Al menos 42 personas han sido asesinadas y un número indeterminado de mujeres y niños secuestrados tras una serie de ataques coordinados contra aldeas situadas en la Diócesis Católica de Kontagora, en Nigeria.
En un comunicado emitido el 5 de enero, el director de comunicaciones sociales de la diócesis, el padre Matthew Stephen Kabirat, ofreció detalles sobre los ataques.
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"Un ataque devastador ocurrió en Kasuwan Daji, una aldea del gobierno local de Agwara, en el estado de Níger, cuando los bandidos invadieron el lugar a primeras horas del domingo. El ataque ha dejado más de 40 personas muertas y varias otras secuestradas", dijo Kabirat. "Los informes indican que los bandidos operaron durante horas sin presencia de las fuerzas de seguridad".
Según Kabirat, los ataques formaron parte de una ola de violencia que comenzó el 28 de diciembre de 2025, cuando bandidos fuertemente armados que se desplazaban en unas 30 motocicletas salieron de su escondite en la Reserva de Caza de Kainji.
"Cruzaron al estado de Kebbi, al norte de Shafaci, y se dirigieron a la aldea de Kaiwa, donde mataron a cinco personas e incendiaron casas y graneros. Luego se trasladaron a Gebe, donde mataron a otras dos personas", señaló el sacerdote.
Kabirat explicó que, en la noche del 1 de enero, los bandidos volvieron a pasar por Shafaci y quemaron documentos en la comisaría de policía antes de pasar la noche en el monte.
En la mañana del 2 de enero, pasaron cerca de Bako-Mission y del cruce de Tungan Kure, cerca de la aldea de Pissa, donde entregaron a algunas personas un número de teléfono para que lo hicieran llegar al jefe del distrito de Pissa y al jefe de la aldea de Sokonbora.
Alrededor de las 10 de la mañana de ese mismo día, los bandidos entraron en el recinto de la iglesia católica de Sokonbora y destruyeron un crucifijo, imágenes del Vía Crucis e instrumentos musicales, dijo Kabirat, añadiendo que los atacantes también robaron dos motocicletas, teléfonos móviles y dinero en efectivo de la iglesia católica de Sakonbora.
"Después de salir de Sokonbora, ocuparon un complejo Kambari cercano, donde pasaron el resto de ese día y hasta la tarde del día siguiente, 3 de enero, comiéndose las gallinas y las cabras de la gente", relató además Kabirat.
"Hacia la tarde del 3 de enero, salieron del complejo Kambari cerca de Sokonbora y entraron en la aldea de Kasuwan Daji, a unos ocho kilómetros, aproximadamente cinco millas, de Sokonbora", explicó.
Kasuwan Daji es una pequeña aldea con un gran mercado que se celebra los miércoles. Los atacantes, dijo el sacerdote, "prendieron fuego al mercado y a las casas de los alrededores, degollando a 42 hombres después de atarles los brazos a la espalda".
"Estas víctimas eran tanto cristianas como musulmanas; además, secuestraron a un número indeterminado de mujeres y niños", afirmó Kabirat.
El sacerdote explicó que este grupo específico de criminales ha estado moviéndose libremente por la parte norte del área de gobierno local de Borgu, en el estado de Níger, y la parte sur del área de gobierno local de Shanga, en el estado de Kebbi, entre el 28 de diciembre y el 3 de enero, sin ser confrontados por las fuerzas de seguridad.
Como resultado, señaló Kabirat, los escolares de Papiri que fueron liberados recientemente de su cautiverio han quedado aún más traumatizados.
Los niños, dijo, "se ven obligados a esconderse en el monte con sus familias cada vez que los informes indican que los bandidos están cerca, tanto de día como de noche".
"El pánico se ha extendido ahora por las aldeas, donde abundan los rumores", afirmó el sacerdote, y añadió: "En toda esta zona hay muchas aldeas. Sin embargo, no hay una sola ciudad grande a la que la gente pueda huir para ponerse a salvo. Aun así, las personas están evacuando el área en grandes cantidades, abandonando sus hogares y propiedades".
Añadió: "A la luz de lo anterior, está claro que, mientras no se elimine a los bandidos y sus escondites en la Reserva de Caza de Kainji, existe una necesidad inmediata de una fuerza militar grande y bien equipada en la zona, capaz y autorizada para perseguir, enfrentar y eliminar a los bandidos cada vez que salgan de la reserva para realizar nuevos ataques".
"Sin una fuerza de este tipo, habrá una pérdida masiva y continua de vidas y el desplazamiento permanente de un gran número de personas".
Traducido y adaptado por ACI Prensa. Publicado originalmente en CNA.

