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Día 3

EL HOMBRE SE ENCUENTRA EN CRISTO DICE PAPA A INTELECTUALES

ROMA, 8 (ACI).- El hombre de hoy sólo hallará su auténtico sentido y su esperanza si eleva la mirada a Jesucristo, pues "en Él no sólo conocemos nuestra miseria sino también nuestra grandeza", dijo el Papa Juan Pablo II a los académicos de la Universidad de Torun (Polonia).

En el encuentro que sostuvo con "Rectores, Rectores Magníficos, Decanos Y Profesores, Operadores de la Ciencia en Polonia" en el Aula Magna de la Universidad Mikolaj Kopernik, el Santo Padre afirmó que las más profundas interrogantes humanas se resuelven en Jesucristo, a través de los datos que aporta la revelación cristiana.

"¡Hoy el mundo tiene necesidad de esperanza y busca la esperanza!". "Pero la dramática historia de nuestro siglo, con las guerras, las ideologías criminales totalitarias, los campos de concentración y los gulags, ¿no nos lleva más bien a caer en la tentación del desaliento y de la desesperación?", preguntó.

Citando a Pascal, quien "escribió que el conocimiento de la propia miseria por parte del hombre genera la desesperación", el Santo Padre aseguró que "para descubrir la esperanza, es necesario dirigir la mirada hacia lo alto". "Sólo el conocimiento de Cristo nos libera de la desesperación, pues en él no sólo conocemos nuestra miseria, sino también nuestra grandeza", afirmó.

"El hombre permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y hace propio, sino participa en él vivamente".

"La verdad de 'Dios-Amor' se convierte en fuente de la esperanza del mundo y en el faro que orienta el rumbo de nuestra responsabilidad. El hombre puede amar, porque antes ha sido amado por Dios".

Razón y fe

Recordando el caso Copérnico (1473-1543) -que descubrió que la tierra y los planetas giraban en torno al sol- que muchas veces es presentado como un ejemplo de oposición entre razón y fe, el Santo Padre afirmó que "en la divergencia entre la razón y la fe se expresa uno de los grandes dramas del hombre".

"Aunque para el mismo Copérnico el descubrimiento se convirtió en fuente de mayor admiración por el Creador del mundo y por la potencia de la razón humana, para muchos fue motivo para contraponer la razón a la fe", dijo.

El Papa explicó que esta ruptura, que nació con la Ilustración, ha provocado "daños irreparables no sólo para la religión, sino también para la cultura", por lo que uno de los grandes desafíos de la misión evangelizadora de la Iglesia es promover la "reconciliación entre la fe y la razón", concluyó.

 

SANTO PADRE BENDICE IGLESIA DEDICADA A APARICIÓN MARIANA

ROMA, 8 (ACI).- En el tercer día de su viaje a Polonia, el Papa Juan Pablo II pidió una fe fuerte para sus compatriotas al bendecir la nueva Iglesia del Santuario de la Virgen de Lichen, construido en 1858 tras las apariciones marianas en 1813, a un soldado polaco de las tropas napoleónicas, gravemente herido en la batalla de Leipzig, y en 1850, a un pastor local.

El Pontífice pidió a María "que interceda ante su Hijo, impetrando para nosotros una fe viva, una fe fuerte, que no teme dificultades, sufrimientos o fracasos, una fe madura, sin reservas, una fe que coopera con la Santa Iglesia en una edificación auténtica del Cuerpo Místico de Cristo".

El Santo Padre también evocó la visitación de María a su prima Santa Isabel y afirmó que este pasaje "nos resulta especialmente cercana aquí, en este lugar, tan amado por María". "Cada santuario, es en cierto sentido la casa de Isabel, que es visitada por la Madre del Hijo de Dios, para estar junto a su pueblo amado", dijo.

La Iglesia de Lichen está inspirada en la Basílica de San Pedro en Roma, y es considerada como el sétimo templo más grande de Europa. Durante su visita al santuario, se inauguró un monumento en bronce dedicado al Pontífice, de 10 metros de altura y 8 toneladas de peso.

 

PAPA LLAMA A SER SIGNOS DE CONTRADICCIÓN

ROMA, 8 (ACI).- Ante 500 mil personas, el Papa Juan Pablo II presidió la denominada Misa de los Mártires en el helipuerto de Bydgoszcz, en la que recordó el llamado cristiano de ser signos de contradicción y reflexionó sobre los perseguidos a causa de la fe y la justicia.

El Pontífice explicó que "Cristo no promete una vida fácil a quienes le siguen" sino que "proclama que viviendo el Evangelio sus discípulos tendrán que convertirse en signos de contradicción".

"Esta firme perseverancia al lado de Cristo y de su Evangelio, esta disponibilidad a afrontar 'sufrimientos por causa de la justicia' son a menudo actos de heroísmo y pueden asumir la forma de un martirio auténtico, que se cumple cada día y cada instante en la vida del hombre, gota a gota, hasta el definitivo 'todo se ha cumplido'", dijo.

Al analizar el "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia porque de ellos es el reino de los cielos", Juan Pablo II recordó que "tales confesores de Cristo no han faltado jamas en Polonia".

"En las últimas décadas, Bydgoszcz se ha caracterizado de forma particular por el signo de la 'persecución por causa de la justicia'. De hecho, aquí, en los primeros días de la Segunda Guerra Mundial, los nazis llevaron a cabo las primeras ejecuciones públicas de los defensores de la ciudad", agregó.

El Pontífice indicó que "nuestro siglo ha escrito también un gran martirologio" en la Segunda Guerra Mundial y bajo el sistema totalitario comunista, por eso –añadió- "ha llegado la hora de recordar a todas estas víctimas y de rendirles el debido homenaje. Son los 'mártires, con frecuencia desconocidos, casi ‘militi ignoti (soldados desconocidos) de la gran causa de Dios’ como escribí en la Carta Apostólica 'Tertio millennio adveniente'".

Martirio cotidiano

Juan Pablo II recordó que "el martirio es una prueba grande y radical para el hombre" y es real en casos como el de "la madre que decide ofrecerse en sacrificio para salvar la vida de su propio hijo".

"¡Qué numerosas han sido y son estas madres heroicas en nuestra sociedad! Les damos gracias por su ejemplo de amor, que no se arredra ante el sacrificio supremo. ¿No se encuentra ante una prueba de este género un creyente que defiende el derecho a la libertad religiosa y a la libertad de conciencia?", precisó.

El Papa señaló que "junto al martirio público, que se cumple externamente, ante los ojos de muchos, con cuánta frecuencia se cumple el martirio escondido en los secretos íntimos del ser humano: el martirio del cuerpo y el martirio del espíritu. El martirio de nuestra vocación y de nuestra misión. El martirio de la lucha consigo mismo y de la superación de si mismo".

Finalmente dijo que "en nuestra oración abrazamos a aquellos que siguen sometidos a la prueba. Cristo les dice: 'Regocijaos y exultad' porque tomáis parte no sólo en mi sufrimiento sino también en mi gloria y en mi resurrección".

 

PREOCUPACIONES DEL PAPA EN POLONIA

ROMA, 8 (ACI).- Que Juan Pablo II se encuentre de visita pastoral en su tierra natal, no implica que otras preocupaciones dejen de seguirlo. Los Balcanes y la salud del "Catholicos" armenio aún perturban al Pontífice.

Según una declaración del Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls publicada en Bydgoszcz, "las noticias que llegan de los Balcanes no son esperanzadoras" y "el Santo Padre está muy preocupado por este punto muerto".

"Naturalmente su pensamiento se dirige sobre todo a los sufrimientos intolerables de los refugiados y espera que con la aceptación por parte de todos de los acuerdos ya efectuados se llegue cuanto antes a una paz estable en la región", indicó.

También reveló que "nos han llegado noticias sobre el empeoramiento de las condiciones de salud de Karekin I, Supremo Patriarca y Catholicos de todos los Armenios" por lo que un enviado suyo ha solicitado un encuentro con Juan Pablo II para los próximos días en Varsovia.

La salud de Karekin I ya causó la postergación del viaje papal a Armenia, originalmente prevista para julio próximo.

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