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Anecdotario de Rio ´97

Una histórica y milagrosa bendición

Para la prensa brasileña, cuando se cuente la historia del pontificado de Juan Pablo II, un capítulo que hablará del peregrino de la esperanza será obligatoriamente, narrar la mañana soleada de la primavera de 1997 en Río de Janeiro, cuando el Papa llevó la vida nueva para las personas encarceladas, en especial a 274 presos que recibieron ese día el derecho a la libertad.

Casi trescientos beneficiados ganaron las calles (algunos en régimen semi abierto), con la bendición de Juan Pablo II, en una ceremonia rápida e emocionante, frente al Complejo Penitenciario de Frei Caneca, en el Centro.

"El proyecto de salvación es para todos y ninguno debe sentirse excluido", escribió el Papa en un mensaje de 45 líneas leído por un locutor para todo el sistema penitenciario, vía Radio Catedral.

Juan Pablo II bendijo personalmente a cinco presos de Coral do Desipe que cantaron para Él la canción "À bênção, João de Deus", bendición que antecedió a una gran felicidad cuando dos ex presidiarios se encontraron milagrosamente con sus parientes.

Doña Terezinha Martins, de 62 años, está convencido que lo que sucedió aquél día fue una gracia divina traída por el Papa. Con su hijo, Ronaldo, de 33 años, condenado por asalto, Terezinha decidió ir a Frei Caneca porque era el lugar más cercano a su casa por el que el Papa pasaría. Ella quería rezar por su hijo -sin saber que era uno de los beneficiados-.

El milagro de Terezinha fue ver a Ronaldo caminando entre la multitud que rodeaba al papa, libre. La madre corrió hacia su hijo abriendo camino entre la multitud, gritó, se tropezó, se cayó y se levantó para abrazar a su hijo liberado.

"Mi Dios, fue el Papa", agradecía después sentada en una de las veredas, casi desfallecida por al emoción. "Fue el Papa quien me preparó esta sorpresa", repetía abrazando a su hijo sin poder creer lo que sucedía.

El mar de felicidad que invadió esa mañana a Frei Caneca, tuvo su punto cúlmen cuando cinco presos fueron bendecidos por el Papa. Ellos fueron elegidos por el Capellán del Penal, P. Bruno Trombetta, para recibir una bendición personal del Papa Juan Pablo II.

Con todos el Papa hizo lo mismo, puso su mano derecha en la cabeza del detenido y realizó enseguida la señal de la cruz y entregó un rosario como presente a cada uno.

Los cinco fueron elegidos por buen comportamiento y están en régimen semi abierto. Con toda la fe y la emoción, cada uno vivió una experiencia que nunca olvidará.

Esta bendición parece haber cambiado la vida de Ricardo Braga, 26 años, condenado a seis años por robar un automóvil, el segundo en recibir la bendición del Santo Padre. "Nos equivocamos, hicimos sufrir a nuestras familias. Pero con esta bendición, nuestra vida va a andar", afirmó emocionado Ricardo, quien confesó tener mucha esperanza en su vida.

Junto a él, con los ojos rojos de tanto llorar, Flávio José de Souza, 25 años, preso hace tres años por asalto, el primero en recibir la bendición, apenas podía hablar. Uno de sus compañeros resumió el significado de aquella mañana de fe: "mi amigo, vamos a vivir por el camino correcto a partir de ahora, la gente debe de vernos y mirar para adentro. Tenemos que honrar las bendición que recibimos".

"Si Dios es brasileño el Papa es carioca"

La mayoría de los matutinos brasileños destacaron, el comentario del Papa Juan Pablo II en el Congreso Teológico Pastoral rememorando la frase que pronunció durante su visita de 1980, "si Dios es brasileño, el Papa es carioca".

La consigna nació en Río de Janeiro hace 17 años, cuando estuvo por primera vez en la Cidade Maravilhosa. "En Porto Alegre dicen que el Papa es gaucho", gentilicio de los habitantes de la capital del estado de Río Grande do Sul.

El diario O Globo tituló: "Río inspira al Papa en su defensa a la familia unida. 'Si Dios es brasileño el Papa es carioca', bromea Juan Pablo II al mostrar su encanto por la ciudad" y con la misma anécdota ilustra todo lo ancho de la portada el "Jornal do Brasil".

"Papa improvisa en 'show' de simpatía y después de discursos en defensa de la familia bromea con la platea y se dice vivo y carioca", manifiesta a su vez el diario "O Estado de Sao Paulo".

El matutino "Folha de Sao Paulo" sostuvo que "En clausura Congreso teológico-pastoral, Juan Pablo II bromea con religiosos y dice que es carioca".

Juan Pablo II es oficialmente carioca

La diputada brasileña Aparecida Gama, que la pasada semana entregó al Papa Juan Pablo II el título de ciudadano ilustre de Río de Janeiro, señaló que ese título le permite al Pontífice asegurar con orgullo, como ya lo ha hecho, que realmente es carioca.

Al decir que Si Dios es brasileño el Papa es carioca, la diputada subrayó que "el Papa hizo tal declaración con todo derecho" pues en cumplimiento de un mandato de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, fue recibida en el Vaticano el pasado 24 de septiembre, cuando le entregó al Pontífice el título de ciudadano carioca y la Medalla de Tiradentes, la mayor condecoración del estado.

"Juan Pablo II, ciudadano del mundo de Dios, puede ser llamado también ciudadano de Río de Janeiro", reiteró la legisladora.

"Desde su primer viaje a Río, el Santo Padre mereció tal distinción por su preocupación y conocimiento de los problemas sociales brasileños, como lo demostró en sus homilías y discursos. Quién no recuerda, por ejemplo, el evangelio que dedicó a los pobres de la 'favela' carioca (barrio marginal) de Vidigal, de su encuentro con los obreros de Sao Paulo o con los trabajadores de Salvador de Bahía", agregó Aparecida Gama.

Una imagen del Santo Padre.

El Papa Juan Pablo II regresará el domingo a Roma pero su figura permanecerá en Rio a través de una estatua de 2.40 metros de altura realizada por el artista peruano-brasileño Mario Agostinelli.

La imagen de bronce representa a Juan Pablo II impartiendo la bendición y lleva una placa con la cita bíblica preferida del Santo Padre: "Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" (Jn 8, 32).

Además la imagen es una donación de de casi todas las empresas privadas que expresaron su agradecimiento por ser Rio de Janeiro la ciudad -fuera de Italia- en la que Juan Pablo II permanecerá por más días durante un viaje apostólico.

La estatua está instalada en la puerta de la Catedral Metropolitana y será develada durante la misa que el Pontífice ofrecerá en ese templo el sábado 4. En los preparativos para esa Eucaristía se cuenta que la llegada de otras cuatro estatuas de 2 metros de altura de San Pedro, San Pablo, san Sebastián y Santa Ana que estarán dentro de la Catedral, todas confeccionadas por el artista Mazaredo.

La fiesta no se detiene en las calles de Rio

Durante sus cuatro días de permanencia en Brasil, el Santo Padre tiene previsto varios desplazamientos por la ciudad. Sea en un auto blindado o en el Papamóvil, por dondequiera que se traslade Juan Pablo II siempre hay una multitud de peregrinos cantando y aplaudiendo a su paso.

Desde su arribo a la ciudad miles de personas se congregaron en las principales avenidas de Río de Janeiro para darle la bienvenida en la tercera visita que hace al país.

Ni el fuerte calor, con una temperatura superior a los 32 grados centígrados, detiene a los peregrinos de Rio. A medida que el "papamóvil" avanzaba entre los aplausos de la multitud, las iglesias situadas en la ruta recorrida saludan su presencia con el tañir incesante de sus campanas.

Así las banderas de Brasil, del Vaticano y del estado de Río de Janeiro que agitan los peregrinos forman un colorido cuadro con la lluvia de papel picado que cae de todos los edificios de la ciudad.

Con este marco de fiesta el Papa Juan Pablo II se dirigió ayer al Palacio de Laranjeiras para una entrevista reservada con el Presidente Fernando Henrique Cardoso y su familia en el Palacio de Laranjeiras.

Todos quieren ver al Papa

Teniendo al Papa tan cerca, nadie en Rio puede conformarse con verlo por televisión. Por ello aprovechan cada recorrido -por más corto que sea éste- para salir a las acalles y saludarlo.

Personas como Isaura Maria Rodrigues, de 67 años, se levantaron el viernes muy temprano para ocupar un buen sitio en los alrededores del Palacio Laranjeiras -donde el Papa se reunió con la familia presidencial-, con el único fin de "verlo personalmente".

Esa misma mañana la prefectura de la Universidad Santa Úrsula colocó una gran pasarela a los largo de la calle Pinheiro Machado con el lema "La bendición Juan de Dios", al tiempo que muchos negocios y edificios aledaños colocaron enormes fotografías del Santo Padre.

La Iglesia Matriz Cristo Redentor, camino a Laranjeiras, también ofreció una pancarta conmemorativa. Sus fieles han brindado hospedaje a peregrinos de todas partes del país y a diario después de la misa de las seis de la tarde un grupo de parroquianas se reune en la capilla para rezar un rosario por los frutos del II Encuentro del Papa con las familias.

En Rio Comprido suceden situaciones similares. Nadie es indiferente a la visita del Papa sobretodo en las rutas que conducen a la Residencia del Cardenal Eugenio Sales en Sumaré, donde se hospeda el Pontífice.

La población ha decorado toda el área con guirnaldas blancas y amarillas en las fachadas, fotos, globos y flores. Así, una imagen de Nuestra Señora de Aparecida al lado de una vela y un retrato del Pontífice en una mesa ubicada en plena calle simboliza la espera de los vecinos.

Además en diversos hogares, como en el caso de Maria do Socorro Pessoa, familiares que viven en barrios distantes llegaron para aguardar juntos la llegada del Papa con una sorpresa: cuarenta flores de papel crepé amarillo y blanco. Su vecina Marlene Massoni, por su parte resolvió llevar los mismos colores en su vestimenta y durante estos días sólo combina trajes blancos y amarillos y es que ella está "muy feliz porque la bendición del Papa ayudará a Brasil".

Por su parte el pintor Gilmar Sebastião da Silva, habitante de Niterói, se mudó a la casa de sus familiares en Catumbi, también con la esperanza de ver al Papa.

En el caso de los organizadores la expectativa no es menor. El viernes fue un día muy agitado pues se realizó el ensayo general de la Fiesta del Testimonio en el Maracaná y en la Catedral Metropolitana también se concluían los últimos detalles de la decoración para la misa del sábado. Durante estos preparativos sobresalió el Coro Canarinhos de Petrópolis, conformado por 36 niños y 29 jóvenes que entonaron las canciones previstas para la eucaristía.

Orquídeas blancas y amarillas por doquier también abundaban en la Catedral que ya lucía en sus paredes gallardetes preparados especialmente para recibir al Papa.

El día en que una favela olvidó sus dramas

"Este es un milagro que sólo el Papa podía traer", afirma convencido uno de los habitantes de las favelas cercanas a Sumaré -donde se hospeda el Santo Padre- y es que como nunca 1,100 personas pasaron toda una tarde sentadas, sin recordar su pobreza ni sus problemas, esperando alegres la llegada del Papa.

"Nos sentimos poseedores de la gracia divina", señala otro al tiempo que comenta la inusual unión de católicos, ateos, evangélicos y protestantes en gritos y aplausos para una sola persona: Juan Pablo II, "el Papa de la paz".

A las 18h01m el vehículo que transportaba al Papa pasó por el lugar, por la ventana Juan Pablo II sonrió y bendijo a la pequeña multitud que le esperaba en la puerta de aquella favela y la respuesta no se hizo esperar, todos los presentes respondieron con una fiesta: música banderitas, globos camisetas blancas y amarillas y mucho entusiasmo para el encuentro que no podrán olvidar.

En las horas previas dos mujeres colocaron en la pared de la favela un enorme pancarta de saludo al Papa de la paz, una de ellas Lúcia Helena Eusébio, 39 años de edad, se preparaba para repetir 17 años después la experiencia de ver al Papa en el mismo lugar.

Lúcia Helena vive en este lugar desde que nació, ella comenta que siempre ha visto cómo las personas sufren por carecer de lo más básico, por la violencia y el tráfico de drogas.

Sin embargo nunca como ahora había visto tanta esperanza en los rostros usualmente abatidos, "lo que pasa es que todos quieren ver al Papa porque eso nos va a ayudar", afirma.

Rompiendo la barrera del idioma

El hospedaje de miles de peregrinos en casas de familias católicas en Río atraviesa pos inusitadas situaciones debido a los problemas del idioma, pero como lo que une a brasileños, chinos, estadounidenses y búlgaros es la fe y las ganas de participar en este fiesta mundial, éste como cualquier obstáculo se puede superar.

Cuando la Arquidiócesis lanzó el pedido para que los feligreses hospeden en sus hogares a los peregrinos de 77 países del mundo con ocasión de la visita papal, al menos cinco mil familias ofrecieron sus casas y como la mayoría de los anfitriones sólo hablaba portugués a la hora de la distribución de las delegaciones las parroquias encargadas tuvieron que enviara a los peregrinos indistintamente a los hogares superando absolutamente la barrera del idioma.

Hasta ahora se siguen viviendo situaciones bastante simpáticas como en la casa de Doña Regina María Barcellos, una habitante del barrio de Glória, para quien la confusión inicial ya pasó al olvido. Ella sólo habla portugués y hospeda en su casa a un sacerdote chino, el P. Chu Bin Wen, de 80 años, que de portugués apenas sabe decir "água" (agua) y "obrigado" (gracias). Al saber que llegaría a su casa, Regina pidió a la parroquia del Sangrado Corazón de Jesús que le enviara un diccionario básico de chino, algo que hasta ahora no utiliza pues prefieren comunicarse por señales.

"Al principio estaba nerviosa porque no sabía como decir, por ejemplo, que el café estaba en la mesa, pero ya nos vamos entendiendo. Ahora el Padre sabe pedir", bromea Regina.

El coordinador de la Parroquia, José Everaldo, revela que recibieron a 20 peregrinos chinos entre religiosos y laicos. El grupo fue distribuido en los hogares más próximos a la parroquia y están muy contentos por la acogida.

Semejantes situaciones también ocurren en otros puntos de la ciudad: una casa de feligreses en la parroquia de São Francisco, en Tijuca, recibió a un matrimonio africano que habla inglés y francés. Aunque los anfitriones sólo hablaban portugués la mímica les ha ayudado para todo vaya bien.

La casa de María José Farias, de São Cristóvão, no estaba incluida en la lista de familias anfitrionas sin embargo debido a la afluencia de peregrinos el párroco de Santo André pidió su ayuda para coger por una noche a un matrimonio boliviano. Tratado de hablar español a ambas familias les fue muy bien y entablaron una bonita amistad por lo que permanecerán juntas hasta el final del evento.

Juan Pablo II y los niños de la calle

Hace cuatro años la sociedad brasileña se paralizó ante la noticia del asesinato de ocho niños de la calle que dormían en los alrededores de la Iglesia de la Candelaria por un grupo de policías militares.

En la madrugada del 23 de julio de 1993, cuando más de diez niños mulatos dormían envueltos en frazadas debajo de una arcada comercial en la plaza junto a la Iglesia, llegó un grupo policial y comenzó a disparar contra el grupo asesinando a ocho menores.

Los policías militares (PMs) denunciados y detenidos por el crimen fueron procesados, y hoy algunos purgan sus condenas de hasta cadena perpetua mientras otros fueron absueltos, pero el crimen nunca fue olvidado y en el mismo lugar donde ocurrió la masacre se dibujó el perfil de los ocho asesinados.

Durante el primer día de su próxima visita a esta ciudad, el Papa Juan Pablo II bendecirá a uno de los menores que sobrevivió a la masacre y extenderá la bendición a la plazoleta en la que ocurrió el asesinato.

En el acto Ricardo Dutra, hoy de 18 años, en compañía de ocho niños pobres escogidos por la Pastoral del Menor para homenajear la memoria de las víctimas, soltará una paloma blanca cuando el Papa esté dando la bendición.

Detalles desde Riocentro.

Cerca de 50 hombres trabajaron en los últimos detalles del congreso hasta el miércoles por la mañana, preparando cuestiones de iluminación e infraestructura para brindar la mejor atención a los 2500 participantes del evento.

A una lado del Auditorio principal del Riocentro, con capacidad para 2.578 personas, se construyeron 50 estantes para que las diversas diócesis expongan sus proyectos. Asimismo se dispusieron 30 salas para reuniones de los grupos por temas e idiomas y otras 15 reservadas para los trabajos de coordinación.

Según informó el Superintendente Comercial del certamen, Gustavo Rezende, lo más difícil fue la decoración de los ambientes que ocupará Juan Pablo II durante su visita al Riocentro. Se construyó un elevador en la parte posterior del palco, y se preparó un área reservada -compuesta por dos ambientes- para el descanso del Pontífice que permanece vigilada por la Policía federal.

Las dos salas fueron decoradas con seis tapetes orientales antiguos, muebles y objetos cedidos por anticuarios y coleccionistas de Río. Entre estos destaca un oratorio del siglo XVIII, cedido por Ângela Gutiérrez, importante coleccionista de arte de Belo Horizonte.

Rezende explica que si bien el Papa permanecerá poco menos de una hora en Riocentro se ha tenido mucho cuidado con la preparación de los ambientes porque "queremos que todo sea muy acogedor".

Durante su descanso, Juan Pablo II podrá degustar un pequeño lonche con galletas saladas preparadas por las hermanas marcelinas Terezinha y Maria Inês, además para beber tendrá dos tipos de jugo de fruta: papaya y laranja lima.

Un concierto al pie del Corcovado.

La concertista Claudia Tolipan ofrecerá un concierto de piano dedicado a Juan Pablo II junto a la gigantesca imagen de Cristo Redentor en la cima del cerro Corcovado, a 700 metros de altura.

El concierto se realizará la noche del viernes, y para tal efecto se instalará un piano de cola iluminado por velas frente al Cristo, en medio a juegos de luces de rayos láser que acompañarán las obras de Bach, Villalobos y Geoffrey Leach.

Luego los coros Maite Tchu y Vozes da Paz ofrecerán piezas de música clásica y popular para todos los que lleguen al lugar. Para facilitar el acceso a los peregrinos el precio del trencito que sube hasta el Cristo por rieles y cremallera tendrá un precio menor que el habitual.

La mujer más anciana del mundo también viajó a Río.

María Do Carmo Jerónimo, una ex esclava que a sus 126 años es considerada por sus compatriotas como la persona más anciana del mundo, espera ansiosa la llegada del Papa Juan Pablo II a Río, pues durante el Encuentro con las Familias el Santo Padre le regalará un rosario.

La brasileña no está registrada en el Libro de los Records Guiness como la mujer más vieja del mundo por no poseer un documento de identidad que pruebe su edad. Sin embargo, en la Iglesia do Carmo en Minas Geráis existe un registro que muestra que nació el 5 de marzo de 1871 y por lo tanto tendría cuatro años más que la francesa Jeanne Calment, fallecida a los 122 años el pasado lunes y que era considerada la mujer de mayor edad en el mundo.

María, quien a pesar de los años se mantiene sana y robusta, explica que en la época en la que ella nació no se inscribía en el registro civil a los hijos de los esclavos, condición en la que vivió hasta que cumplió 16 años cuando la princesa Isabel promulgó la Ley Áurea que abolió la esclavitud en Brasil.

María do Carmo, que estuvo en un programa de televisión de Xuxa y en el día de su cumpleaños fue invitada especial de un show de Roberto Carlos, afirmó enfáticamente que "nada se iguala" a su encuentro con el Papa. "Yo espero su venida con ansiedad".

El Papa también lleva la paz a las favelas.

Un total de 26 mil efectivos, entre soldados y policías, ocuparon 29 favelas de Río de Janeiro para garantizar la seguridad de todos durante la visita del Papa Juan Pablo II a la ciudad. De acuerdo a los responsables el despliegue de seguridad, ha sido diseñado como un operativo de guerra y abarca todas las favelas y morros cercanos a los distintos itinerarios que el Santo Padre recorrerá durante su estadía.

El operativo está coordinado por el Coronel Eduardo Barcellar, jefe de la Sección Operacional del Comando Militar del Este, que ya estuvo a cargo de la ECO 92, la cumbre ecológica que reunió en Río a mas de 100 jefes de estado y de gobierno, en 1992.

Vracellar tiene bajo su mando a comisarios de la Policía Federal, oficiales de la Policía Militar, agentes de la Policía Caminera y oficiales del Cuerpo de Bomberos, además de oficiales de la Aeronáutica y la Marina.

Asimismo las fuerzas del orden han advertido que cualquier persona -sobretodo fanáticos de sectas- que realicen algún tipo de protesta callejera contra la visita de Juan Pablo II será detenido y sumariado por "intolerancia religiosa", delito que puede ser sancionado hasta con un año de cárcel.

La habitación de Juan Pablo II

Un grabado que representa el ingreso de Jesús en Jerusalén, un jarro blanco de loza y una campanita de plata serán los únicos adornos del dormitorio reservado para Juan Pablo II en la Residencia Arzobispal de Sumaré.

Con el fin de crear una ambiente tranquilo y acogedor en su habitación -declarada especialmente para Él- no hay televisor, teléfono ni radio, y todo lo que en ella hay, menos el colchón ortopédico adquirido especialmente para Juan Pablo II, son piezas antiguas de colección como un crucifijo de madera noble, plata y marfil de casi 200 años de antigüedad, ubicado en uno de los rincones de la habitación.

La alimentación también ha sido cuidadosamente planeada, para brindar al Pontífice alimentos sobrios y nutritivos. La religiosa encargada de la comida adelantó que el menú del primer día constará de sopa de verduras, carne, pollo relleno, budín y jugo de frutas.

Un momento especial para Fafá.

Fafá Belém, la única mujer brasileña que cantará para el Papa Juan Pablo durante la Fiesta del Testimonio del sábado 4 en el Estadio Maracaná confesó estar "llena de emoción" ante tal bendición.

"Cuando fui invitada a cantar durante la visita papal, no lo podía creer", afirma Fafá mientras ensaya con la Orquesta Sinfónica Brasileña y el coro del Teatro Municipal el "Ave María" -de Vicente Paiva y Jayme Redondo- que cantará para más de cien mil personas y millones de espectadores que seguirán el evento por televisión.

La canción, grabada en los años 50 por Dalva de Oliveira originalmente en samba, ha ganado unos acordes diferente con la emocionante interpretación de la cantante, quien además confesó que vestirá un traje amarillo "como el color característico del Vaticano".

La cantante tuvo además una original idea: grabar un single con su interpretación para que el producto de sus ventas sirva para las obras pastorales del Arzobispado de Río.

Que todos vistan de blanco

El Comité organizador de la visita papal, pidió a los diferentes movimientos y asociaciones de Río, así como a los feligreses que vistan de blanco durante los días que permanecerá el Pontífice en Río. Así atendiendo al pedido del Arzobispo, cardenal Eugenio Sales, diversos grupos acogieron la iniciativa y a su vez la difunden por la ciudad.

El Movimiento Viva Río fue el primero en adherirse a la campaña. "El Papa Juan Pablo II supera todos los límites, su visita va más allá de la dimensión religiosa, él es un líder de la paz", señaló Rubem César, miembro del grupo.

Por eso, agregó "si todos vestimos de blanco terminaremos con esos rumores de reacciones agresivas y afirmaremos que somos una ciudad que desea la paz".

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