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Día 6, enero 27: "Los diez mandamientos son la Carta Magna de la libertad"

ST. LOUIS, 27 (ACI).- El Papa Juan Pablo II presidió una emotiva oración vespertina al interior de la hermosa Catedral gótica de St. Louis, en la que señaló los Diez Mandamientos como la carta magna de la libertad personal y social.

"Estamos reunidos aquí obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas y laicos, incluyendo personas que han trabajado para preparar esta visita", dijo Mons. Rigali al dar la bienvenida al Papa al interior de la Catedral, una de las expresiones más importantes de la arquitectura religiosa de los Estados Unidos gracias a la colección de mosaicos más grande del mundo -24,000 pies cuadrados elaborados por 20 artistas-.

"Estamos agradecidos de que autoridades de la nación, el estado y la ciudad estén aquí rindiendo honores a Su Santidad", agregó el Prelado, haciendo referencia a la presencia del Vicepresidente Alberto Gore y otras autoridades.

"Esta catedral es testigo de los que plantaron la fe en las orillas del Mississipi, es un signo de la presencia de Dios en nuestra comunidad. Por eso, con gran satisfacción le damos la bienvenida aquí para que nos dirija en la oración a Dios".

" Estamos acá juntos en esta impresionante basílica catedral para adorar a Dios y dejar que nuestra oración se eleve a Él como un incienso", dijo el Santo Padre al iniciar su mensaje.

"En la medida en que miramos el siglo que dejamos atrás, vemos que el orgullo humano y el poder del pecado ha hecho difícil para muchas personas hablar en su lengua materna" dio, el Santo Padre. "Para poder ser capaces de catar las alabanzas de Dios, debemos volver a aprender el lenguaje de la humildad y la confianza, el lenguaje de la integridad moral y de sincero compromiso con todo lo que es moralmente bueno a los ojos de Dios", agregó.

El Pontífice luego alentó a los sacerdotes a regocijarse diariamente en vuestro encuentro en la oración y la Eucaristía- con Jesucristo viviente"; a los religiosos, a quienes definió como "aquellos que siguen a Cristo imitando su total donación de sí"; pero envió un mensaje especialmente alentador a los seminaristas.

"Vosotros seréis los sacerdotes del Nuevo Milenio, trabajando con Cristo en la Nueva Evangelización, ayudando a la Iglesia, bajo la acción del Espíritu Santo, responder a las exigencias del nuevo siglo", dijo el Papa a los futuros sacerdotes. "Rezo diariamente para que el Señor los haga pastores según su corazón ".

Desafíos del Milenio

El Santo Padre abordó luego el tema de los desafíos del nuevo milenio para los católicos norteamericanos y para los Estados Unidos como nación, explicando que el siglo que termina, "marcado al mismo tiempo por un desarrollo sin precedentes y por un trágico costo de sufrimiento humano" pone a los Estados Unidos "con una incrementada responsabilidad para ser ante el mundo ejemplo de una sociedad genuinamente libre democrática , justa y humana".

"De la historia de la salvación aprendemos que el poder es responsabilidad: es servicio, no privilegio", dijo el Papa; y agregó que "su ejercicio es moralmente justificable cuando es usado para el bien de todos, cuando es sensible a las necesidades de los pobres e indefensos".

La afirmación más radical, sin embargo, fue ésta: "No estamos solos en nuestra responsabilidad ante el gran don de la libertad. Los Diez Mandamientos son la carta de la verdadera libertad, para los individuos, así como para la sociedad como un todo".

Por eso América: Si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia, defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios", concluyó.

Antes de concluir la ceremonia, un Ministro protestante de Color concedió al Papa como regalo, el símbolo de una campaña interreligiosa de renovación espiritual para la región, reconociendo en el Pontífice un " catalizador y líder espiritual que ha trabajado por la renovación de los valores".

 

Luces y jóvenes para despedir al Papa

ST. LOUIS, 27 (ACI).- Si un alto tono emotivo habían marcado las 30 horas de la visita papal a Saint Louis, la despedida no podía ser de otra forma. Cientos de jóvenes con pequeñas linternas que imitaban velas se reunieron en el Aeropuerto Lambert para despedir al Pontífice.

En el aeropuerto, el Papa y Gore sostuvieron una conversación formal, en la que comentaron los viajes del Papa, incluso los realizados por el Pontífice a los Estados Unidos antes de ser Papa.

La ceremonia fue emotiva pero muy sencilla: jóvenes representativos le fueron presentados al Pontífice por Mons. Rigali, mientras los demás gritaban: "¡John Paul Two, We love You!" "Juan Pablo II, te amamos a ti".

Las palabras del Santo Padre ya habían sido pronunciadas anticipadamente a la salida de la Catedral de St. Louis.

Tras agradecer a las autoridades y representantes de otras religiones, el Papa señaló que "ha sido una experiencia conmovedora visitar al pueblo de St. Louis. Me hubiera gustado saludar personalmente a cada uno de ustedes jóvenes del Kiel Center, y a todas las otras numerosas personas del Trans World Dome y aquí en la Catedral, así como en el camino y el Aeropuerto".

"Hace algunos meses, una peregrinación de Saint Louis vino a Roma. Nos encontramos en las gradas de San Pedro, donde me cantaron Encuéntrame en St. Louis, encuéntrame en el Dome! . "Con la ayuda de Dios continuó el Papa- lo hemos logrado. Recordaré siempre a St. Louis. Siempre los recordaré a vosotros".

¡Que Dios bendiga a St. Louis! ¡Que Dios bendiga a América!", concluyó el Papa.

Mientras una banda militar ejecutaba tonos alegres en el marco de una fría y despejada noche, el Papa Juan Pablo II partió de Saint Louis abordando un Boeing 757 de la "Trans World America" (TWA) especialmente condicionado para su viaje y bautizado "Shephard I" -"Pastor Primero"-.

 

Misa récord de 100,000 personas en una ciudad transformada

ST. LOUIS, 27 (ACI).- Al día siguiente de que 20,000 jóvenes protagonizaran uno de los encuentros más emotivos y exigentes de los sostenidos por el Pontífice en sus siete viajes a Estados Unidos, 100,000 personas se reunieron hoy en el monumental "Trans World Dome" para protagonizar el evento multitudinario bajo techo más grande de la historia norteamericana.

Miles de fieles de Saint Louis un bastión católico del medio-oeste norteamericano- comenzaron a llegar ordenadamente al coliseo mucho antes que el sol despuntara. "Esta es una ciudad totalmente transformada, todo gira en torno al Papa", reveló a ACI Digital Douglas Archer, enviado especial de la EWTN.

"El encuentro del Papa con los jóvenes de ayer simplemente conmocionó a esta ciudad que ya se venía preparando para la visita desde abril del año pasado, creo que el impacto sobre esta ciudad no tiene comparación con la que se ha producido en otras visitas", dijo Archer. "St. Louis simplemente gira en torno al Papa y creo que lo van a extrañar mucho cuando parta", agregó.

El coliseo que se encuentra a poca distancia del majestuoso arco que domina el centro urbano de la ciudad y que es el símbolo de St. Louis, se trasformó en una imponente catedral gracias a una enorme y sobria cruz que se elevaba por encima de una reproducción del famoso arco.

La ceremonia, marcada por una conmovedora pulcritud litúrgica y acompañada por un grupo de solistas, coro y sinfónica de excepcional calidad, se dio inicio con las palabras de bienvenida de Mons. Justin Rigali. "Santo Padre: Dios os ha traído aquí y creemos que nuestras oraciones han sido respondidas en este hermoso día. El Pueblo de Dios de St. Louis os recibe con gran alegría y profundo afecto", dijo el Arzobispo. .

Mons. Rigali, que durante los años en que trabajó en la Santa Sede como Secretario de la Congregación para los Obispos mantuvo un estrecho vínculo con el Santo Padre, señaló que "Vuestro celo por el Evangelio lo ha traído desde Roma a América, primero a México y luego a las orillas del Mississipi, a St. Louis, a proclamar a Jesucristo". "La historia de la evangelización de la región converge hoy en esta celebración".

"Esta Eucaristía abraza a todos los que vinieron primero, los misioneros y pioneros que implantaron la Iglesia; en comunión con Su Santidad, experimentamos la comunión con la Iglesia universal"; dijo también el Arzobispo. "Ha llegado la hora, nuestros corazones están llenos de gratitud y al Señor, que está con Ud. y lo sostiene siempre. Una vez más, Santo Padre, bienvenido a St. Louis".

 

El católico debe ser "incondicionalmente pro-vida" dice el Papa

ST. LOUIS, 27 (ACI).-En franco rechazo a los sectores norteamericanos que proponían un catolicismo "a la norteamericana", compatible con el aborto y el control de la natalidad, el Papa Juan Pablo II proclamó sin contemplaciones que el católico debe ser "incondicionalmente pro-vida".

"Trescientos años han pasado desde el 8 de diciembre de 1698, cuando el Santo Sacrificio de la Misa fue ofrecido por primera vez en lo que ahora es la ciudad de St. Louis", dijo el Papa, al hacer un recuento de la tradición católica de la ciudad. El Pontífice recordó así a los misioneros franceses Montigny, Davion y St. Cosme; al incansable obispo Joseph Rosati, al los orígenes de la Legión de María, el desarrollo de la Sociedad de San Vicente de Paul y otras iniciativas que han hecho de St. Louis una de la "primera" en Estados Unidos, incluyendo el envío de los primeros sacerdotes norteamericanos "Fidei Donum" a América Latina en 1956.

"De esa herencia deben sacar inspiración para la nueva evangelización tan urgentemente necesaria al acercarse el Tercer Milenio Cristiano", agregó el Pontífice, quien explicó que ésta "debe incluir un énfasis especial en la renovación del matrimonio cristiano y la familia".

Evangelio de la Vida

"Como creyentes", dijo el Papa, "¿Cómo podemos no ver que el aborto, la eutanasia y el suicidio asistido son un terrible rechazo de los dones de vida y amor de Dios?" . "La nueva evangelización requiere de seguidores de Cristo que sean incondicionalmente pro-vida: que proclamen, celebren y sirvan el Evangelio de la vida en cada circunstancia", agregó el Santo Padre, al momento de llamar "a un consenso para acabar con la pena de muerte, que es al mismo tiempo cruel e innecesaria." así como a poner fin "a cualquier forma de racismo".

"María, Madre de la Misericordia, ¡enseña al pueblo de Saint Louis y de los Estados Unidos a decir sí a tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo! Madre de la Iglesia en el camino al gran Jubileo del Tercer milenio, ¡sé la Estrella que guíe seguramente nuestros pasos hacia el Señor!", concluyó el Santo Padre.

La homilía del Santo Padre estuvo seguida por una masiva y emotiva renovación de la fe de los presentes.

 

Líder de los derechos civiles saludó al Papa

ST. LOUIS, 27 (ACI).- Al concluir con la ceremonia, el Papa Juan Pablo II se encontró con una de las pioneras de los derechos civiles de los afroamericanos, Rosa Parks.

En 1955, Parks, una trabajadora de color, se negó a ceder el asiento en un bus segregacionista en Montgomery, Alabama. Su arresto condujo a un exitoso boicott contra los buses de Montgomery lanzado por quien más tarde se convertiría en el máximo líder del movimiento de los derechos civiles: Martin Luther King Jr.

Parks, que tiene 85 años, vive en Detroit, pero viajó a St. Louis especialmente para ver al Papa y pedirle su bendición.

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