ACI Prensa Artículos Videos Audios Empresa Responsable
El sentido del descaso

El trabajo es para el hombre y no el hombre para el trabajo

El Magisterio ilustra que no sólo el trabajo, sino el mismo descanso del día de fiesta constituye un derecho fundamental y a la vez un bien indispensable para las personas y sus familias: es lo que afirma la exhortación postsinodal Sacramentum caritatis. El hombre y la mujer valen más que su trabajo: están hechos para la comunión y para el encuentro. El domingo, por lo tanto, se configura no ya como una pausa de la fatiga, que hay que llenar con actividades frenéticas o experiencias extravagantes, sino como el día del descanso que abre al encuentro, permite descubrir al otro, permite dedicar tiempo a las relaciones en familia y con los amigos, y a la oración.

El sentido del descanso y del trabajo

Es particularmente urgente en nuestro tiempo recordar que el día del Señor es también el día de descanso del trabajo. Esperamos con gran interés que la sociedad civil lo reconozca también así, a fin de que sea posible liberarse de las actividades laborales sin sufrir por ello perjuicio alguno.

En efecto, los cristianos, en cierta relación con el sentido del sábado en la tradición judía, han considerado el día del Señor también como el día del descanso del trabajo cotidiano. Esto tiene un significado propio, al ser una relativización del trabajo, que debe estar orientado al hombre: el trabajo es para el hombre y no el hombre para el trabajo. Es fácil intuir cómo así se protege al hombre en cuanto se emancipa de una posible forma de esclavitud. Como he afirmado, «el trabajo reviste una importancia primaria para la realización del hombre y el desarrollo de la sociedad, y por eso es preciso que se organice y desarrolle siempre en el pleno respeto de la dignidad humana y al servicio del bien común. Al mismo tiempo, es indispensable que el hombre no se deje dominar por el trabajo, que no lo idolatre, pretendiendo encontrar en él el sentido último y definitivo de la vida». En el día consagrado a Dios es donde el hombre comprende el sentido de su vida y también de la actividad laboral.

[Sacramentum Caritatis, 74]

Seleccion de texto, Ricardo Fco. Padilla

Fuente: Catequesis VII Encuentro Mundial de la Familia. "El trabajo, la Fiesta y la Familia".

 
ACI Prensa | Emprensa Responsable | CRESE | [email protected]