e(a,m) })(window,document,'script','https://www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-526318-1', 'auto'); ga('require', 'GTM-MKNZDXB'); /b>: La Santa Sede hace tiempo publicó un documento trazando las líneas matrices de dónde puede llegar una inculturación y dónde no puede llegar. Naturalmente la liturgia tiene un núcleo establecido por el mismo Jesucristo nuestro Señor que no puede cambiar, pero hay campo para diversas adaptaciones según las situaciones concretas que deben ser analizadas, en primer lugar, por los obispos de cada lugar; y en segundo lugar, por la Santa Sede, que debe ratificar las proposiciones que los obispos hagan en la materia.

El Papa acaba de hablar, en la Exhortación Post Sinodal Sacramento de la Caridad sobre la Eucaristía, de algunas posibles adaptaciones. Ahora serán los obispos de cada lugar los que vean qué es lo que se puede adaptar y qué es lo que no se puede adaptar.

Ahora, pienso que la primera gran adaptación se hizo a raíz del Concilio Vaticano II cuando se estableció la celebración de la liturgia en la lengua corriente, en la lengua hablada en el lugar, que es una adquisición que me parece definitiva, lo que no significa que en algunas oportunidades, como lo dice el Papa, no se puedan celebrar en latín que es la lengua oficial, por así decir, de la Iglesia Latina.

Así como eso hay distintas adaptaciones que pueden irse haciendo siempre en comunión con la Sede Apostólica que es la que tiene que evaluar en definitiva la conveniencia de tal o cual adaptación que se proponga.

ACI Prensa: ¿Cuáles cree que son las distorsiones litúrgicas que enfrenta en la actualidad la Iglesia en América Latina?

Card. Medina Estévez: La situación no es pareja en todas partes pero podría señalar el hecho de que en algunos lugares se haya celebrado la Santa Misa poniendo como lecturas textos que no pertenecen a la Santa Escritura sino a personajes de cierta importancia en la coyuntura histórica de un país determinado. Esto ciertamente es un abuso, o por ejemplo, lo que significaría una celebración prescindiendo de los ornamentos.

La celebración de la Liturgia es un rito sacro y el sentido de lo sagrado se da, entre otras cosas, a través de la vestidura litúrgica que es tan importante.

Imagínate en un país que sufre una terrible embestida anticristiana como fue la Rusia Soviética –lo digo por las fotos de los funerales del señor Yeltsin fueron realizados por los obispos ortodoxos con las vestiduras tradicionales de la Iglesia Ortodoxa– eso a nadie le molesta, al contrario, es algo que fomenta el sentido del respeto, porque en el acto litúrgico es Dios mismo quien se hace presente en medio de la comunidad y Dios merece, ante todo, respeto.

ACI Prensa: El Papa también ha hablado sobre el valor de la música en la liturgia y la promoción de la música gregoriana. ¿Qué opina de la adaptación de letras religiosas a canciones de moda?

Card. Medina Estévez: La música que se emplea en la liturgia debe ser una música religiosa y debe tener un contenido religioso y la letra debe ser en todo conforme a la fe cristiana y católica.
Ahora la música gregoriana a mi parecer es incomparablemente bella. No sé porqué no soy músico de profesión... No sé si es posible emplear la música gregoriana para textos escritos en otra lengua porque la música gregoriana fue escrita para un texto latino. En cambio si la música ya existe y yo tengo que poner un texto para esta música, tendría que adaptar el texto para esta música, de tal manera que el texto vaya siendo subrayado con las alzas y bajas de los textos gregorianos. Eso lo verá el músico.
Yo desearía de todo corazón que no se perdiera la riqueza gregoriana que es una riqueza extraordinaria. Me dicen que una vez Mozart dijo que él habría cambiado toda su música por haber sido el autor de la melodía del prefacio simple gregoriano.
Creo que a una letra que tenga un profundo sentido cristiano se le puede revestir con una música que sea significativa para los que participan, pero no se hasta qué punto sería bueno trasladar una música que tiene una letra que no tiene nada que ver con la fe cristiana a una letra propiamente cristiana.
Hay que hacer un discernimiento serio para que a través de la música no se esté oyendo algo que evoca otra cosa distinta a lo que se están diciendo o cantando.

ACI Prensa:¿Cómo podemos los católicos que no vamos a asistir a esta V Conferencia estar en sintonía con la reunión de Aparecida?

Card. Medina Estévez: Pienso que la primera cosa es orar, pedirle al Señor que derrame su gracia y su luz sobre todos los que van a participar en la Conferencia, pedirle al Señor que dé una clarividencia para valorar la realidad, pedir al Señor una fortaleza para hablar claro, para decir claramente las cosas que son coherentes con la fe cristiana y señalar también con valentía las cosas que son incoherentes empleando palabras que todo el mundo entienda y no dejarnos llevar por el eufemismo que suaviza la situación.

Pienso que es muy importante hablar con mucha claridad, porque las cosas claras tienen una garantía de que son entendidas fácilmente y, aunque puedan doler, estimulan una respuesta. Los eufemismos dejan a todo el mundo tranquilo y no se saca nada limpio de un lenguaje demasiado diplomático.

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