Conoce la primera lavandería de trabajadores con síndrome de Down en Latinoamérica [VIDEO]

Por Bárbara Bustamante

SANTIAGO, 21 Mar. 19 / 10:18 am (ACI Prensa).- Hace cinco años la Iglesia en Chile puso a funcionar la “Lavandería 21”, un novedoso proyecto de inclusión laboral para personas con Síndrome de Down, cuyo resultado el día de hoy supera con creces lo esperado.

Todo comenzó a gestarse en 2012, cuando el Arzobispo de Concepción, Mons. Fernando Chomali, se enteró sobre esta iniciativa exitosa en Europa y Estados unidos, por lo que decidió organizarla en su arquidiócesis.

Crédito: Pablo Moraga (ACI Prensa)

Es así como en 2014 abrió sus puertas al público la “Lavandería 21”, nombre que surge precisamente por la alteración en el par del cromosoma 21 que produce el Síndrome de Down.

“Es un proyecto único en Latinoamérica”, comentó a ACI Prensa, Paula Abarzúa, educadora diferencial y parte del equipo a cargo de la lavandería.

Crédito: Pablo Moraga (ACI Prensa)

Abarzúa explicó que el proyecto comenzó con 11 jóvenes y actualmente son 15, además de otros 6 chicos que partieron allí pero que hoy trabajan en otros lugares, como en el Arzobispado de Concepción y la Casa de Retiro Betania.

Existen dos turnos de trabajo, uno en la mañana y otro en la tarde. Entre los clientes se encuentran clínicas, hoteles, y autobuses.

En cuanto al proceso de trabajo, Abarzúa señaló que “los chicos son los que seleccionan, separan, pesan y cargan las máquinas”.

Crédito: Pablo Moraga (ACI Prensa)

“También, cuando el proceso de lavado termina ellos sacan la ropa y la ponen a secar. Posterior a eso se procede al planchado y doblado”, dijo a ACI Prensa.

Abarzúa trabaja con los jóvenes desde que se inició el proyecto y afirmó que “el cambio que han tenido es muy grande.

“Ahora se sienten muy autónomos, independientes, el hecho de recibir su sueldo los dignifica un montón”, aseguró.

Además, “el crecimiento personal, la madurez que les ha generado y el compromiso con su trabajo es muy satisfactorio para todos nosotros aquí. Ellos valoran su trabajo”.

Crédito: Pablo Moraga (ACI Prensa)

“Mi experiencia personal es increíble”, continuó Abarzúa, “el bienestar y la satisfacción que te entregan los chiquillos es muy grande”.

“Uno aquí no pasa pena y está todo el día feliz, entonces ese amor que te entregan ellos es lo que te llena y hace que uno quiera seguir creciendo cada día para estar bien para ellos”, agregó.

Para la profesional, “el hecho de que estemos al alero de la Iglesia demuestra que en realidad está comprometida con el tema de la inclusión y debería ser una idea que se replicara en todo el mundo”.

Finalmente, Abarzúa afirmó que “el tema de la inclusión laboral es difícil, cuesta, pero yo invito a toda la gente que se tome el desafío y lo haga propio”.

“Esta lavandería demuestra que sí se puede trabajar con personas en situación de discapacidad y lo hacen magnífico. Son brillantes”, sostuvo la educadora.

Etiquetas: solidaridad, Iglesia, Mons. Fernando Chomali, Pro-vida, Iglesia en Chile, iniciativa