26 de julio de 2022 4:03 pm | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 26 de julio de 2022 4:17 pm

Universidades católicas llevan conocimiento y solidaridad por todo el mundo

Por Nicolás de Cárdenas

Imagen referencial. Crédito: Yannik Pulver / Unsplash.

Argentina, Uganda, Etiopía, Burundi, Marruecos, Nepal o República Democrática del Congo son algunos de los destinos de decenas de estudiantes y profesores de universidades católicas españolas que dedican parte de sus vacaciones a ayudar a comunidades necesitadas. 

Las carreras a priori más vinculadas a estos programas son las biosanitarias, puesto que cubren necesidades vitales, pero no son las únicas. Además de futuros médicos o enfermeros, acuden a estas misiones universitarias psicólogos, alumnos de Ciencias Experimentales o de Gastronomía.

Un equipo de estudiantes de Medicina y Enfermería de la Universidad de Navarra ha desarrollado un programa de detección y tratamiento del cáncer de cérvix en el hospital de Monkole (República Democrática del Congo).

El cáncer de cérvix uterino es la enfermedad oncológica más prevalente entre las mujeres del país. Sin embargo, no existe ningún sistema de detección precoz ni un programa de vacunación. 

El objetivo a medio plazo del programa, liderado por Luis Chiva, oncoginecólogo y profesor de la Facultad de Medicina de la  Universidad de Navarra, es que en el área de Monkole se reduzca la incidencia de este cáncer de 30 a 35 casos por 100 mil habitantes a cuatro o seis casos.

Por su parte, un total de 82 alumnos de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), provenientes de diferentes grados, sostienen seis programas internacionales en Etiopía, Argentina, Perú, Uganda y Marruecos. 

La UFV encuadra estas experiencias en el cumplimiento de uno de sus principales objetivos, “desarrollar una conciencia social en todos los estudiantes”, lo que responde a la misión de servicio a la comunidad que atañe a la universidad. 

Para asegurar estas directrices, la UFV elige los programas adscritos a sus “Misiones Solidarias Internacionales” en función de algunos requisitos, entre ellos coincidir plenamente con su misión: “Construir una comunidad universitaria de personas que buscan la verdad y el bien, y que, por su formación y liderazgo, promuevan la transformación cristiana de la sociedad y la cultura”. 

“No hace falta hacer heroicidades para transformar nuestro entorno, a veces basta con una sonrisa o con un gracias”, expresa un estudiante de la UFV que ha participado en estos programas.

Para la UFV, las Misiones Solidarias Internacionales “exceden de los límites de la mera ayuda asistencial”, y constituyen una experiencia académica “más allá de las aulas que propicia un cambio profundo en la visión sobre el mundo y la sociedad”. 

De Burundi a Nepal

Después de dos años, la Universidad Villanueva ha reanudado su programa Villanueva Solidaria, de la mano de una asociación fundada por antiguos alumnos hace quince años. 

Más de una veintena de voluntarios han ido durante un mes a Burundi, donde han organizado un campamento con 150 niños en un colegio de la ciudad de Ndava. Por las mañanas imparten clases de música, inglés, religión y manualidades y por las tardes se dedican a fomentar actividades más lúdicas. 

Además, colaboran con las Misioneras de la Caridad de Santa Teresa de Calcuta en la provincia de Kirundo al norte del país. Allí atienden a 200  bebés abandonados o huérfanos y a casi un centenar de ancianos con enfermedades o discapacidad intelectual.

La misión se ha ido preparando en las semanas previas, con diversas actividades que permitieran recaudar los fondos necesarios: mercadillos solidarios, recogida de materiales y la puesta en marcha del I Festival Solidario Villanueva, en el que han participado grupos musicales formados por alumnos. 

Por su parte, la Universidad Católica de Valencia está llevando a cabo un proyecto en la escuela primaria Shree Saraswati situada en la localidad de Phuleli en Nepal con el objetivo esencial de desarrollar labores educativas y sanitarias. 

Así, apoyan al centro de salud local con una clínica móvil al tiempo que logran una necesaria “alfabetización sanitaria” en higiene básica, bucodental, nutrición, primeros auxilios, etc. Por otro lado, están llevando a cabo un proyecto de investigación para la elaboración de un diagnóstico de salud de la comunidad Solukhumbu.

En el campo educativo, ofrecen clases de inglés y de comprensión oral y escrita, así como educación en valores y sostenibilidad. También realizan actividades de rehabilitación de la escuela y condicionamiento del hogar del voluntario. 

Por último, diseñan una infraestructura tecnológica que permita disponer de una zona de red wifi comunitaria.

La directora del proyecto Mayte Murillo subraya que “escuchar el relato de experiencias vividas y lecciones aprendidas de otros despierta vocaciones” a la cooperación internacional.

Sin embargo, advierte: “No es para todos, porque no basta con la voluntad para ser útiles. Es fundamental la formación, la responsabilidad y la ética en todas nuestras actividades, así como ofrecer una atención de excelencia, aunque escaseen los recursos”, subraya.

Etiquetas: solidaridad, Universidades católicas, Misiones Solidarias