9 de marzo de 2022 8:32 pm

Sacerdote llama a revertir condenas injustas contra manifestantes del 11J en Cuba

Por Diego López Marina

Protestas en apoyo a Cuba en Canadá / Crédito: Flickr de lezumbalaberenjena (CC BY-NC-ND 2.0)

El P. Alberto Reyes Pías, del clero de la Arquidiócesis cubana de Camagüey, ha señalado en una reciente entrevista que deben revertirse las injustas y excesivas condenas contra las personas que se manifestaron el pasado 11 de julio en Cuba. 

“Lo que hicieron fue ejercer su derecho a protestar. Las condenas, además de ser notoriamente excesivas, tienen la intención de amedrentar a los inconformes. Se trata a todas luces de una injusticia. Eso hay que revertirlo”, dijo el sacerdote cubano en una entrevista concedida al medio digital 14ymedio. 

Agregó que se debe tener “en cuenta que entre los condenados hay personas muy jóvenes a los que el tiempo de cárcel les puede desgraciar la vida para siempre, les secuestra la juventud, los puede destruir humanamente”.

El 11 de julio del 2021 (11J) ocurrieron protestas espontáneas en toda Cuba en contra del régimen comunista del presidente Miguel Díaz-Canel, sucesor de los dictadores Fidel y Raúl Castro. El Gobierno respondió con violencia y detenciones arbitrarias. 

La ONG española de defensa legal pro derechos humanos, Prisoners Defenders, reportó el 3 de marzo que habría unos 1.007 prisioneros políticos verificados en Cuba en estos momentos.

De los 1.007 casos, la organización ha conseguido documentar 869 prisioneros políticos que fueron arrestados el 11J. Indicó que decenas de ellos fueron liberados con unas multas excesivamente altas en los últimos meses.

“Reconocemos que esto no es más que una fracción, entre el 60% y el 70% de las cifras reales, cuya verificación total es simplemente inalcanzable por organización alguna salvo, por supuesto, por el régimen de la isla”, informó Prisoners Defenders.

En la entrevista, el P. Reyes aseguró que “rechaza la violencia y la confrontación”, pero siente, con “gran miedo”, que “esa sea la única vía que quede para cambiar las cosas; que llegue el momento que se produzca no solo otro 11 de julio sino que esta vez sea brutal”.

Aseguró que el error que está cometiendo el Gobierno es insistir en decir o creer la frase: “De aquí no me saca nadie”. No obstante, cree que esa posición intransigente “es olvidar que la gente se cansa, los pueblos se cansan”.

“Lo ideal sería que desde el poder se tenga la iniciativa de democratizar el país y hacerlo tranquilamente. Mientras no haya una voluntad de diálogo en el Gobierno, Cuba seguirá siendo una isla en fuga, seguirá siendo un polvorín que no se sabe cuándo va a estallar. Deberían darse cuenta de que ellos también estarán mejor cuando se produzca ese cambio”, aseguró.

El papel de la Iglesia en favor de los prisioneros

El P. Reyes dijo que lo primero que ha hecho la Iglesia es “acompañar” a las víctimas de la represión. “Se ha contactado a las familias de los presos, se les ha escuchado y ayudado en lo posible”, agregó. 

El presbítero recordó que la Iglesia también “ha estado en disposición de acompañar a las familias en las gestiones legales, pero ocurre que muchos tienen miedo a hablar, a protestar, a plantarse, porque los han atemorizado”.

“La familia sabe que sus hijos, sus parientes están a merced de las autoridades, que gozan de una impunidad total. Les pueden hacer cualquier cosa y no pasa nada. Ese miedo a ‘y si les pasa algo’ los encierra en el círculo del silencio y es así como se acrecienta la impunidad de las autoridades”, lamentó.

El P. Reyes también resaltó la “naturaleza profética” de la Iglesia, “que significa hablar en nombre de Dios, es función de la Iglesia denunciar, porque para Dios esto debe estar mal y lo que está mal hay que denunciarlo”. 

“Se nos escuchará o no, pero hay que decirlo. El silencio no es la actitud”, subrayó.

Respecto a lo que se necesita para un cambio real en Cuba, declaró que si bien “se repite muchas veces que la solución de Cuba está en un cambio político y económico”, “no se puede prescindir de un cambio espiritual”.

“Si en la nueva Cuba no está Dios, nos espera otra dictadura con injusticia social y todos los males que provocaron aquella revolución que se malogró. Este pueblo necesita a Dios, lo que no quiere decir que todo el mundo tenga que ir a Misa los domingos (lo cual sería magnífico). Pero es absolutamente necesario que este pueblo abra su corazón a Dios”, aseguró. 

Etiquetas: Cuba, Iglesia en Cuba, Represión, Comunismo, Partido Comunista de Cuba, dictadura, protestas en Cuba, 11J, P. Alberto Reyes