31 de marzo de 2020 6:32 pm

Reportan primera religiosa muerta por coronavirus en América Latina

El Arzobispado de Cartagena informó el fallecimiento de la hermana Johana Rivera Ramos, quien es hasta la fecha la víctima mortal más joven de coronavirus en Colombia y la primera religiosa que se conoce haya fallecido de COVID-19 en América Latina.

Según informa los medios locales, la hermana Rivera no se encontraba en la lista oficial de enfermos de coronavirus, pues se supo que portaba la enfermedad luego de su fallecimiento.

La hermana Rivera de 33 años es la primera religiosa en fallecer en Colombia y la víctima más joven en el país.

Según detalla la Organización Mundial de la Salud (OMS), Colombia ha reportado 702 infectados por el virus, y diez fallecidos.

Johana Rivera Ramos nació en San Martín de Loba (Colombia), estudió derecho en la Universidad Popular del Cesar en Valledupar, y Teología en el Seminario Provincial de San Carlos Borromeo en Cartagena.

El Arzobispo de Cartagena, Mons. Jorge Enrique Jiménez Carvajal, señaló que ella “se enamoró de la Comunidad de las Hermanas Misioneras de María Inmaculada por los años 2012 y 2013”, donde hizo su profesión religiosa en la Comunidad del Barrio Santa Lucía, el 20 de enero de 2015.

La hermana Rivera trabajó dos años en las obras de caridad de su Congregación en Perú, desde el 2017. Según señala la revista Semana, la religiosa ayudó en una comunidad de niños sordos en Cusco, para luego viajar a Lima, la capital del país.

En 2019 regreso a Colombia, donde colaboró con la Pastoral Juvenil y la Pastoral Familiar Arquidiocesana, además de coordinar la Misión Permanente de su Parroquia y trabajar en la obra de su Congregación en Arjona.

El 25 de marzo realizaría la profesión perpetua, pero cayó enferma el domingo 15, con un dolor de garganta, el cual empeoró, teniendo que ser internada en la Clínica Madre Bernarda el 22 de marzo, según detallan medios locales.

Finalmente partió a la casa del Padre el 27 de marzo.

La Arquidiócesis señala que en su funeral la acompañaron su madre Ana, sus tres hermanas biológicas, y las religiosas María José, Chelo y Ángela, quienes son parte de su congregación y animaron a la hermana Rivera a seguir su vocación.

“Hermana Johana gracias por el testimonio de tu vida. Nos dejas el buen perfume de tu amor por Jesús y por la Iglesia. Tu vida: corta, alegre y fecunda”, concluyó el Arzobispo de Cartagena, Mons. Jorge Enrique Jiménez Carvajal, en su mensaje publicado en el Facebook del Arzobispado.

Etiquetas: Colombia, América Latina, coronavirus