10 de junio de 2014 7:32 am

Regímenes democráticos no deben caer en nueva estrategia castrista, advierte opositor Biscet

Óscar Elías Biscet. Foto: Twitter / @OscarBiscet

El doctor Oscar Elías Biscet –que estuvo años preso por denunciar la política abortista en Cuba-, llamó a los gobiernos europeos y de Estados Unidos a no caer en la nueva estrategia de los hermanos Castro para seguir en el poder de Cuba –como es la promoción de sus reformas económicas-, sino exigir el respeto a las libertades y derechos de los cubanos.

“Este es el momento de exigir libertades para el pueblo cubano y no de cohabitación pacífica para prolongar la vida de una dictadura que es una vergüenza de América”, expresó el impulsor del Proyecto Emilia.

En un artículo publicado en La Nueva Nación, el opositor recordó que desde que tomaron el poder en 1959, los hermanos Raúl y Fidel Castro han buscado apoyarse en gobiernos extranjeros, como fue el caso de la Unión Soviética hasta su desaparición en 1991, y que provocó “la crisis económica más grave vista en la historia” de Cuba.

La pérdida del mercado socialista, explicó Biscet, provocó “la fuga hacia el exterior de más de 37 mil cubanos que fueron abrigados en sus inicios en la base estadounidense de Guantánamo”.

“Castro aplicó el terror de estado y estimuló el éxodo de Guantánamo como válvula de escape a sus graves problemas internos. Las potencias occidentales no supieron aprovechar la ocasión para ayudar al pueblo cubano en la conquista de sus derechos humanos básicos”, indicó.

El médico pro-vida señaló que cuando “la dictadura de Castro (…) estimuló a muchas personas a que se lanzaran al mar en condiciones precarias, cometió un grave delito tipificado en las leyes internacionales como genocidio. Ese era el momento para ir en auxilio de esa muchedumbre, rescatarla y llevar alrededor de un millón de personas refugiadas a Guantánamo”.

“El costo político para Castro iba ser elevadísimo, también el costo financiero para los estadounidenses. Treinta siete millones de dólares diarios para mantener esa cantidad de refugiados, harían que ninguna de las potencias mundiales se hubiese responsabilizado de tal situación que obligaría la discusión del caso en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para hallar una solución final desfavorable a la tiranía comunista”.

Sin embargo, recordó, Estados Unidos se conformó “con un acuerdo migratorio que dejaba intacta a la dictadura cubana” y la Ley para la Libertad y Solidaridad Democrática cubana cuya falta de aplicación total no le puso “fin al régimen totalitario”.

“Por segunda vez en la historia del país el comunismo es salvado, ahora por las potencias europeas capitalistas que, en busca de más ganancias económicas, solventaron financiera y económicamente a la dictadura de Castro y oxigenaron su régimen despótico”, expresó.

Ahora, alertó Biscet, la historia se repite con el diálogo de la Unión Europea “con la tiranía castrista porque creen en la bondad de reforma de los dictadores cubanos y, por supuesto, sin apartar a un lado sus fuertes intereses económicos”.

Lo mismo sucede en Estados Unidos, donde célebres personalidades exigen a Barack Obama aperturas económicas y de negocios con Cuba, “en vez de la promoción objetiva y efectiva de las libertades fundamentales para el pueblo cubano”.

“Sin embargo, hay algo que nos indica el fin del sistema: su pérdida de la firmeza ideológica y la desastrosa economía dependiente del gobierno venezolano de Nicolás Maduro”, afirmó Biscet, que exhortó a Estados Unidos a promulgar leyes “donde se denuncie y persiga a los asesinos de estudiantes venezolanos”, pues “la caída del régimen de Maduro aceleraría la de los Castro”.

“Esto lo saben ellos, por eso sus intensas injerencias en los asuntos venezolanos. Cuba comunista caería irremediablemente sin el sostén económico y financiero de los chavistas”, expresó.

“Obama tiene la oportunidad de solidarizarse con el pueblo cubano, a través de ayudas directas, firmes y decisivas al ciudadano cubano, sin tener que oxigenar con recursos a la dictadura comunista y ser cómplice de ella”, señaló.

Biscet, que lidera la Fundación Lawton de Derechos Humanos, recordó que “los cubanos estamos en desiguales condiciones en nuestra lucha contra las injusticias y faltas de libertades impuestas por el Gobierno Comunista. Pero no estamos dispuestos a rendirnos”.

“¡Cuba será libre! –afirmó-. De esto tenemos la más absoluta certeza. Ahora bien, con la solidaridad de los pueblos democráticos y libres este proceso se acelerará en nuestra patria. El altruismo de otros pueblos es la esencia de la solidaridad con el pueblo cubano. La herramienta perfecta que consolidará nuestras esperanzas de llegar a la Tierra Prometida de la libertad”.

El texto completo puede leerse en http://www.lanuevanacion.com/articles.aspx?art=4602

Etiquetas: Cuba, Derechos humanos, Democracia