24 de agosto de 2021 3:40 pm | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 24 de agosto de 2021 3:42 pm

Padre pide que su hija con daño cerebral vuelva a casa antes de ser desconectada

Por Diego López Marina

Alta Fixsler / Crédito: Fotografía de la familia - EWTN News In Depth

El padre de Alta Fixsler, una niña de dos años con daño cerebral, ha solicitado al Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido que permita a su hija volver a casa antes de que, en algún momento de la semana, su soporte vital sea desconectado en el hospital donde está internada.

El padre de Alta, que no puede ser identificado por razones legales, le dijo al programa Today de BBC Radio 4 que el soporte vital de su hija se retiraría en los próximos días y alertó que su muerte no sería inmediata, sino que “podría llevar minutos, horas, días, semanas e incluso meses”.

“Queremos estar en nuestra zona de confort. Eso es todo lo que pedimos, no pedimos nada más. Nosotros, como padres, queremos sentir que podemos llevar a Alta a casa, a nuestra casa, y pasar el tiempo con ella, tanto como podamos. Estos fueron nuestros deseos desde el primer día y queremos hacerlo, es algo bastante normal pedir”, indicó.

Desde su nacimiento, la pequeña Alta ha recibido tratamiento con soporte vital como paciente en el Royal Manchester Children’s Hospital (RMCH), un centro médico gestionado por el Manchester University NHS Foundation Trust.

Nacida prematuramente a las ocho semanas en Manchester (Inglaterra), sufrió una grave lesión cerebral hipóxico-isquémica al nacer.

La batalla legal por su vida comenzó en mayo, cuando el Manchester University NHS Foundation Trust solicitó al Tribunal Superior de Londres permiso para retirarle el soporte vital. El fideicomiso argumentó que Alta no tenía calidad de vida y estaba experimentando dolor.

Otros no estuvieron de acuerdo. Varios neurólogos pediátricos dijeron que Alta no sentía dolor. Sin embargo, los tribunales no se pusieron del lado de la familia Fixsler, incluso cuando recurrieron al Tribunal Superior, al Tribunal de Apelación y a la Corte Europea de Derechos Humanos.

En su declaración al medio BBC Radio 4, el padre de Alta dijo que “no podemos dejarla morir allí [en el hospital] y luego traerla a casa, eso no va a funcionar”.

“Alta debería estar en nuestra casa durante los últimos momentos de su vida”, dijo.

La madre del niño dijo a BBC North West Tonight que “no estaba contenta” con el fallo, que “no era lo que yo quería”.

Manchester University NHS Foundation Trust, por su parte, reconoció que “este es un momento increíblemente difícil y angustioso para la familia de Alta y continuaremos apoyándola”.

“Debido a la confidencialidad del paciente, no podemos hacer más comentarios”, acotó.

Yossi Gestetner, un amigo de la familia y portavoz de los Fixsler, criticó a los tribunales por “decir esencialmente que los padres no tienen derecho” a decidir qué es lo mejor para sus propios hijos.

En una entrevista del 6 de agosto concedida a EWTN News In Depth, Gestetner calificó de “devastador” que tribunal tras tribunal haya dictaminado que el NHS puede decidir el destino de la pequeña Alta.

Si bien los padres de Alta se mudaron al Reino Unido en 2014, son ciudadanos israelíes. Su padre también es ciudadano estadounidense. Como judíos jasídicos ortodoxos, Abraham y Chaya Fixsler buscaron mantener a Alta con soporte vital, de acuerdo con su fe y la ley israelí.

Los Fixsler querían trasladar a su hija a un hospital en el extranjero. Hospitales de Israel y Estados Unidos les ofrecieron sus servicios, pero el sistema judicial del Reino Unido negó la posibilidad.

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