26 de diciembre de 2021 3:14 pm

Niña católica casada a la fuerza con musulmán volvió con su familia en Navidad

Por Walter Sánchez Silva

Fátima Arzoo Raja y sus padres. Crédito: Fides

Arzoo Raja, una niña católica de 14 años que fue secuestrada, obligada a convertirse al Islam y a casarse a los 13 años con su secuestrador, el musulmán Azhar Ali, de 44 años, pudo finalmente volver con su familia esta Navidad en Pakistán.

Según informa la agencia vaticana Fides, el Tribunal Superior de la provincia de Sindh emitió una orden el 22 de diciembre para que la adolescente regrese con su familia, luego de dejar el instituto gubernamental de Panah Gah, donde vivía y “reflexionaba sobre sus opciones de vida”.

En la audiencia el juez habló con la niña y sus padres. Arzoo Raja mostró su voluntad de regresar con sus padres. Cuando se le preguntó sobre su conversión al Islam, respondió que lo hizo “por su propia voluntad”.

El juez pidió a los padres que llevaran a Arzoo a su casa y los padres dijeron que la reciben con alegría, comprometidos a cuidarla y a no presionarla sobre su conversión religiosa.

Dilawar Bhatti, presidente de la "Alianza de los Pueblos Cristianos", presente en la audiencia, acogió con satisfacción la decisión del tribunal.

Bhatti dijo a Fides que “es una buena noticia que Arzoo volverá a vivir con su familia y pasará la Navidad en paz. Muchas personas, abogados, trabajadores sociales, ciudadanos han alzado la voz, están comprometidos y han rezado por este caso. Damos gracias a Dios sobre todo”.

También indicó que “en el tribunal los padres se comprometieron a no hacer ningún tipo de violencia contra la niña y a informar casa tres meses a la policía, también pagando una especie de fianza como garantía de cumplimiento de estos compromisos”.

“El Tribunal ha dictaminado que Arzoo no debe reunirse con su presunto marido, que enfrenta a un juicio en virtud de la ley de 2013 de restricción del matrimonio infantil, por violación de la ley de matrimonios precoces", concluyó.

El caso de Arzoo Raja

El 13 de octubre de 2020 Ali Azhar, musulmán de 44 años vecino de la familia Raja, secuestró a Arzoo cuando se dirigía a una tienda.

Ese mismo día la niña fue obligada a convertirse al islam, contraer matrimonio y vivir con su secuestrador.

El 27 de octubre el Tribunal emitió una orden judicial que respaldaba lo declarado por el secuestrador sin realizar investigaciones preliminares, pese a que la familia de Arzoo lo pidió, y ordenó a la policía no arrestar a Azhar.

El secuestrador, con documentos falsos, aseguró que la niña tenía 18 años y que su conversión y matrimonio forzados eran actos libres y voluntarios.

En un inicio el Tribunal Superior de Sindh favoreció al secuestrador, pero luego se enmendó y pidió se realice una investigación para llegar a la verdad.

A principios de noviembre de 2020, la policía pudo liberar a la niña de su secuestrador y el 23 de ese mes, el Tribunal Superior de Sindh realizó una audiencia sobre el caso.

La Corte ordenó en esa oportunidad que la menor se quede viviendo en el “Hogar Refugio Panah”, casa de acogida de los servicios sociales del gobierno, hasta cuando ella lo decida, en lugar de regresar de inmediato con su familia, como se ha procedido en otros casos similares.

Con la decisión, el Tribunal separó definitivamente a la niña del musulmán que la secuestró y, además, validó “las denuncias de violación de una niña menor de 16 años, delito que puede ser castigado con cadena perpetua o con la pena de muerte”, bajo “el artículo 375, párrafo 5 del Código Penal de Pakistán”, dijo entonces Jibran Nazir, abogado de la familia Raja.

La decisión del Tribunal de Sindh fue resultado de una serie de audiencias que fueron posible gracias a la insistencia y reclamos de la familia, con apoyo de la Iglesia Católica y de protestas locales masivas.

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