13 de junio de 2022 7:32 pm

La Iglesia Católica no es indiferente al sufrimiento de los albinos

Por Cynthia Pérez

Mujer con albinismo remando en canoa en Benin, África. Crédito: Flickr - Ferdinand Reus (CC BY-SA 2.0).

Cada 13 de junio el mundo conmemora el Día Internacional de Sensibilización sobre el Albinismo, una fecha que recuerda la lucha por los derechos humanos de los albinos, que sufren exclusión social por su apariencia física.

Las personas con albinismo presentan una “falta de melanina”- sustancia natural que le da color al cabello, la piel y el iris de los ojos- que los hace muy “vulnerables al cáncer de piel”, y con frecuencia, les causa una “discapacidad visual permanente que muchas veces conduce a otras discapacidades”, señaló la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Según la ONU, el albinismo es “más común” en África subsahariana. En Tanzanía, una de cada 1400 personas son albinas, y “en ciertas poblaciones de Zimbabwe y otros grupos étnicos concretos en África Meridional”, “una de cada 1000 personas” tienen esta condición.

La Asamblea General de la ONU explicó que instituyó la fecha en 2014, luego de que el Consejo de Derechos Humanos aprobara un año antes una resolución para “prevenir los ataques y la discriminación contra las personas con albinismo”.

En su sitio web, la ONU explicó que “las personas con albinismo son discriminadas en muchas partes del mundo” por quienes tienen “falsas creencias y actitudes supersticiosas” ante su peculiar “apariencia” física.

Advirtió que en algunos lugares, estos “mitos centenarios” están “presentes en las actitudes y prácticas culturales” de las comunidades y “ponen en peligro constante la seguridad y la vida” de los albinos.

El año pasado, la agencia vaticana Fides denunció que “en varios países africanos”, muchas personas con albinismo “viven con miedo a ser secuestradas y asesinadas”.

Explicó que existe “la creencia generalizada” o superstición de que algunas partes de su cuerpo tienen poderes especiales”, y alertó que la pobreza agrava esta situación “que las lleva a vivir en condiciones de total marginación”.

Según la ONU, pese a que se puede prevenir, la mayoría de los albinos mueren de cáncer de piel “entre los 30 y 40 años de edad”, porque al estar “fuera del sistema”, no pueden “ejercer plenamente su derecho a la salud”.

En respuesta al drama que afronta el continente que concentra “más de una sexta parte de todos los católicos del mundo”, la Iglesia Católica viene desarrollando acciones para ayudar a los albinos a dejar de vivir con miedo.

En 2022, según Vatican News, la Comisión de Justicia y Paz de la Diócesis de Lisala, en la República Democrática del Congo, realizó la primera reunión de personas con albinismo para promover “una mayor participación e integración de los albinos” en la Iglesia y la sociedad.

A la reunión asistieron adultos y niños con albinismo de “los tres territorios de la provincia de Bumba, Bongandanga y Lisala”, indicó. Durante el encuentro, representantes de las personas con albinismo tuvieron la oportunidad de expresar sus necesidades, reclamos y preocupaciones como comunidad.

Vatican News señaló que los albinos recordaron que su condición física no define quiénes son y que es “deshumanizante cuando la comunidad se fija solo en su condición de piel, olvidando su singularidad como personas”.

En Malawi, las congregación de las Hermanas de Santa Teresa del Niño Jesús promueve la defensa de los derechos humanos de los albinos, a través de asistencia en salud, apoyo espiritual y protección de los albinos frente a atacantes locales, que creen que pueden enriquecerse con el comercio de sus cuerpos.

La agencia vaticana Fides indicó en 2021 que según la oficina de estadística de Malawi, en 2018 había más de 134 mil personas con albinismo en este país, que constituyen el 0,8% de la población total. “En Malawi, hay más personas con albinismo en los distritos de Zomba y Machinga di Amidu que en cualquier otra parte del país”, precisó.

En 2022, la congregación de las religiosas conocidas como “Hermanas Teresianas” indicó a Global Sisters Report que administra una clínica que ofrece “servicios de dermatología y distribuyen anteojos de sol, crema, ropa, sombreros, sombras y protector solar a personas con albinismo”. También, dijeron que les brindan alimentos y kits de higiene.

La congregación indicó que también contratan jóvenes para “vigilar las casas” de los albinos para “protegerlos de los ataques”, y desarrollan campañas informativas para erradicar los mitos y supersticiones sobre los albinos en las comunidades locales.

La Comisión Católica para la Justicia y la Paz (CCJP) de Malawi también está desarrollando acciones concretas para enfrentar esta problemática. En 2021, se reunió en la Diócesis de Zomba con las organizaciones civiles locales para pedirles “que incorporen a las personas con albinismo en proyectos económicos para ayudarlos a vivir una vida plena”.

En el encuentro de 2021, el Coordinador Nacional de Programas de Gobernanza de la CCJP señaló que en Malawi las personas con albinismo sufren pobreza extrema y esto “a veces les cuesta la vida”.

Explicó que si no tienen dinero para comprar alimentos o una puerta resistente para sus casas, mucho menos pueden “darse el lujo de comprar una loción para la piel que los proteja de los rayos directos del sol que provocan cáncer”.

Frente a ello, ACI África –agencia del Grupo ACI- señaló que en octubre de 2021, la CCJP en colaboración con la Asociación de Personas con Albinismo en Malawi (APAM) y el Consejo de Obispos de Escocia (SCIAF) terminaron una campaña de dos años para crear conciencia sobre los derechos de las personas albinas en dos distritos de la Diócesis de Zomba (Malawi), y para erradicar los mitos que ponen en riesgo sus vidas.

Etiquetas: África, Superstición, Iglesia en África, racismo, discriminación, Albinismo