13 de julio de 2022 9:15 pm

Fieles festejan ordenación de sacerdote en país que sufrió masacre de católicos

Por Cynthia Pérez

Ordenación del P. Bun Hong Prak. Crédito: Facebook oficial del Vicariato de Phnom Penh.

La Iglesia Católica en Camboya está de fiesta, pues hace unas pocas semanas celebró la ordenación del primer sacerdote de la etnia Phnong, en el país donde hace menos de 50 años se persiguió y masacró a muchos católicos.

La agencia vaticana Fides informó recientemente que el 29 de junio, en la fiesta de San Pedro y San Pablo, el Vicario Apostólico de Phnom Penh, Mons. Olivier Schmitthaeusler, celebró la ordenación del P. Bun Hong Prak, el primer sacerdote de la etnia Phnong.

La Misa fue celebrada en la Iglesia de San Juan Bautista, templo católico que pertenece a la comunidad de Busra, provincia de Mondulkiri, ubicada a más de 500 km de Phnom Penh (Camboya).

Según explicó Fides, este territorio está habitado sobre todo por la minoría étnica Phnong y la parroquia actualmente cuenta con 300 católicos, en su mayoría agricultores.

De acuerdo a la agencia vaticana, la pequeña comunidad católica local acompañó al joven con cantos y danzas tradicionales hasta llegar a la iglesia para entregar el “regalo a Dios de un joven Phnong”.

Durante la Misa, el nuevo sacerdote agradeció su llamado vocacional al Señor, recordó la importancia de su misión y se comprometió a llevar a Cristo a su pueblo.

“Dios me llamó y me eligió en su grupo de sacerdotes para servirle a Él y a la comunidad. Ahora me ha bendecido, a través del Obispo, para darme la fuerza de servir a la Iglesia en el futuro”, dijo.

“Como sacerdote, uno está llamado a servir, a dar su vida y a distribuir los sacramentos de Dios para los católicos”, señaló el P. Bun, que ahora servirá en los tres distritos eclesiásticos de Camboya.

“Quiero compartir la Buena Nueva con la gente que me rodea, para dar a conocer mejor a Jesús y el amor de Dios por toda criatura”, concluyó.

Por su parte, Mons. Olivier Schmitthaeusler subrayó que la nueva ordenación en esta “zona remota” es una respuesta a los esfuerzos del “anuncio del Evangelio” en el país

Asimismo llamó a seguir el ejemplo de San Pedro y San Pablo y dejar que el “Espíritu nos conduzca a predicar el Evangelio: seguir la voluntad de Dios, anunciar a Jesucristo, Hijo de Dios, corriendo con fe hacia nuestra meta: la vida eterna”.

También recordó que “el sacerdote no recibe una misión o una responsabilidad como un simple trabajo, sino que toda su vida está consagrada por Jesucristo mismo. Participa en la vida de Jesús, y es sacerdote durante toda su vida”.

Dijo que ser sacerdote implica “ser alter Christus; formar parte de la familia de los presbíteros; escuchar y anunciar la Buena Nueva; tener una vida de oración; dispensar los Sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Reconciliación; y, finalmente, sacrificar toda la vida como Jesucristo”.

En ese sentido, pidió a los 52 sacerdotes presentes que “animen, acojan y sean modelo para el nuevo sacerdote, para vivir en fraternidad como familia en Jesucristo y estar unidos en Dios”; y anunció que en septiembre se ordenarán tres nuevos diáconos del Seminario Mayor San Juan María Vianney.

Finalmente, el Prelado agradeció y animó al nuevo sacerdote en su misión, que es la de ser el décimo clérigo en servir pastoralmente a los tres distritos eclesiásticos de Camboya.

Según señaló Fides, la comunidad de San Juan Bautista en Busra, donde nació el P. Bun, se formó con 15 familias de la etnia Phnong que eligieron renunciar al animismo para convertirse al catolicismo, tras huir a Vietnam en medio de la guerra civil en Camboya, que ocurrió entre 1967 y 1975 y coincidió con la guerra de Vietnam y la Guerra Fría.

Años más tarde, 10 familias de la etnia regresaron a Busra para establecerse y las otras 5 familias se instalaron en Dak Dam. En 1996, un joven voluntario francés llamado Vincent Sénéchal descubrió la comunidad de católicos y vio que necesitaba sacerdotes que la visitaran y celebraran Misa. Casi 30 años después, la parroquia celebra a su primer sacerdote.

Si bien la evangelización en Camboya inició hace más de 450 años y la primera comunidad católica del país se fundó en 1555 gracias a los misioneros portugueses, la transmisión de la fe se vio debilitada durante el régimen de Pol Pot, al mando entre 1975 y 1979.

Según recordó Fides, durante este tiempo se destruyó la infraestructura de la Iglesia Católica y se asesinaron a “todos los obispos, sacerdotes, clérigos, laicos y un gran número de católicos”, y se expulsó de Camboya “a todos los misioneros extranjeros”.

En 1970, los católicos eran 65 mil, pero tras la masacre liderada por Pol Pot, solo quedaron unos mil en 1979, cuando el ejército de Vietnam invadió el país. Ninguno de los sacerdotes y las religiosas camboyanas sobrevivió.

La agencia señaló que el renacer de la Iglesia Católica en Camboya es reciente, pues en 2001 se ordenó “por primera vez” a cuatro sacerdotes en el país. Hoy en día la Iglesia en el país tiene “unos 20 mil católicos, 10 sacerdotes camboyanos y unas 10 religiosas”.

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