5 de septiembre de 2021 6:55 am

El Papa destaca ejemplo del beato Mamerto Esquiú “celoso anunciador de la Palabra de Dios”

Por Mercedes De La Torre

Estatua de Fray Mamerto Esquiu. Crédito: Comité beatificación. Papa Francisco. Foto: Vatican Media

El Papa Francisco recordó que el 4 de septiembre se celebró la ceremonia de beatificación de Fray Mamerto Esquiú en Catamarca (Argentina) y destacó su ejemplo de “celoso anunciador de la Palabra de Dios, para la edificación de la comunidad eclesial y civil”.

Como es tradición, después del Ángelus dominical, el Santo Padre destacó la reciente beatificación de

Mamerto Esquiú, fraile franciscano menor y Obispo de Córdoba (Argentina) y exclamó: “¡Por fin, un beato argentino!”.

Ante numerosos fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el Papa Francisco indicó que el Beato Mamerto Esquiú “fue un celoso anunciador de la Palabra de Dios, para la edificación de la comunidad eclesial y civil”.

“Que su ejemplo nos ayude a unir siempre la oración y el apostolado, y a servir a la paz y a la fraternidad. ¡Un aplauso al nuevo Beato!”, señaló el Papa.

La ceremonia de beatificación de Fray Mamerto Esquiú fue celebrada por la mañana del sábado 4 de septiembre en el campus de la Iglesia de San José de Piedra Blanca, en la provincia argentina de Catamarca.

La beatificación fue presidida por el delegado papal y Arzobispo emérito de Tucumán, Cardenal Luis Héctor Villalba y concelebrada por el Arzobispo de Córdoba, Mons. Carlos José Ñáñez; el Obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanc; y el Nuncio Apostólico, Mons. Miroslaw Adamczyk, junto a varios obispos y sacerdotes diocesanos y de la Orden Franciscana de Hermanos Menores, de la que formó parte el nuevo Beato.

La fiesta litúrgica será el 11 de mayo de cada año, aniversario del natalicio del nuevo beato.

Breves datos biográficos

Mamerto de la Ascensión Esquiú Medina nació el 11 de mayo de 1826 en Catamarca (Argentina).

Ingresó al noviciado del convento franciscano de Catamarca en mayo de 1836 e hizo sus votos a los 17 años. Fue educador de niños y catedrático. Fue conocido por sus fervorosas homilías.

Después de la guerra civil, el 9 de julio de 1853, predicó el famoso sermón de la Constitución. En ese discurso pidió concordia y unión para los argentinos ofreciendo una doctrina jurídica y sociológica sólida. Por esto se le reconoce como el “Orador de la Constitución”.

Por aclamación popular accedió a ser diputado del departamento Valle Viejo. Fray Mamerto fomentó, inspiró y ejecutó acciones hacia la industria minera, la creación de la renta pública, la instalación del alumbrado público, la creación de escuelas, la introducción de la imprenta, entre otros.

Fue nombrado Obispo de Córdoba el 12 de diciembre de 1880 y asumió su cargo el 16 de enero de 1881.

Falleció el 10 de enero de 1883 en la localidad catamarqueña de El Suncho y en 2005 fue declarado Siervo de Dios.

Sus restos mortales descansan en la Catedral de Córdoba y su corazón incorrupto aún está desaparecido tras el robo ocurrido en enero de 2008 en el convento franciscano de Catamarca.

El pasado 16 de junio el Vaticano aprobó con voto unánime el milagro atribuido a la intercesión de Fray Mamerto Esquiú, y posteriormente fue aprobado por el Papa Francisco. El milagro consistió en la curación sin explicación científica de una niña que padecía osteomielitis.

Durante la ceremonia del 4 de septiembre de 2021, Mons. Luis Urbanc, Obispo de Catamarca, le entregó un Rosario a Emma, la niña del Milagro. Dicho regalo fue un regalo enviado el Papa Francisco.

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