El Papa continuó durante la Audiencia General de este miércoles con las reflexiones sobre la Constitución conciliar Dei Verbum. Lea aquí la catequesis de león XIV en la que indicó que la Sagrada Escritura, leída en la Tradición viva de la Iglesia, es "un espacio privilegiado de encuentro en el que Dios sigue hablando a los hombres y a las mujeres de todos los tiempos".
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!
La Constitución conciliar Dei Verbum, sobre la cual estamos reflexionando en estas semanas, indica en la Sagrada Escritura, leída en la Tradición viva de la Iglesia, un espacio privilegiado de encuentro en el que Dios sigue hablando a los hombres y a las mujeres de todos los tiempos, para que, escuchándolo, puedan conocerlo y amarlo. Los textos bíblicos, sin embargo, no fueron escritos en un lenguaje celestial o sobrehumano.
Como también nos enseña la realidad cotidiana, de hecho, dos personas que hablan lenguas diferentes no se entienden entre ellas, no pueden entrar en diálogo, no logran establecer una relación.
En algunos casos, hacerse comprender por el otro es un primer acto de amor. Por esto Dios elige hablar usando lenguajes humanos y, así, diferentes autores, inspirados por el Espíritu Santo, han redactado los textos de la Sagrada Escritura.
Como recuerda el documento conciliar, «las palabras de Dios expresadas con lenguas humanas se han hecho semejantes al habla humana, como en otro tiempo el Verbo del Padre Eterno, tomada la carne de la debilidad humana, se hizo semejante a los hombres» (DV, 13).