Luis Fernando Calvo, director del Instituto Tomás Moro y experto en Doctrina Social de la Iglesia, analizó los principales desafíos que enfrentará Laura Fernández, presidenta electa de Costa Rica, tras su victoria en las elecciones del pasado 1 de febrero.
Con el 96,87 % de las actas escrutadas hasta las 12:00 p.m. del 2 de febrero, Fernández, candidata del partido Pueblo Soberano, obtuvo 1.191.727 votos (48,30 %), superando el umbral legal del 40 %, lo que descarta la necesidad de una segunda vuelta electoral.
En entrevista con EWTN Noticias, Calvo señaló que uno de los factores determinantes del triunfo fue la alta aprobación del presidente saliente, Rodrigo Chaves, quien logró transferir a Fernández, candidata del partido de gobierno Pueblo Soberano, “una buena parte de ese nivel de aprobación”.
Ese apoyo también se reflejó en la conformación de la Asamblea Legislativa. De los 57 diputados, Pueblo Soberano obtuvo 31 escaños, Liberación Nacional 17, el Frente Amplio 7, mientras que los dos restantes se distribuyeron entre la Coalición Agenda Ciudadana y el Partido Unidad Social Cristiana.
Según el analista, este resultado otorga al oficialismo “una mayoría simple con la cual aprobar o lograr la aprobación de una importante cantidad de proyectos”. Este escenario contrasta con el inicio del gobierno de Rodrigo Chaves, que contó con solo ocho diputados durante su administración, lo que dificultó la aprobación de varias iniciativas legislativas.