La Eucaristía en sufragio por las almas de los 45 fallecidos en el accidente de tren en la localidad cordobesa de Adamuz se celebró el jueves 29 de enero en el pabellón deportivo Carolina Marín para poder acoger al mayor número posible de personas, con presencia de los Reyes de España y presidida por el Obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra.
La Misa fue concelebrada por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello; el Obispo Emérito de Huelva, Mons. José Vilaplana; el Obispo de Córdoba, Mons. Jesús Fernández, y más de un centenar de sacerdotes, entre los que se encontraba el párroco de Adamuz, Rafael Prados.
Entre los presentes se encontraba un gran número de familiares de las 45 víctimas del accidente, la mayoría de las cuales eran oriundas de Huelva y una exigua representación de los poderes públicos.
Durante la celebración de las exequias, los hijos de una de las víctimas, Natividad de la Torre, leyeron un texto de acción de gracias cargado de fe, en el que subrayaron que las exequias confesionales católicas constituyen "el único funeral que cabía en esta despedida”, en referencia al acto que el Gobierno quiso organizar pero que, ante el rechazo de las víctimas, fue suspendido.
“La única presidencia que queremos a nuestro lado es la del Dios que hoy aquí se ha hecho presente en el pan y el vino, bajo la mirada de su Madre”, expresó Liliana Sáenz, quien subrayó que “Huelva es una tierra mariana. Andalucía es un pueblo creyente y es abrazando su cruz donde encontramos mayor consuelo”.