Por primera vez en su pontificado, el Papa León XIV recibió en el Palacio Apostólico del Vaticano a los prelados de la Rota Romana con ocasión de la inauguración del Año Judicial, destacando que la verdadera justicia requiere un equilibrio entre la rigurosidad de la verdad y la compasión de la caridad.
En su discurso de bienvenida, Mons. Alejandro Arellano, decano del Tribunal de la Rota Romana, señaló que cada decisión judicial debe reflejar el respeto a la ley, la santidad de la justicia y la caridad hacia las personas, recordando siempre que “sólo Dios está ante nuestros ojos” como principio guía.
Después de mostrar su aprecio por la función judicial que desempeñan, el Santo Padre dedicó un extenso discurso a reflexionar sobre la relación que existe entre la verdad de la justicia y la virtud de la caridad.
Tras recordar que “Dios es Amor y Verdad”, el Pontífice subrayó la “tensión dialéctica” entre la verdad objetiva y las solicitudes de la caridad, lo que puede conducir a “una peligrosa relativización de la verdad”.