El Papa León XIV recibió este miércoles dos corderos para ser bendecidos con motivo de la fiesta de la virgen y mártir romana Santa Inés, la primera vez que un Pontífice recibe corderos en el Vaticano, parte de una tradición centenaria, desde 2017.
La presentación tuvo lugar en la Capilla Urbano VIII, del siglo XVII, en el Palacio Apostólico, donde los balidos de los corderos se destacaron en la breve ceremonia este 21 de enero. Su lana bendecida se usará para hacer palios, ornamentos litúrgicos que consisten en una banda con cruces negras que usan los arzobispos metropolitanos.
Era una tradición que el Papa bendijera a los corderos cada año en la fiesta de Santa Inés hasta que el Papa Francisco suspendió la práctica después de 2017.
Santa Inés, asesinada en Roma por ser cristiana, en el año 304 d.C. a los 12 o 13 años, está asociada al cordero como símbolo de su pureza y porque su nombre significa “cordero” en latín.
Los corderos, llevados en cestas blancas con rosas rojas por la virginidad y el martirio de Santa Inés, fueron bendecidos más tarde en el Mausoleo de Constantina, una antigua iglesia cercana a la Basílica Menor de Santa Inés Extramuros, cerrada temporalmente.