El Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, presidió el viernes 16 de enero la Misa para celebrar la elevación de la iglesia Nuestra Señora de Arabia, el primer templo católico de Kuwait, a la categoría de Basílica menor, la primera de toda la península arábiga, un territorio mayoritariamente musulmán.
El título de basílica menor lo otorga el Papa a iglesias de especial importancia litúrgica o pastoral, que destacan por su valor histórico, espiritual o arquitectónico. El Papa León XIV se lo concedió a esta iglesia en julio de 2025, convirtiéndose en la primera basílica del Vicariato de la Península Arábiga, que incluye Kuwait, Baréin, Qatar y Arabia Saudita.
En su homilía, el cardenal describió la ocasión como “verdaderamente histórica”, no sólo “para la Iglesia en Kuwait, sino para la Iglesia en toda la Península Arábiga”.
Ante los fieles locales, políticos, diplomáticos y representantes de la Compañía Petrolera de Kuwait, el purpurado destacó que “construida sobre las arenas del desierto esta Basílica nos recuerda que María misma encontró refugio en esas mismas tierras desérticas, donde cuidó, crió y protegió al único Mediador entre Dios y la familia humana, Jesucristo”.
Según informa Vatican News en inglés, al meditar sobre el tiempo de Navidad que concluyó con la fiesta del Bautismo del Señor, el Cardenal Parolin destacó que “no podemos acoger al Niño Jesús en nuestros hogares si no reconocemos su verdadera identidad y todo lo que ella implica”.
Los cristianos “están llamados a reconocer y dar testimonio de que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre”, resaltó.