Mons. Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Santa Sede, calificó la práctica de la maternidad subrogada como una “nueva forma de colonialismo” en la que los intereses de los adultos se imponen sobre los derechos de los niños.
La Embajada de Italia ante la Santa Sede acogió el martes 13 de enero el evento “Un frente común por la dignidad humana: prevenir la mercantilización de mujeres y niños en la maternidad subrogada”, con el objetivo de fomentar el debate internacional sobre esta práctica y aumentar la concienciación sobre sus implicaciones éticas, jurídicas y sociales.
El evento, celebrado en el Palacio Borromeo de Roma, forma parte del proyecto de sensibilización impulsado por el Ministerio para la Familia, la Natalidad y la Igualdad de Oportunidades de Italia junto a la Santa Sede en el seno de las Naciones Unidas.
En su intervención, Mons. Gallagher indicó que la maternidad subrogada es un tema que concierne a toda la humanidad, por lo que exhortó a hacer un frente común para frenar “la mercantilización de mujeres y niños”.
La autoridad vaticana destacó que esta práctica “explota los cuerpos y vacía las relaciones”, reduciendo a la persona a un mero producto, tal y como denunció el Papa Francisco. También recordó que el Papa León XIV ha advertido recientemente que la maternidad subrogada sacrifica los derechos de los niños.
Durante su discurso al Cuerpo Diplomático ante la Santa Sede, el Pontífice denunció que “al convertir la gestación en un servicio negociable, se viola la dignidad de ambos, tanto del niño, que queda reducido a un ‘producto’, como de la madre, al explotar su cuerpo y el proceso generativo y alterar la vocación relacional original de la familia”.