La Iglesia Católica en Panamá alentó al país a responder a la “necesidad impostergable de darnos una nueva Constitución”, en su mensaje tras la 224° asamblea ordinaria de los obispos, que se realizó esta semana.
“Asumir la herencia del 9 de enero exige leer con lucidez los desafíos de la hora actual. Entre ellos se encuentra la necesidad impostergable de darnos una nueva Constitución, que responda con realismo y visión de futuro a las aspiraciones del pueblo panameño”, indicaron los prelados tras su asamblea realizada del 5 al 8 de enero.
“No se trata solo de reformar textos, sino de renovar consensos, fortalecer la institucionalidad democrática, garantizar la justicia social y asegurar que el marco jurídico del país esté a la altura de los tiempos que vivimos y de los que vendrán”, precisaron.
El 9 de enero de 1964 un grupo de estudiantes panameños trató de izar su bandera en la zona del Canal de Panamá, entonces bajo control estadounidense, lo que suscitó enfrentamientos violentos con tropas de Estados Unidos, dejando 21 muertos y el rompimiento de relaciones diplomáticos. Con ese escenario, se dio lugar a las negociaciones que finalmente devolvieron el control del Canal a Panamá.
En su comunicado, los obispos señalaron que el sacrificio de estos jóvenes “nos recuerda que la soberanía no se hereda pasivamente, sino que se defiende con convicción, unidad y entrega generosa”.