El Papa León XIV presidió este miércoles la primera Audiencia General de 2026, en la que abrió un nuevo ciclo de catequesis dedicado al Concilio Vaticano II y a la relectura de sus documentos, justo antes de reunirse con todos los cardenales del mundo en el primer consistorio de su pontificado, convocado para los días 7 y 8 de enero.
“Mientras sentimos la llamada a no apagar su profecía y a seguir buscando caminos y modos para llevar a la práctica sus intuiciones, será importante volver a conocerlo de cerca, y hacerlo no a través de lo que se ha escuchado o de las interpretaciones que se han dado”, afirmó, aludiendo a la generación de obispos, teólogos y fieles que participaron en la asamblea conciliar (1962-1965) y que ya no están vivos.
Ante cerca de 7.000 personas, el Papa aseguró que el magisterio del Concilio Vaticano II “aún hoy constituye la estrella polar del camino de la Iglesia”, y citó a Benedicto XVI para destacar su permanente actualidad.
El Santo Padre evocó también el impulso original de esta gran cita eclesial que “allanó efectivamente el camino para una nueva etapa eclesial” convocada por el Papa San Juan XXIII.
En ese sentido, repasó algunos de sus frutos principales. Tras una rica reflexión bíblica, teológica y litúrgica que había atravesado el siglo XX, explicó el Concilio Vaticano II “redescubrió el rostro de Dios como Padre que, en Cristo, nos llama a ser sus hijos”.