nts)},i[r].l=1*new Date();a=s.createElement(o), m=s.getElementsByTagName(o)[0];a.async=1;a.src=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','https://www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-526318-1', 'auto'); ga('require', 'GTM-MKNZDXB'); br /> así del cielo como de la tierra.

Ant. 3. Todo fue creado por él y para él.

LECTURA BREVE
(I° Jn. 2, 3-6)

Sabemos que hemos llegado a conocer a Cristo si guardamos sus mandamientos. Quién dice: "Yo lo conozco ", y no guarda sus mandamientos, miente; y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra posee el perfecto amor de Dios. En estro conocemos que estamos en él. Quien dice que está siempre en él debe andar de continuo como él anduvo.

RESPONSORIO BREVE

V. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.
R. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.
V. A la sombra de tus alas escóndenos.
R. Como a las niñas de tus ojos.
V. Gloria al padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.
Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Haz, Señor, proeza con tu brazo, dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

PRECES

Invoquemos a dios, cuya bondad para con su pueblo es más grande que los cielos, y digámosle:

Que se alegran los que se acogen a ti, Señor.

- Acuérdate, Señor, que enviaste a tu Hijo al mundo, no para condenarlo, sino para salvarlo; haz que su muerte gloriosa nos traiga la salvación.
- Tú que constituiste a tus sacerdotes servidores de Cristo y administradores de tus misterios, concédenos un corazón fiel, ciencia abundante y caridad intensa.
- Tú que desde el principio creaste hombre y mujer, guarda a todas las familias unidas en el verdadero amor.
- Haz que los que has llamado a la castidad perfecta por el reino de los cielos, sigan con fidelidad a tu Hijo.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Tú que enviaste a Jesucristo al mundo para salvar a los pecadores, concede a todos los difuntos el perdón de sus faltas, movidos por el Espíritu Santo y llenos de su amor, dirijamos al Padre nuestra oración: Padre nuestro.

ORACION

Acuérdate, Señor, de tu misericordia, y, ya que a los hambrientos los colmas de bienes, socorre nuestra indigencia con la abundancia de tus riquezas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

CONCLUSIÓN

V. EL Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Comentarios

Síguenos:

Libros del padre José Antonio Fortea

Tendencias:

Cara a cara con Alejandro Bermúdez
El blog de Mons. José Gómez