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Ant. 3. Todo fue creado por él y para él.

Cántico
Col. 1,12-20

Damos gracias a Dios Padre, que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.
Él es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles, tronos, dominaciones,
principados, y potestades; todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza y el cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Por que en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y Por él quiso reconciliar todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz con todos los seres,
así del cielo como de la tierra.

Ant. 3. Todo fue creado por él y para él.

LECTURA BREVE
(I° Pe. 5,5-7)

Sed humildes unos con otros, porque Dios resiste a los soberbios, poro da su gracia a los humildes. Inclinaos bajo la poderosa mano de Dios, para que a su tiempo os eleve. Descargad en él todas vuestras preocupaciones, porque él se interesa por vosotros.

RESPONSORIO BREVE

V. Guárdanos, Señor, como las niñas de tus ojos.
R. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.
V. A las sombras de tus alas escóndenos.
R. Como a las niñas de tus ojos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Guardanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

CANTICO EVANGELICO

Ant. Haz, Señor, proezas con tu brazo, dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

PRECES

Aclamemos, hermanos, a Dios, nuestro salvador, que se complace en enriquecernos con sus dones, y digámosle con fe:

Muéstranos, Señor, tu amor y danos tu paz

- Dios eterno, mil años en presencia son como un ayer que pasó; ayúdanos a recordar siempre que nuestra vida es como una hierva que se renueva por la mañana y se seca por la tarde.
- Alimenta a tu pueblo con el maná para que no perezca de hambre, y dale el agua viva para que nunca más tenga sed.
- Que tus fieles busquen y saboreen los bienes de arriba y te glorifiquen también con su descanso.
- Concede, Señor, buen tiempo a las cosechas, para que la tierra de frutos abundantes.
- Líbranos, Señor de todo peligro, y bendice nuestros hogares (nuestra comunidad).
- Que los difuntos puedan contemplar tu faz, y que nosotros tengamos un día parte en tu felicidad.

Se pueden añadir algunas intenciones libres,

Confiemos nuestras súplicas a Dios nuestro Padre, terminando nuestra oración con las palabras que Cristo nos enseñó: Padre nuestro...

ORACION

Dios nuestro, tu nombre es santo y tu misericordia llega a tus fieles de generación en generación; atiende, pues, las súplicas de tu pueblo y has que pueda cantar eternamente tus alabanzas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

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