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Ant. 3. Has hecho de nosotros, señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

LECTURA BREVE
(I° Jn. 3,1-2)

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

RESPONSORIO BREVE

V. Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.
R. Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.
V. Tu fidelidad de generación en generación.
R. Más estable que el cielo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, y al espíritu Santo.
R. Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.

PRECES

Alabemos a Cristo, que mora en medio de nosotros, su pueblo adquirido, y supliquémosle diciendo:

Por el honor de tu nombre, escúchanos, Señor

- Dueño y Señor de los pueblos, acude en ayuda de todas las naciones y de los que las gobierna: que todos los hombres sean fieles a tu voluntad y trabajen por el bien y la paz.
- Tú que al subir al cielo llevaste contigo una gran multitud de cautivos. Devuelve la libertad de los hijos de Dios a nuestros hermanos que sufren esclavitud en el cuerpo o en el espíritu.
- Concede, Señor, a los jóvenes la realización de sus esperanzas y que sepan responder a tus llamadas en el transcurso de su vida.
- Que los niños imiten tu ejemplo y crezcan siempre en sabiduría y gracia; acoge a los difuntos en tu reino donde también nosotros esperamos reinar contigo.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre: Padre Nuestro...

ORACION

Te damos gracias, Señor Dios todopoderoso, porque has permitido que lleguemos a esta noche; te pedimos que aceptes con agrado el alzar de nuestras manos como ofrenda de la tarde. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo

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