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y de arruinar a los que arruinaron la tierra.

Ahora se estableció el poderío, y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.

Ellos le vencieron en virtud de la sangre del cordero
y por las palabras del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegre, cielos, y los que moráis en sus tiendas.

Ant. 3. Ahora se estableció el poderío y el reinado de nuestro Dios.

LECTURA BREVE
(I° Pe. 1,22-23)

Por la obediencia a ña verdad habéis purificado vuestras almas para un amor fraternal no fingido; amos, pues, con intensidad y muy cordialmente unos a otros, como quienes han sido engendrados no de semilla corruptible, sino incorruptible, por la palabra viva y permanente de Dios.

RESPONSORIO BREVE

V. El Señor es mi pastor, nada me falta.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
V. En verdes praderas me hace recostar.
R. Nada me falta.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

CANTICO EVANGELICO

Ant. A los que tienen hambre de ser justos el Señor les colma de bienes.

PRECES

Elevemos a Dios nuestros corazones agradecidos porque ha bendecido a su pueblo con toda clase de bienes espirituales y digámosle con fe:

Bendice, Señor, a tu pueblo.

- Dios todo poderoso y lleno de misericordia, protege al Papa Juan Pablo II y a nuestro obispo N., que tú mismo has elegido para guiar la Iglesia.
- Protege, Señor, a nuestros pueblos y ciudades y aleja de ellos todo mal.
- Multiplica como renuevo de olivo alrededor de tu mesa hijos que se consagren a tu reino, siguiendo a Jesucristo en pobreza, castidad y obediencia.
- Conserva el propósito de aquellas de tus hijas que han consagrado a ti su virginidad, para que, en la integridad de su cuerpo y de su espíritu, sigan al cordero donde quiera que vaya.
- Da la paz a los difuntos y permítenos encontrarnos nuevamente un día en tu reino.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Ya que por Jesucristo hemos llegados a ser hijos de Dios, acudamos con confianza a nuestro Padre: Padre Nuestro...

ORACION

Al ofrecerte, Señor, nuestro sacrificio vespertino de alabanza, te pedimos humildemente que, meditando día y noche tu palabra, consigamos un día la luz y el premio de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

CONCLUSION

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

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