Domingo I

I° Vísperas

Sábado por la tarde

Saludo inicial:

V. Dios mío, ven en mi auxilio.

R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.

  • Himno
  • Salmo del día

Ant.1. Suba mi oración, Señor, como incienso en tu presencia.

Salmo 140

Señor, te estoy llamando, ven deprisa, escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde.
Coloca, Señor, una guardia en mi boca
un centinela a la puerta de mis labios:
no dejes inclinarse mi corazón a la maldad, a cometer crímenes y delitos;
ni que con los hombres malvados participe en banquetes.

Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda,
pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza;
yo opondré mi oración a su malicia.
Sus jefes cayeron despeñados, aunque escucharon mis palabras amables;
como una piedra de molino, rota por tierra,
están esparcidos nuestros huesos a la boca de la tumba.
Señor, mis ojos están vueltos a ti, en ti me refugio, no me dejes indefenso; guárdame del lazo que me han tendido de los malhechores.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 1. Suba mi oración, Señor, como incienso en tu presencia.

Ant. 2. Tú eres mi refugio y mi heredada, Señor, en el país de la vida.


Salmo 141

A voz en grito clamo al Señor, a voz en grito suplico al Señor;
desahogo ante él mis afanes, expongo ante él mi angustia,
mientras me va faltando el aliento.
Pero tú conoces mis senderos, y que en el camino por donde avanzo
me ha escondido una trampa.

Me vuelvo a la derecha y miro: nadie me hace caso;
no tengo a donde huir, nadie mira por mi vida.
A ti grito, Señor;
te digo: "Tú eres mi refugio y mi heredad en el país de la vida."
Atiende a mis clamores, que estoy agotado;
líbrame de mis perseguidores, que son más fuertes que yo.
Sácame de la prisión, y daré gracias a tu nombre:
me rodearan los justos cuando me devuelvan tu favor.


Ant. 2. Tú eres mi refugio y mi heredad, Señor, en el país de la vida.

Ant. 3. El Señor Jesús se rebajó; por eso Dios lo levantó sobre todo, por los siglos de los siglos.

Cántico
Fpl. 2,6-11

Cristo, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de su categoría de Dios, al contrario,
se anonadó a sí mismo, y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.
Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de cruz
por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el "Nombre-sobre-todo-nombre";
de modo que al nombre de Jesús
toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, y en el abismo:
Y toda lengua proclame Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Ant. 3. El Señor Jesús se rebajó; por eso Dios lo levantó sobre todo, por los siglos de los siglos.

Lectura breve
(Rm. 11, 33 -36 )

¡Qué abismo de riqueza es la sabiduría y ciencia de Dios! ¡Qué insondables son sus juicios y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién ha conocido jamás la mente del Señor? ¿Quién ha sido su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es origen, camino y término de todo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Responsorio breve

V. Cuantas son tus obras, Señor.
R. Cuantas son tus obras Señor.
V. Y todas las hiciste con sabiduría.
R. Tus obras, Señor.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Cuantas son tus obras, Señor.

Cántico evangélico

Ant. Proclama mi alma la grandeza del señor, porque Dios ha mirado mi humillación.

Preces

Glorifiquemos a Dios, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, y supliquémosle diciendo:

Escucha a tu pueblo, Señor.

- Padre todopoderoso, haz que abunde en la tierra la justicia y que tu pueblo se alegre en la paz.
- Que todos los pueblos entren a formar parte en tu reino y que el pueblo judío sea salvado.
- Que los esposos cumplan tu voluntad, vivan en concordia y que sean siempre fieles en su mutuo amor.
- Recompensa Señor a nuestros bienhechores y concédeles la vida eterna.
- Acoge con amor a los que han muerto víctimas del odio, la violencia y la guerra y dales un descanso eterno.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Movidos por el Espíritu Santo, dirijamos al Padre la oración que Cristo nos enseñó: Padre Nuestro...

Oración

Señor, atiende benignamente las súplicas de tu pueblo; danos luz para reconocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén

Conclusión

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

 

LAUDES

Domingo a la mañana

Saludo inicial:

V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

  • Himno
  • Salmo del día

Ant. 1. Por ti madrugo Dios mío para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluya.

Salmo 62

¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti mi carne tiene ansias de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos, y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio, y a las sombras de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene.

Ant. 1. Por ti madrugo, Dios mío, para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluya.

Ant. 2. En medio de las llamas, los tres jóvenes, unánimes, cantaban "Bendito sea el Señor". Aleluya.

Cántico
Dn. 3,57-88. 56

Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Angeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas bendecid al Señor;
témpanos y hielos, beendecid al Señor.
Escarchas y nieve, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelos con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzadlo, por los siglos.

Ant. 2. En medio de las llamas, los tres jóvenes unánimes, cantaban: "Bendito sea el Señor". Aleluya.

Ant. 3. Que el pueblo de Dios se alegre por su rey. Aleluya.

Salmo 149

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su creador, los hijos de Sión por su rey.
Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca y espadas de dos filos en las manos:
Para tomar venganza de los pueblos y aplicar el castigo a las naciones, sujetando a los reyes coa argollas, a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada es un honor para todos sus fieles.

Ant. 3. Que el pueblo de Dios se alegre por su rey. Aleluya.

Lectura breve
(Ap. 7,10-12)

La salvación es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del cordero! La bendición, y la gloria, y la sabiduría, y la acción de gracias, y el honor, y el poder, y la fuerza son de nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Responsorio breve

V. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
V. Tú que estás sentado a la derecha del Padre.
R. Ten piedad de nosotros.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo ten piedad de nosotros.

Cántico Evangélico

Ant. Proclame mi alma tu grandeza, Dios mío.

Preces

Glorifiquemos al Señor Jesús, luz que alumbra a todos los hombres y sol de justicia que no conoce el ocaso, y digámosle:

Tu que eres nuestra vida y nuestra salvación, Señor, ten piedad.

- Señor del universo, al darte gracias por el nuevo día que ahora empieza, te pedimos que el recuerdo de tu santa resurrección sea nuestro gozo durante este domingo.
- Que tu Espíritu Santo nos enseñe a cumplir tu voluntad y que tu sabiduría dirija hoy todas nuestras acciones.
- Que al celebrar la eucaristía de este domingo tu palabra nos llene de gozo y que la participación en el banquete de tu amor haga crecer nuestra esperanza.
- Que seamos contemplar las maravillas que tu generosidad nos concede.y vivamos durante todo el día en acción de gracias.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Digamos ahora todos juntos la oración que Cristo nos enseñó: Padre Nuestro...

Oración

Dios todo poderoso y eterno, que gobiernas a un tiempo cielo y tierra, escucha paternalmente las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Conclusión

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén

 

II° Vísperas

Domingo por la tarde

Saludo inicial:

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

  • Himno
  • Salmo del día

Ant.1. Desde Sión extenderá el Señor el poder de su cetro, reinará eternamente. Aleluya.

Salmo 109

Oráculo del Señor a mi Señor:
"Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrados de tus pies".
Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.
"Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío, antes de la aurora".
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
"tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec".
El Señor a tu derecha, el día de su ira, quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente, por eso levantará la cabeza.

Ant. 1. Desde Sión extenderá el Señor el poder de su cetro, y reinará eternamente. Aleluya.

Ant. 2. En presencia del Señor se estremece la tierra. Aleluya.

Salmo 113

Cuando Israel salió de Egipto,
los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente,
Judá fue su santuario, Israel fue su dominio.
El mar, al verlos, huyó, el Jordán se echó atrás;
los montes saltaron como carneros; las colinas, como corderos.

¿Qué té pasa, mar, que huyes, y a ti, Jordán que te echas atrás?
¿Y a vosotros, montes, que saltáis como carneros;
colinas, que saltáis como corderos?.
En presencia del Señor se estremece la tierra,
en presencia del Dios de Jacob,
que transforma las peñas en estanques,
el pedernal en manantiales de agua.

Ant.2. En presencia del Señor se estremece la tierra. Aleluya.

Ant. 3. Reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya.

Cántico
Ap. 19,1-7

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios
porque sus juicios son verdaderos y justos.

Aleluya.
Alabad al Señor sus siervos todos.
Los que les teméis, pequeños y grandes.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo.
Alegrémonos y gocemos y démosle gracias.

Aleluya.
Llegó la boda del cordero.
Su esposa se ha embellecido.

Aleluya.

Ant. 3. Reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya.

Lectura breve
(2° Co. 1,3-4)

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de todo consuelo; él nos consuela en todas nuestras luchas, para poder nosotros consolar a los que están en toda tribulación mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios.

Responsorio breve

V. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo.
R. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo.
V. Digno de gloria y alabanzas por los siglos.
R. En la bóveda del cielo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Bendito eres, Señor, en la bóveda del cielo.

Cántico Evangélico

Ant. Acuérdate, Señor, de tu misericordia como lo habías prometido a nuestros padres.

Preces

Adoremos a Cristo, Señor nuestro y cabeza de la Iglesia, y digámosle confiadamente:

Venga a nosotros tu reino, Señor.

- Señor amigo de los hombres, haz de tu Iglesia instrumento de concordia y unidad entre ellos y signo de salvación para todos los pueblos.
- Protege con tu brazo poderoso al Papa y a todos los obispos, concédeles trabajar en unidad, amor y paz.
- A los cristianos concédenos vivir íntimamente unidos a ti, nuestro Maestro, y dar testimonio en nuestras vidas de la llegada de tu reino.
- Concede, Señor, al mundo el don de la paz y haz que en todos los pueblos reine la justicia y el bienestar.
- Otorga a los que han muerto, una resurrección gloriosa y haz que los que aún vivimos en este mundo gocemos un día con ellos de la felicidad eterna.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Terminemos nuestra oración con las palabras del Señor: Padre Nuestro...

Oración

Señor Jesús, al finalizar nuestra oración vespertina consagramos a tu santa majestad los afectos e inspiraciones que nos concediste a lo largo del día para que enriquecidos bajo la luz de tu mirada alcancen nuevos beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Conclusión

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

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