lement(o), m=s.getElementsByTagName(o)[0];a.async=1;a.src=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','https://www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-526318-1', 'auto'); ga('require', 'GTM-MKNZDXB'); n del cuidado material de su ropa. Doblarla, guardarla, prepararla para el día siguiente, etc.

16. Que se enteren del precio que tiene la ropa que se les compra. Que se den cuenta de que, aunque nos gusta mas una cosa que otra, es mejor a veces elegir la más barata.

17. Cuando aparezca el dolor, pequeñas enfermedades, etc., no obsesionarse en que desaparezca inmediatamente.

18. Enseñarles desde muy pequeños a aceptar y ofrecer el dolor. Que conozcan el valor de la corredención.

19. Animarles desde pequeños a que ofrezcan sacrificios, aprovechando las oportunidades que se presentan normalmente.

20. Enseñarles a vivir con alegría las contrariedades.

21. Exigir constancia en el trabajo y en el estudio. Tratar de este tema a fondo en el colegio. Horas de estudio.

22. Impulsarles a que realicen actividades deportivas que les exijan sacrificios y constancia.

23. Hacer excursiones en familia; programar de tal manera que sean útiles para hacerse más fuertes.

24. Dar mucha importancia a la lucha para vencer los defectos de carácter. Se ejercita la fortaleza y las consecuencias son muy importantes. Que sepan aguantarse el mal genio, aunque tengan razón; luchar contra el despiste que les hace llegar tarde, etc.

25. Que los padres no se quejen, ni ante sus amigos más íntimos, de los trabajos, molestias y demás inconvenientes que acarrean los hijos, pequeños, medianos y mayores.

26. La generosidad cristiana de los padres no se agota en traer hijos al mundo; donde realmente se prueba es en el esfuerzo y trabajo que requiere la educación de los hijos para que puedan llegar a ser unos buenos cristianos.

SIEMBRA DE VIENTOS EN LA PUBLICIDAD

El problema de la violencia preocupa no sólo a la comunidad nacional sino a las sociedades de todo el mundo, tiene una fuente permanente en la publicidad y en los medios de comunicación, casi como si la sociedad cosechara a cada momento las tempestades producidas por las fuertes ráfagas de los mensajes publicitarios que penetran en la mente de todos, particularmente de los niños.

El tema es abordado en un diálogo con el doctor Carlos Velasco Suárez, especialista en psiquiatría y sociología médica.

¿Quién induce la violencia de los jóvenes, algunos casi niños? Muchos piensan que los medios de comunicación, la publicidad, son los principales generadores de violencia al promover en la juventud falsas expectativas que no pueden ser satisfechas por vías normales o legales. Los hechos de violencia que reflejan los medios de comunicación han ganado, en los últimos tiempos, dimensiones insospechadas (...)

¿Es acaso la forma en que se presentan los comerciales uno de los grandes disparadores de violencia? Algunos especialistas no lo dudan y fundamentan sus puntos de vista en los miles de millones de dólares que se invierten en el mundo para atrapar la atención del público.

Imágenes sugestivas

Para el doctor Carlos Velasco Suarez "las imágenes no son inocentes, no son neutras. La psicología y la psicopatología -dice- nos enseñan que están cargadas de dinamismo afectivo y tendencial, transmiten mensajes que son captados de manera inmediata, muchas veces en forma no consciente. Este fenómeno fue estudiado ya hacia fines del siglo pasado, a través de la hipnosis, básicamente en la Escuela de París y en la Escuela de Nancy. Se aceptó entonces la teoría de Bernheim, que es la del ideodinamísmo: toda imagen psíquica, toda idea, venga de donde viniese a través de los cinco sentidos o por una sensación externa, constituye una sugestión. Las imágenes se transforman en sensaciones, sentimientos y en emoción. Toda sugestión tiende a hacerse acto, a realizarse."

El científico sostiene que este principio "es el que utiliza la publicidad".

Cifras escalofriantes

Se coincide en que los más afectados, los más vulnerables, los más dañados psíquicamente, son los niños y los ancianos. "Una de las investigaciones, realizadas por George Gernner -explica el Dr. Velasco suarez- enfatiza que la gente que mira mucha televisión esta mas expuesta a considerar que vive en un mundo miserable (...). Por ejemplo, cuando se gradúa un estudiante secundario tiene vistos 18.000 asesinatos en 22.000 horas de televisión, que es el doble del tiempo que estuvo en el aula. Ya en 1986, cuando se registraron asesinatos infantiles, los norteamericanos tomaron algunas medidas y dieron a conocer estadísticas perturbadoras: "se puso de relieve -señala el especialista- que la programación televisiva ofrecía 400 billones de imágenes de violencia por año y, por lo tanto, era la única y más grande fuente de imágenes patogénicas y criminogénicas del país.

¿Y los controles?

El Dr. Velasco Suares se pregunta cómo puede ser que "la sociedad controle los alimentos y las bebidas que ingiere, pero no las imágenes". Un estudio de la década pasada en Massachusetts es muy revelador e indica: "En una prueba se divulgaron imágenes de una mujer violada por una pandilla, en las que la víctima termina aceptando el hecho, por el llamado "mito de la violación"; un formato pornográfico que intenta mostrar en ello placer. Uno de los resultados fue que un chico de diez años terminó violando a una nena de ocho sobre el pool de su casa". "El colapso y el debilitamiento de la familia y el bombardeo de los medios, llevan a no pocos niños a buscar otro ámbito de contención; sus sueños son pertenecer a una pandilla y satisfacer como sea, un manojo de impulsos, de fuerzas ciegas" - enfatiza Velasco Suarez.

Recalca también que la "escuela y la familia entonces, están para poner límites al grado de agresión verbal, en los gestos, la envidia, el afán de riquezas y la vanidad. La asimilación irresponsable de falsos valores, la falta de delicadeza, de cortesía y de respeto entre los padres e hijos, alumnos y maestros, desencadenan situaciones que escapan al control. cuando se pierde la dignidad del ser humano, se transmite una imagen miserable del hombre. Cuando el mensaje es permanente, quiero esto y lo consiga como sea, sólo mentira, violencia y destrucción pueden esperarse.


Por Mariano Bailly-Baulliere de Tro
Revista Vocero Parlamentario,
editada por el Círculo de Legisladores de la Nación Argentina
Publicado en Escritos ARVO http://web.jet.es/m1751505/ec01.htm

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