Entrevista al Cardenal Ratzinger por la Universidad Católica de San Antonio (UCAM) en Murcia

Reproducimos, por su interés informativo, la entrevista que concedió el Santo Padre Benedicto XVI a la Universidad Católica de San Antonio (UCAM) durante su estancia en Murcia en noviembre del año 2002 para presidir el Congreso de Cristología, que organizó dicha Universidad española. Cuando asistió a este encuentro era el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

"Un hombre atento puede comprender que la existencia en este mundo no se puede comprender sin Dios"

1.- ¿Cuáles son los motivos por los que el Cardenal Ratzinger está hoy en este Congreso que celebra la Universidad Católica San Antonio de Murcia?

R.: Son diversos motivos: el primero es la importancia del tema, hablar de Jesucristo es hoy particularmente de grandísima importancia; otro es el alto nivel de este simposio, en el que participan tantos teólogos, y creo que es de gran importancia que este simposio constituya un paso más en el diálogo filosófico-teológico de hoy; y finalmente, creo que esta nueva Universidad es un lugar importante, venir aquí refuerza la misión de esta Universidad, lo que me parece importante subrayar.

2.- ¿Cómo puede el hombre de hoy, creyente o no, tener la convicción de que Dios existe?

R.: No existen pruebas racionales en el sentido de poder ser demostrado, por ejemplo, como la existencia del oxígeno. Pero en realidad, un hombre atento puede comprender que la existencia de este mundo no se explica sin Dios, que esta vida humana refleja la presencia de un Dios, porque todos los problemas morales, todos los problemas de nuestro ser resultan absurdos sin Dios. Me parece que se puede entender que sin Dios el mundo es absurdo, que nuestra vida es absurda; si queremos vivir de una manera responsable, se abre sólo este camino de reconocer que existe un Dios y que nosotros somos en el mundo el proyecto de Dios, que somos conocidos por Dios y que podemos responderle.

3.- En la sociedad en la que hoy vivimos, los países, ciudades y pueblos se han convertido en lugares donde conviven gente de diferentes culturas y religiones. ¿Hay alguna forma de que la convivencia sea pacífica?

R.: En la pregunta usted ya ha dado la respuesta: no podemos “uniformar” el mundo, sino reconocer a los hombres su diversidad y su identidad; no podemos imponer con violencia y desde fuera al otro a ser como nosotros, aunque cada cuerpo social, cada hombre tiene derecho a su identidad, y podemos crear una convivencia fecunda sobre la base de este espíritu de reconocimiento del otro, pero fundamentándonos sobre criterios éticos comunes que debemos aprender; y me parece que el cristiano, con sus convicciones, que en el fondo no han sido inventadas por las personas, sino que son la voz de la creación, puede ayudar a que todos aprendan este espíritu de aceptar al otro y de encontrar reglas, al menos fundamentales, para una convivencia fecunda y verdaderamente humana.

4.- El pontificado de Juan Pablo II se ha convertido por razones obvias en el pontificado más mediático. Incluso su Santidad ha insistido en la importancia de los medios de comunicación para anunciar el Evangelio. En el contexto de los actuales medios de comunicación ¿Cómo debería de ser un medio de comunicación católico para que cumpliera su misión y a la vez fuese competitivo para mantenerse como empresa?

R.: Naturalmente, yo no soy especialista de los medios, y por tanto no osaré dar consejos. Pero me parece importante que un medio católico tenga, por una parte, seguros los fundamentos éticos y morales que corresponden a la esencia del hombre, no como un vínculo que le restringe o que le quita la posibilidad de realización cultural. Basándose por tanto en el fundamento ético que da la fe, en la gran visión del mundo y del hombre por parte de Dios, que en algunos momentos debe aparecer, debe ser explícita en una transmisión eclesiástica, y que abre una cultura humana, un gran humanismo. Yo diría simplemente que si somos católicos, con esta gran apertura que forma parte desde siempre del catolicismo, y viendo esta gran cultura que se ha creado en España, esta gran poesía, pintura, teatro, etc., si estamos, en suma, en esta visión del catolicismo sin un puritanismo equivocado, encontraremos el modo de mostrar los fundamentos éticos necesarios y de mostrar una cultura humana. Me parece que la visión, por parte de los medios, del catolicismo, puede ser la del lugar de un renovado y verdadero humanismo.

5.- ¿Qué valoración se hace desde el Vaticano de la Universidad Católica San Antonio?

R.: Yo diría que esta Universidad se basa en el espíritu del Vaticano II, el cual nos ha dicho que ahora debemos sobre todo ser confiados en el encuentro con el mundo, que debemos coger los medios que el mundo de hoy nos ofrece, que debemos estar en la comunicación con las ciencias, con el gran diálogo de las ciencias, con la investigación, con la seriedad del método científico, y al mismo tiempo abrir siempre espacios de vida para el futuro, ayudar a los jóvenes a encontrar el camino para la humanización de este mundo. Me parece una Universidad Católica que tiene esta apertura a la investigación y a la ciencia de hoy, con esa confianza en la fuerza de la fe, que no impide sino que, al contrario, ayuda en el desarrollo para el futuro. Con todo esto, la Universidad Católica, lugar de investigación, de ayuda a la formación, es una expresión del espíritu del Vaticano II.

6.- Un mensaje para los trabajadores de la UCAM

R.: Sed lo más cualificados posible en vuestra disciplina, porque el catolicismo no quiere decir ser menos cualificado. Y al mismo tiempo, tened confianza en que la fe es el camino que abre el futuro, y colaborad en el gran diálogo, basándoos en la fe católica y abriendo así espacios de vida y de desarrollo humano, de un humanismo verdadero.

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