"Vengo
como hermano en la fe", dice el Papa al comenzar
histórica visita a Ucrania
KIEV,
23 Jun. 01 (ACI).- El Papa Juan Pablo II llegó
hoy a Ucrania en una histórica visita llena
de complejidades y posibilidades de diálogo
ecuménico, señalando que llegaba como
peregrino de la paz y la hermandad.
El
Airbus 321 de la compañía Alitalia
en el que llegó el Pontífice aterrizó
a las 12:19 p.m. -hora local- en el aeropuerto Boryspil
de la capital ucraniana, Kiev, histórica
cuna del cristianismo en el mundo eslavo.
Al
bajar del avión, el Santo Padre fue acogido
por el Presidente de la República de Ucrania,
Leonid Maksimovich Kuchma, el Primer Ministro Anatoliy
Kinakh, el Arzobispo de Lviv de los Ucranianos,
Cardenal Lubomyr Husar, el Arzobispo de Lviv de
los latinos, Cardenal Marian Jaworski y del Nuncio
Apostólico Mons. Nikola Eterovi.
Al
tomar la palabra, Juan Pablo II señaló
que había esperado "largamente esta visita
y he rogado intensamente para que ella pudiera realizarse".
"Por fin, con íntima emoción y alegría,
he podido besar esta amada tierra de Ucrania. Doy
las gracias Dios por el regalo que hoy me es concedido",
agregó el Pontífice.
El
Papa señaló que llegaba "en un contexto
de alegre acogida", deseoso de hacerse peregrino
en los célebres templos de Kyiv, "cuna de
la cultura cristiana de todo el oriente europeo".
"Movido
por el amor"
"Vengo
como hermano en la fe a abrazar a muchos cristianos
que entre las pruebas más duras han perseverado
en la adhesión fiel a Cristo"; dijo el Papa,
y señaló que venía "impulsado
por el amor, para expresarles a todos los hijos
de esta Tierra, a los Ucranianos de cada pertenencia
cultural y religiosa, mi consideración y
mi amistad cordial".
"Con
los ojos del corazón -dijo el Pontífice,
en un pasaje especialmente emotivo de sus palabras
iniciales- me parece, en efecto, ver difundirse
sobre esta Tierra vuestra bendita una nueva luz:
la que emanará de la renovada confirmación
del selecto grupo en el lejano 988, cuando Cristo
fue aquí acogido como Camino, Verdad y Vida'".
Luego
de agradecer efusivamente al Presidente Leonid Kuchma
y a los "venerados Hermanos Obispos del Iglesia
grego-católica y de la Iglesia Católica
romana", Juan Pablo II recordó la "desmesurada
carga de sufrimientos" de los cristianos ucranianos
y felicitó también a estas comunidades
que "ahora están reaccionando con entusiasmo
y os reorganizáis buscando luz y consuelo
en vuestro glorioso pasado".
"Peregrino
de paz y de hermandad, confío ser acogido
con amistad también de cuantos, incluso no
perteneciendo a la Iglesia católica, tienen
el corazón abierto al diálogo y a
la cooperación", dijo el Papa, al señalar
que "no he venido aquí con intentos de proselitismo,
sino para testimoniar a Cristo junto con todos los
cristianos de cada Iglesia y Comunidad eclesial
y para invitar a todos los hijos y las hijas de
esta noble Tierra a volver la mirada hacia El que
ha entregado su vida por la salvación del
mundo".
Encuentro
y perdón
En
este marco fraterno, el Pontífice se dirigió
a los ortodoxos, ante quienes "nos sentimos animados
a esperar en un futuro de siempre mayor entendido
en el camino hacia la comunión plena". "Postrados
delante del Dios común, reconocemos nuestras
culpas. Mientras pedimos perdón por los errores
cometidos en el pasado antiguo y reciente, aseguramos
a nuestra vez el perdón por los errores padecidos",
agregó el Papa; al señalar que "el
recuerdo del pasado no frena hoy el camino hacia
un recíproco conocimiento, que favorezcan
la hermandad y la colaboración".
El
Santo Padre hizo luego un rápido elenco de
las numerosas pruebas y dificultades padecidas por
el pueblo ucraniano, desde las guerras hasta los
exterminios y hambrunas; y refiriéndose luego
a los profundos cambios esperanzadores, señaló
que "es importante no decepcionar las esperanzas
que ahora palpitan en el corazón de muchos,
sobre todo entre los jóvenes".
Un
inicio auspicioso
Los
primeros pasos de la visita papal a Ucrania estuvieron
marcados por un clima auténticamente auspicioso.
"¡Os abrazo a todos, queridos ucranianos, de Donezk
a Leópolis, de Kharkiv a Odessa y a Simferopol!",
dijo el Papa, antes de concluir señalando
que "con el ánimo colmado de estos pensamientos,
cumplo los primeros pasos de una visita ardientemente
deseada y hoy felizmente iniciada".
El
viaje a Ucrania, país ex soviético
del centro de Europa con 50 millones de habitantes,
es el número 94 del Papa fuera de Italia
y apunta a reforzar la fe de los católicos
y promover el diálogo con las iglesias ortodoxas;
un proceso dificultado por el Patriarcado de Moscú,
que acusa a la Iglesia Católica de "proselitismo"
en un país que considera su "área
de influencia".
Breve y sentida oración
a la Madre
KIEV,
23 Jun. 01 (ACI).- En el traslado desde el aeropuerto
internacional Boryspil hacia la Nunciatura Apostólica
de Kiev, el Papa Juan Pablo II se detuvo en la Iglesia
greco-católica di San Nicolás, donde
se encuentra la venerada imagen de la Virgen de
Zarvaniza, a quien encomendó los frutos de
su viaje.
El
Pontífice pronunció ante el venerado
icono la siguiente oración compuesta por
él:
"Oh
Santa Virgen María, Señora de Zarvaniza,
te doy gracias por el don de encontrarme en la Rus'
de Kyiv,
desde la cual la luz del Evangelio se difundió
a toda la región.
Frente a tu imagen milagrosa,
custodiada en esta iglesia de San Nicolás,
a Ti, Madre de Dios y Madre de la Iglesia,
confío mi viaje apostólico a Ucrania.
Santa Madre de Dios,
extiende tu manto maternal sobre todos los cristianos
y sobre todos los hombres y mujeres de buena voluntad,
que viven en esta gran Nación.
Guíalos hacia tu Hijo Jesús,
que es para todos camino, verdad y vida".
Por
qué es difícil el viaje que emprende
el Papa
MADRID,
23 Jun. 01 (ACI).- En un artículo editorial
con significativos detalles, el analista internacional
español Juan García Pérez explicó
cuáles son las dificultades que rodean el
actual viaje del Pontífice a Ucrania.
Según
el periodista del diario ABC, para hacerse una idea
del complejo rompecabezas que rodea este viaje pastoral,
es necesario hacer "un rápido reconocimiento
al terreno" de Ucrania, donde es posible identificar
las diversas comunidades cristianas: Los Greco-católicos
-llamados "uniatas" despectivamente por los ortodoxos-,
que conservando la tradición bizantina, se
unieron a Roma. Católicos de rito latino.
La propia ortodoxia dividida entre la comunidad
"autocéfala" -que acoge la visita del Papa-
y la que responde al patriarcado de Moscú
-opuesto a la visita-.
Según
explica García Pérez, "Los greco-católicos
o uniatas son vistos hoy por los ortodoxos como
una doble amenaza: porque han recuperado los lugares
de culto y porque la dura persecución que
han sufrido ha fortalecido su vigor espiritual frente
a un culto ortodoxo en ocasiones en decadencia".
El
periodista explica además que el Patriarcado
de Moscú, del que depende la mayoría
comunidad ortodoxa, ve la visita del Pontífice
como "una amenaza", sobre todo porque algunos grupos
de ortodoxos han acogido la visita papal, agudizando
así más las disputas internas.
En
efecto, según explica García Pérez,
"Con la caída del imperio soviético,
se produjeron o consolidaron varias escisiones.
La rama más importante de la ortodoxia en
Ucrania es la Iglesia vinculada al patriarcado de
Moscú y gobernada por el Patriarca Vladimir.
Pero hay otra iglesia autocéfala independiente
y una tercera, el sedicente Patriarca de Kiev, al
frente del cual se encuentra el Patriarca Filareto".
En
este escenario, complicado por la frágil
situación política del país,
el periodista de ABC señala que el Pontífice
conoce "la forma de actuar de Europa oriental y
por ello, conjuga la tenacidad en el propósito
con el tono fraternal en las expresiones. Prefiere
asumir iniciativas arriesgadas a respetar pasivamente
un 'status quo' que dejaría todo en la situación
actual".
"Dar
un paso encierra riesgos graves pero quedarse parado
consolida el fracaso. Por
ello, los cristianos de todas las Iglesias y no
sólo los católicos deberemos acompañar
con la oración esta iniciativa, valiente
y arriesgada, de Juan Pablo II", concluye el experto.
Hoteles
llenos, millones de peregrinos y TV en directo por
la visita del Papa
KIEV,
23 Jun. 01 (ACI).- "En las ciudades de la visita
no entra ni un alfiler". Con estas palabras, los
periódicos principales de Ucrania han expresado
el fenómeno sin precedentes de ver todas
las instalaciones hoteleras completamente copadas
en las ciudades que visitará el Papa durante
su visita.
Según
los periódicos "Ekspres" y "Visokiyy Zamok"
de Lviv, por lo menos dos millones de peregrinos
se desplazarán con ocasión de la visita
del Papa, especialmente a Lviv (Leópolis),
en Ucrania occidental, cuna de la Iglesia greco-católica,
donde el Papa pasará tres días -del
25 al 27 de junio- y beatificará a 28 mártires
de la II Guerra Mundial.
Muchos
periodistas no han encontrado aún alojamiento
en Kiev y en Leópolis porque todos los hoteles
están reservados desde hace meses. Y según
la Agencia Fides, incluso el Arzobispo católico
de Moscú, Tadeusz Kondrusiewicz, tiene dificultad
para encontrar una habitación. Lo mismo sucede
a otros Prelados que llegan de otros Países.
Por
su parte, la televisión ucraniana está
ofreciendo amplia cobertura del viaje papal con
muchas horas de transmisión en directo, prefiriendo
la información a las polémicas. En
efecto, desde la llegada del Papa a Kiev hoy, hasta
su partida de Leópolis para Roma, a las 7:00
p.m. del miércoles 27, el primer canal de
la TV estatal transmitirá 18 horas en directo,
un récord sin precedentes en el país.
Los
eventos transmitidos en vivo incluirán:
Las
cuatro Misas del Papa en Kiev y en Leópolis
Los encuentros con las autoridades religiosas Los
encuentros con políticos y hombres del mundo
secular.
En Leópolis, donde se prevé la mayor
concentración de personas, las autoridades
han prohibido la venta de tabaco y de bebidas alcohólicas
durante los tres días de estadía del
Papa en la ciudad, con el fin de evitar episodios
desagradables y suciedad en las calles.
El
Papa pide a políticos, intelectuales y empresarios
de Ucrania actuar según el Evangelio
KIEV,
23 Jun. 01 (ACI).- Durante un encuentro con políticos,
hombres y mujeres de la cultura y empresarios de
Ucrania, con el que se cerró la primera jornada
papal en el Kiev, el Papa Juan Pablo II pidió
a todos construir la nación del futuro inspirados
en la profunda tradición cristiana del país.
"Saludo
a una Tierra que ha conocido el sufrimiento y la
opresión, manteniendo una adhesión
a la libertad que nadie nunca ha logrado doblegar",
dijo el Papa, al reafirmar que venía "como
peregrino de paz", para "rendir homenaje a los sagrarios
de vuestra historia y para unirme con vosotros en
el invocar la protección divina sobre vuestro
futuro".
El
Pontífice recordó que "sobre el suelo
de tu Tierra, encrucijada entre el occidente y el
oriente de Europa, las dos grandes tradiciones cristianas,
la bizantina y la latina se han encontrado, encontrando
ambas favorable acogida". "¡Sí! es el Cristianismo
el que ha inspirado, queridos ucranianos, vuestros
mayores hombres de cultura y arte, y ha rociado
con abundancia las raíces morales, espirituales
y sociales de vuestro País", enfatizó
el Santo Padre.
Pasado
y futuro
"Los
ancianos de vuestro pueblo recuerdan con nostalgia
el tiempo en que Ucrania fue independiente. A aquel
período, bastante breve, siguieron los años
terribles de la dictadura soviética y la
dura carestía de los principios de los años
treinta, cuando vuestro País, 'granero de
Europa', ya no logró saciar ni a sus propios
hijos, que murieron por millones", dijo el Pontífice,
al recordar la dramática historia ucraniana.
Juan
Pablo II también se refirió a la opresión
del nazismo y la del régimen comunista, "que
siguió pisando los más elementales
derechos humanos, deportando ciudadanos inermes,
encarcelando a los disidentes, persiguiendo a los
creyentes, intentando hasta borrar la idea misma
de libertad e independencia en la conciencia del
Pueblo".
"Felizmente,
el gran giro de 1989 por fin ha permitido a Ucrania
recobrar la libertad y la plena soberanía",
agregó, al destacar que el país "ha
alcanzado aquella anhelada meta de modo pacífico
e incruento y ahora está empeñado
con tenacidad en una obra de atrevida reconstrucción
social y espiritual".
"Yo
mismo os animo a perseverar en el esfuerzo necesario
para superar las dificultades que todavía
existen, asegurando el pleno respeto de los derechos
de las minorías nacionales y religiosas",
señaló el Papa, al destacar que "una
política de sabia tolerancia no dejará
de atraer consideración y simpatía
al pueblo ucraniano, asegurándole un puesto
desatacado en la familia de los pueblos europeos".
Construir
sobre la fe
El
Papa recordó que los valores del Evangelio,
"que forman parte de vuestra identidad nacional",
ayudarán a los ucranianos a edificar "una
sociedad abierta y solidaria, en el que cada uno
pueda ofrecer con justicia su específico
aporte al bien común".
Así, al recordar los regímenes totalitarios
del siglo XX, señaló que éstos
fracasaron por minar "tres pilares de cada civilización
auténticamente humana": "El reconocimiento
de la autoridad divina, del que manan las irrenunciables
orientaciones morales de la vida". "El respeto por
la dignidad de la persona, creado a imagen y semejanza
de Dios". "El deber de ejercer el poder a servicio
de cada miembro de la sociedad sin excepciones,
empezando de los más débiles e indefensos".
"El haber renegado de Dios no ha hecho más
libre el hombre. Lo ha expuesto más bien
a diversas formas de esclavitud, rebajando la vocación
del poder político al nivel de una fuerza
brutal y opresiva", dijo el Pontífice. Con
este preámbulo, el Santo Padre se dirigió
a cada uno de los grupos presentes.
Políticos
"¡Hombres
de la política! No olvidáis esta severa
lección de la historia. Vuestra tarea es
servir al pueblo, asegurando paz e igualdad de derechos
a todos. Resistid a la tentación de aprovechar
el poder para intereses personales o de grupo. Siempre
tened en el corazón la suerte de los pobres
y obrad siempre de modo legítimo para que
se garantice a cada uno el acceso al justo bienestar".
Intelectuales
"¡Hombres
de la cultura! Tenéis una gran historia en
los hombros". "A os corresponde el ejercicio de
una inteligencia crítica y creativa en todos
los ámbitos del saber, conjugando el patrimonio
cultural del pasado con las instancias de la modernidad,
de modo que contribuyan al auténtico progreso
humano, en la senda de la civilización del
amor. En este contexto, deseo calurosamente que
la enseñanza de las ciencias eclesiásticas
pueda recibir el reconocimiento que le corresponde,
también de parte de la autoridad civil".
"¡Y en particular para vosotros, hombres entregados
a la búsqueda científica, valga como
advertencia perenne la terrible catástrofe
social, económica y ecológica de Chernobyl!
Las potencialidades de la técnica deben ser
conjugadas con los inmutables valores éticos,
para que sea asegurado el respeto debido al hombre
y a su inalienable dignidad".
Empresarios
"¡Empresarios
y operadores económicos de la nueva Ucrania!
El futuro de la Nación también depende
de vosotros. Vuestro aporte audaz, inspirado siempre
en los valores de la competencia y la honestidad,
favorecerá a impulsar la economía
nacional, para reponer la confianza a cuantos se
ven tentados de dejar el País para buscar
en otro lugar un puesto de trabajo. Tened siempre
presente, en el vuestro obrar, el bien común
y los justos derechos de todos. "Fijáos en
la persona y no en el provecho como fin de toda
economía que respeta la dignidad humana.
Obrad siempre en la legalidad, que es garantía
de justicia".