|
Aborto
Ángeles
Apologética
Arte
Benedicto XVI
Biblia
Calendario Litúrgico
Cardenales
Catecismo
Catequesis
Cine
Defensa de la Vida
Derecho Canónico
Documentos eclesiales
Educación
Familia
Fiestas Litúrgicas
Imágenes
Iglesia
Juan Pablo II
Libros
Liturgia
María
Matrimonio
Moral
Oraciones
Producción Radial
Reportajes
Sacramentos
Santa Misa
Santa Sede
Santos
SIDA
Temas controversiales
Tierra Santa
Todo ACI
Cadena de Oración
Eventos
Historias urbanas
Links
Música
Radios
Solteros Católicos
Tarjetas Virtuales
ACI |
Fiestas Litúrgicas
Bautismo del Señor Bautismo del Señor El domingo que sigue a la fiesta de la Epifanía, dedicado a celebrar el bautismo de Cristo, señala la culminación de todo el ciclo natalicio o de la manifestación del Señor. Es también el domingo que da paso al tiempo durante el año, llamado también tiempo ordinario. Hay que felicitarse por esta fiesta, que ha venido a enriquecer notablemente el ya de por sí denso tiempo de Navidad-Epifanía. El significado del bautismo del Señor, múltiple y variado, pues mira no sólo al hecho en sí, sino también a su trascendencia para nosotros, se centra en lo que tiene de epifanía y manifestación: <Señor, Dios nuestro, El bautismo de Jesús, proclamado cada año según un evangelista sinóptico, es revelación de la condición mesiánica del Siervo del Señor, sobre el que va a reposar el Espíritu Santo (cf. Is 42, 1-4.6-7: 1ª lect.) y que ha sido ungido con vistas a su misión redentora (cf. Hech 10,34-38: 2ªlect.). Ese Siervo, con su mansedumbre, demostrada en su manera de actuar, es <luz de las naciones> (cf. Is 42, 1-9; 49, 1-9 lect. bíbl. Of. Lect). <Cristo es iluminado, dejémonos iluminar junto a él> dice San Gregorio Nacianceno comentando la escena (lect. patr. Of. lect.). Pero el bautismo de Cristo es revelación también de los efectos de nuestro propio bautismo: <Porque en el bautismo de Cristo en el Jordán has realizado signos prodigiosos para manifestar el misterio del nuevo bautismo> (pref.). Jesús entró en el agua para santificarla y hacerla santificadora, < y, sin duda, para sepultar en ella a todo el viejo Adán, santificando el Jordán por nuestra causa; y así, el Señor, que era espíritu y carne, nos consagra mediante el Espíritu y el agua> (SAN GREGORIO N.: ibid.). Esta consagración es el nuevo nacimiento (cf. Jn 3,5), que nos hace hijos adoptivos de Dios (col.; cf. Rom 8,15). El fruto de esta celebración en nosotros es <escuchar con fe la palabra del Hijo de Dios para que podamos llamarnos y ser en verdad hijos suyos> (posc.; cf. 1 Jn 3,1-2)
|
Católico al día
Últimas noticias
05:50 pm | Cardenal López Rodríguez critica a diputados dominicanos por elevarse sueldos 01:20 pm | Publican libro sobre realidad del aborto en España 09:48 am | Benedicto XVI concede indulgencia plenaria para JMJ 2008 09:35 am | Fundación Populorum Progressio tratará financiación de proyectos para AL 09:33 am | El Papa nombra a Cardenal Poupard enviado especial para congreso Mariológico en Lourdes Regale las noticias de ACI a un amigo, o suscríbase:
|
PUBLICIDAD
Anuncie Aqui |