*new Date();a=s.createElement(o), m=s.getElementsByTagName(o)[0];a.async=1;a.src=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','https://www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-526318-1', 'auto'); ga('require', 'GTM-MKNZDXB'); eder a este tipo de tecnología: el precio, pues esta los costos no serán baratos, mientras que por otro lado, la transmisión en onda corta ha probado a lo largo de todos los años de su existencia que sus costos son muy económicos sin perjudicar su eficiencia y alcance.

¿Porque entonces eliminar la onda corta? Porque muchas emisoras públicas nacionales, que son comunes en Europa, han sido víctimas de un recorte en sus fondos y paralelamente, sus oyentes exigen un mejor servicio. Para seguir funcionado, deben eliminar gastos particulares o ahorrar de alguna forma o en algún lado. ¿Por qué entonces no eliminan los gastos de sus emisoras internacionales de onda corta con sus programas extranjeros? La respuesta es sencilla: los oyentes afectados serían los extranjeros y desgraciadamente ellos no votan en las elecciones nacionales.

Frente a esto, los radiodifusores se ven obligados a sacar del aire su señal en onda corta, que requiere mucha electricidad, y por ende, representa un costo muy elevado, y se mudan a la Internet, donde es más barato. De esta forma, continúan produciendo su servicio de noticias o cualquiera que sea y se acoplan al auge tecnológico de Internet. A sus oyentes les comunican que el dinero ahorrado por utilizan un medio mucho más económico lo invertirán en producir programas de mayor calidad. Suena fabuloso, pero ¿qué pasa cuando hay se necesita ahorrar aún más dinero, y entonces se tienen que eliminar también el servicio radial en Internet, (que no lo escucha nadie porque nadie tiene acceso a esta tecnología)? Los radiodifusores ser verán forzados a concluir que ante la baja audiencia entre los internautas, es mejor no continuar con el servicio y sería más rentable utilizar el dinero donde si tenemos audiencia.

¿Por qué cortar la ayuda a la onda corta? Porque los gobiernos desean establecer nuevas ideas y conceptos en casa: no a la libertad del acceso a la información para los pobres del otro lado del mundo. "Si nosotros hemos ganado la guerra fría, ¿por qué tenemos que seguir pagando estas grandes cuentas para la libertad?

Los gobiernos se muestran reacios a seguir ayudando a las ondas cortas ante la imposibilidad de no intervenir en sus operaciones. La difusión cibernética, de emisoras y televisores por satélite están sujetas a la interferencia y control gubernamental, lo cual implica altas ganancias para el gobierno, y sobre todo, ostentación del poder. Acordémonos que la información constituye un elemento importante y crucial para todo aquél que desee encaminarse y perpetuarse en el poder político, pudiendo surgir estados totalitarios y dictatoriales.

"De acuerdo, si se levantan nuevos estados totalitarios, entonces también es factible construir nuevos transmisores", argumentan los críticos. Pero, ¿qué pasará si por entonces mucha gente ha apagado sus receptores de onda corta? receptores, a propósito, que han proliferado más que nunca en las dos últimas décadas. La tecnología hizo la posibilidad de fabricar buenos y baratos receptores de onda corta. Para reconstruir la gran audiencia de emisoras de onda corta, se necesita mucho tiempo. El mundo desarrollado piensa únicamente en destruir todo esto pagando el alto precio de dejar al Tercer Mundo atrás, sin posibilidad a acceder a la información, y desafortunadamente, esta no es una decisión muy difícil para muchos.

Es factible que alguien tenga un punto de vista más optimista, y considera que la tecnología WAP puede ser tan barata que sea accesible para los países del Tercer Mundo, ganando un siglo de progreso en pocos años. No necesitará pasar por las distintas fases de complejo desarrollo que ha necesitado el mundo desarrollado. Puede ser; pero todo esto desemboca en una sola cosa: no es sólo el precio de las computadoras y de los teléfonos celulares los únicos gastos que afrontará el consumidor: las compañías cargarán a sus nuevos clientes el precio de su sofisticado y fantástico servicio. Precio que estoy seguro no será muy bajo.

En suma, con el desarrollo de Internet, todos aquellos que pueden afrontar sus costos y ganar un sabio manejo por la red, tendrán acceso a muchas emisoras nacionales. Eso, para ser honesto, es mucho mejor que tener aquellas emisoras internacionales gubernamentales de onda corta dándonos un punto de vista asimilado y gastado de lo que pasa actualmente en sus países. Por otro lado, la pérdida de servicios en onda corta que cubren extensos territorios constituye una verdadera amenaza a la democracia alrededor del mundo. Es mas fácil controlar una nación ignorante que una nación bien informada. La historia lo verifica todo el tiempo.

Entonces, ¿quién pagará por la democracia mundial? Por el momento, nadie. Los que todo el mundo pagó fue la cuenta de la dominación mundial durante las dos guerras mundiales y la Guerra Fría. Estas batallas, sin embargo, ya finalizaron, ¿por qué seguir, entonces, aceptando más cuentas?"

 

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