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VIDEO: Funcionario del Vaticano explica cómo ayuda la Iglesia en Alepo, Siria

Por Miguel Pérez Pichel

ALEPO, 03 Feb. 17 / 10:15 am (ACI).- Los habitantes de Alepo están deseosos de reconstruir su ciudad y recuperar su vida normal. Así lo ha percibido Mons. Giampietro Dal Toso, Secretario Delegado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que recientemente estuvo en esa ciudad de Siria muy golpeada por la guerra.

Mons. Dal Toso viajó a esa ciudad acompañado por el Nuncio Apostólico en Siria, Cardenal Mario Zenari; y por el Consiliario de la Nunciatura, Mons. Thomas Habib. Fue la primera visita oficial de la Santa Sede a Alepo desde el fin de los combates en la ciudad.

“Nos hemos encontrado con mucha destrucción, con muchas dificultades desde el punto de vista humanitario, con problemas de acceso al agua potable, a la electricidad, con dificultades para calentar las viviendas, precios altos, inflación”, dijo Mons. Dal Toso a ACI Prensa.

Sin embargo, “al mismo tiempo debo decir que he encontrado también el deseo de comenzar de nuevo, de reanudar la vida normal”.

Mons. Dal Toso ha destacado la fuerza de la comunidad cristiana de Alepo, una comunidad llena de esperanza y de ganas de trabajar para superar las profundas heridas de la guerra.

“Tengo que destacar la vitalidad de la población, en especial de las comunidades cristianas. No he encontrado comunidades cristianas desesperadas o sin esperanza en el futuro”.

Mons. Dal Toso comentó que se encontró con “una comunidad cristiana llena de vitalidad, deseosa de tener una vida normal y de recomenzar con diferentes iniciativas destinadas a regresar a la normalidad”.

El Secretario Delegado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral indicó que el significado de esta visita fue, principalmente “llevar un signo de atención de la Iglesia universal a nuestras comunidades cristianas en Alepo, pero también a la totalidad de la población, porque todo el mundo ha sufrido, y todavía sufre, las consecuencias de esta dramática situación”.

La Iglesia, según ha explicado, está desarrollando numerosos proyectos en la ciudad. Mons. Giampietro Dal Toso detalló, en concreto, como sirve un centro de Cáritas en Alepo Oriental. “Se trata de un centro de distribución de ropa, comida, porque la gente realmente no tiene nada”.

“Debo decir que las necesidades que tienen en Alepo son realmente inmensas –ha reconocido–. Es muy complicado determinar cuáles son las prioridades. Por supuesto, hay que decir que la prioridad ahora mismo es reconstruir las casas, las viviendas”.

“Hay muchísima gente que se ha quedado sin vivienda porque las bombas las han destruido. Por otro lado, hay necesidad de alimentos, porque la gente está viviendo en una situación de pobreza real”.

“También tenemos otros proyectos, con refugiados, por ejemplo. Tenemos diferentes proyectos de distribución de medicinas. Toda esta labor la hacemos en beneficio tanto de la población cristiana como de la población musulmana, sin distinción de confesiones o credos”.

Otro ámbito en el que se está centrando la Iglesia Católica es la educación. “Estamos impulsando colegios. Debemos pensar en el futuro, en el papel de la educación. Quedé francamente impresionado al ver a tantos niños que no iban al colegio”.

Por lo tanto, continuó, “esta es una de nuestras prioridades más importantes: dar una educación a esos niños y jóvenes que no tienen escuelas. Hay una necesidad de preparar a profesionales para el futuro”.

“También tenemos que continuar con nuestro trabajo con los hospitales católicos. En general, debemos continuar nuestra labor en el ámbito de la atención sanitaria, ayudando a las personas que están enfermas”.

Todas estas labores sociales se impulsan sin descuidar la atención espiritual: “como Iglesia, no debemos olvidar que las personas también necesitan alimentarse de fe, las personas también necesitan estar acompañadas en la fe en esta difícil situación que viven”.

Por último, Mons. Giampietro Dal Toso, ha destacado la colaboración ecuménica entre cristianos.

“Existe una colaboración entre las diferentes comunidades cristianas. Los Obispos católicos, por ejemplo, si están en la ciudad, se reúnen todas las semanas para comprender mejor las necesidades de la población. En su trabajo no distinguen entre cristianos de diferentes confesiones. Ayudamos a todos”, concluyó.

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Etiquetas: Siria, cristianos perseguidos, Vaticano, conflicto en Siria, Estado Islámico de Irak y Siria ISIS, Alepo, guerra en Siria

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