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Tiene 105 años y se salvó de morir fusilada: La historia de Sor Leonilda

Por Blanca Ruiz

La hermana Leonilda. Foto: Alfa y omega
La hermana Leonilda. Foto: Alfa y omega

MADRID, 19 Ene. 16 / 01:51 pm (ACI).- El pasado 16 de diciembre la hermana Leonilda, religiosa de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón, cumplió 105 años. Estuvo cerca de morir fusilada en la Guerra Civil Española y vio en primera la Revolución Cubana.

Más de un siglo lleno de aventuras por el Evangelio que celebró en la casa que la congregación tiene en Badajoz (España) y junto a su hermana pequeña, que también es religiosa de la misma orden. “Cuando miro atrás me brota dar gracias a Dios”, asegura.

La religiosa ingresó a la congregación con 17 años. “Éramos una familia numerosa de ocho hermanos, tres se casaron y cinco fuimos religiosas de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús. De todos quedamos Pilar, la más pequeña de la familia y yo. Ahora estamos las dos en Badajoz”, explica a la agencia SIC.

La religiosa ha vivido en primera persona grandes momentos de la historia de España. En la época de la Guerra Civil, recuerda, “entraron en el convento y el colegio que teníamos en Madrid y nos pusieron contra la pared. Un miliciano preguntó si nos fusilaban y otro dijo que esperara, que iría a consultar. Regresó diciendo que no había órdenes de fusilar mujeres, así que huimos”.

Cuando terminó la Guerra, la hermana Leonilda se trasladó a Cuba en donde vivió el ascenso al poder de Fidel Castro a principios de 1959. “Lo que pasó después ya lo conocéis”, afirma la religiosa.

Según cuenta la hermana Leonilda, la madre fundadora de la congregación de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús, Isabel de Larrañaga, viajó a Cuba ante una epidemia que enfermó a algunas de sus religiosas. La fundadora murió en la isla y ella se encargó de repatriar el cuerpo ya que Fidel Castro había informado que convertiría el cementerio en el que estaba la fundadora en un campo de fútbol.

“Sus restos reposan en Madrid, junto a otras dos hermanas mártires de la Guerra Civil”, afirma.

Posteriormente residió durante 13 años en Cincinnati (Estados Unidos) en donde estuvo cerca de dos años con otras hermanas “tratando de aprender las técnicas de enseñanza de ese país para aplicarlas en nuestros colegios. Por fin nos dieron una escuela parroquial y nos pudimos quedar”.

Poco después pasó a vivir a Puerto Rico, donde construyó un colegio para la comunidad en Nuestra Señora del Pilar de Canóvanas. Según cuenta, en ese entonces eso era “un lugar muy abandonado y hoy ya hay muchas casas”.

Cuando cumplió 81 años volvió a España. Residió en Salamanca hasta que cumplió 100 años cuando la mandaron a Badajoz, donde actualmente vive.

“Estando ya de vuelta a España viajé un par de veces a Roma, la primera en una peregrinación y la segunda para asistir a la beatificación de las hermanas que habían asesinado en la Guerra Civil, en la que me tocó llevar las reliquias al altar mayor. Fue un orgullo muy grande para mí”, recuerda.

Con sus 105 años a cuestas, la hermana Leonilda asegura que al mirar atrás le brota “mucha gratitud a Dios. Ha sido una vida pobre y larga pero gracias a Dios tuve oportunidad de hacer mucho bien en el mundo y eso me llena de consuelo y alegría”.

Etiquetas: Iglesia en España, aniversarios eclesiales, religiosa

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