17 de noviembre de 2013 8:32 pm

Carl Anderson: Santa María pide poner familia como centro de evangelización en América Latina

Redacción ACI Prensa/EWTN Noticias

Carl Anderson. Foto: ACI Prensa
Carl Anderson. Foto: ACI Prensa

El Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, Carl Anderson, aseguró hoy durante su discurso en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, en México, con ocasión del Congreso Internacional convocado por la Pontificia Comisión para América Latina, que la Virgen pide a poner a la familia, la Iglesia doméstica, como centros del trabajo evangelizador en América Latina.

Carl Anderson indicó que este es un continente al que ya Juan Pablo II “no dijo que el laicado era ampliamente responsable por el futuro de la evangelización”, y donde Nuestra Señora de Guadalupe “nos muestra el camino, no solo como miembro del laicado, sino como un ejemplo de la Iglesia doméstica, como esposa y como madre”.

El líder de los Caballeros de Colón remarcó que los últimos Pontífices de la Iglesia se han referido repetidamente a a la familia como la piedra angular de la sociedad.

De esa forma, “no es un accidente” dijo, Anderson, que “Nuestra Señora de Guadalupe aparezca con un énfasis tal en la Iglesia doméstica”.

Ella aparece como nuestra madre y es reconocida como tal en el hemisferio, señaló, indicando que “ella aparece embarazada, y ha sido adoptada por el movimiento pro-vida como una piedra angular de la cultura de la vida”.

Carl Anderson indicó también que la historia de América es “en muchas maneras la historia de la fe”, pues a pesar de los diversos países que colonizaron cada país o región, e independientemente de la identidad nacional de cada zona en la actualidad, “permanece una fuerza universal que nos une en cada esquina de nuestro hemisferio, y es la de la fe cristiana”.

Esta fe, aseguró, es el regalo más grande que América ha recibido del Señor.
Anderson apunto además que, a diferencia de muchos países europeos, que se convirtieron en católicos cuando su monarca se convirtió a la fe y sus súbditos lo siguieron, “América fue convertida a través de un milagro, a través de la aparición de Nuestra Señora de Guadalupe”.

Ella, dijo, intervino en la historia y atrajo a millones a la conversión. “Su llamado era universal y su mensaje fue entregado no a un rey, ni siquiera a un misionero, sino a un laico, un nativo americano, que no tenía ni un estatus social alto ni un estatus eclesiástico”, subrayó.

En la actualidad, aseguró Anderson, “Nuestra Señora de Guadalupe es, en una forma única, la madre y herencia de todos los Católicos, ya que en nuestra historia fue a través de María que millones han llegado ‘a encontrar al Señor’”.

El líder de los Caballeros de Colón subrayó que la Iglesia en América Latina tiene en Guadalupe “un modelo claro de cooperación entre culturas y pueblos”, que comienza con la Iglesia como fuente de cuidado y curación para todos los necesitados.

Carl Anderson también se refirió al tema de la inmigración, recordando que “antes la mayoría de inmigrantes venía de Europa, pero hoy la inmigración intercontinental es la norma en muchos de los países de nuestro hemisferio”.

Sin embargo, precisó, sería un error ver solamente la cooperación entre católicos en América como algo que fluye solo de norte a sur, pues “es tiempo de admitir que los países de nuestro hemisferio con la fe más rica a veces tiene menos riqueza material”.

Ante esto, subrayó que el mensaje de Nuestra Señora de Guadalupe tiene dos aspectos, respondiendo tanto a las necesidades espirituales como a las temporales.

La cooperación, remarcó, debe ser en dos vías. Nuestro amor a los hermanos, advirtió, no debe ser paternalista, sino un intercambio de regalos, y especialmente el sincero regalo de uno mismo.

Anderson recordó que en 2010, cuando los Caballeros de Colón llevaron sillas de ruedas y prótesis para personas que perdieron sus piernas en el terremoto de Haití, él se sintió particularmente conmovido porque, más allá del agradecimiento que las personas sentían por la ayuda que les llevaban, hablaban “de cuán agradecidos estaban con Dios por aún estar vivos”.

Al encontrarse con estas personas, dijo, quienes viajaron desde Estados Unidos recibieron un gran regalo: “nosotros les llevamos un testimonio de caridad y recibimos un testimonio de fe y esperanza”.

El Caballero Supremos de los Caballeros de Colón también se refirió a la elección del Papa Francisco, “un Cardenal de esta Iglesia en América”.

“Si aceptamos la premisa de Juan Pablo (II) de que Nuestra Señora de Guadalupe es la estrella de la primera y la nueva evangelización en América, y si entendemos su influencia en la evangelización del continente, incluyendo Argentina, entonces esto no debería ser una sorpresa, si podemos ver en la aproximación pastoral de nuestro Santo Padre un reflejo del mensaje de Nuestra Señora de Guadalupe”, dijo.

Carl Anderson remarcó que la Virgen de Guadalupe habló de llevar curación a los problemas, miserias y penas de las personas de este continente, y recordó que el Papa Francisco recientemente dijo que ve a la Iglesia “como un hospital de campaña después de la batalla”.

Señalando que el Papa Francisco, entonces Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires, supervisó el documento de la Conferencia de Aparecida, Anderson indicó que en este se señaló la importancia de la dimensión mariana en la evangelización.

“María es la gran misionera, continuadora de la misión de Su hijo, que forma misioneros”, dijo.

Anderson indicó que, a semejanza del Papa Francisco, los fieles en América Latina debemos construir, con nuestro testimonio, una Iglesia que sea un lugar de refugio, donde las heridas sean curadas, un hospital de campo de batalla donde todos sean bienvenidos y donde la medicina es la caridad.

Una auténtica caridad cristiana, aseguró, es aquella que evangeliza, que no negocia la verdad, sino que brinda un camino rehabilitador de reconciliación, y esto requerirá, en todo el hemisferio, una nueva cooperación entre laicos, religiosos y sacerdotes.

Al culminar de la conferencia de Carl Anderson, el Cardenal Marc Oullet, Prefecto para la Congregación de los Obispos y Presidente del Pontificio Consejo para América Latina, elogió al Caballero Supremo de los Caballeros de Colón por "ser un hombre de visión".

"No hay nueva evangelización sin una nueva visión, y usted ha provisto de una nueva. ¡Muchísimas gracias!", expresó.

Etiquetas: Pontificia Comisión para América Latina, Virgen de Guadalupe, América Latina, Caballeros de Colón

Recibe nuestras noticias por email:

Escriba su nombre y dirección de email para recibir el boletín diario de noticias de ACI Prensa.

Comentarios