24 de abril de 2015 7:49 am

Obispos españoles peregrinan a Ávila por centenario de Santa Teresa de Jesús

POR BLANCA RUIZ | ACI Prensa

Obispos españoles ante la iglesia del convento de Santa Teresa en Ávila (España). Foto: Oficina Información CEE.
Obispos españoles ante la iglesia del convento de Santa Teresa en Ávila (España). Foto: Oficina Información CEE.

Como broche de oro a la Asamblea Plenaria de este abril, 78 Obispos de España han peregrinado a Ávila por el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, también se han sumado a esta peregrinación el nuncio en España, Mons. Renzo Frattini y el secretario general de la CEE, el P. José María Gil Tamayo.

Han recorrido los lugares más importantes de la vida de Santa Teresa como el monasterio de la Encarnacion, en el que vivió durante muchos años y desde donde salió para fundar y desde allí se han trasladado al convento de la Santa, donde se ha celebrado la Eucaristía en la iglesia que se levantó en el emplazamiento de su casa natal.

El Arzobispo de Valladolid, Cardenal Ricardo Blázquez, como presidente de la CEE ha presidido esta Eucaristía de clausura de la Asamblea Plenaria en la que ha destacado: "ponemos nuestros trabajos y esperanzas ante la Santa que en sus tiempos recios se desvivió por forjar amigos fuertes de Dios. Su intercesión nos alienta en nuestra situación que reclama ante los desafíos pastorales una disponibilidad decidida y alegre para continuar el camino a que ella nos invitó en Alba de Tormes a punto de morir: ‘Es tiempo de caminar’".

“Santa Teresa es un don excelente de Dios a la humanidad. Su persona, su vida y misión nos ha enriquecido a todos”, ha recordado el presidente de la CEE y también ha destacado que “la memoria de Teresa está viva también entre nosotros; el paso del tiempo no la ha relegado al olvido, como a la mayor parte de los mortales”.

Según ha subrayado el Purpurado, la vida y el alma que encontramos en los escritos de Santa Teresa es una “herencia preciosa”, “en su vida brilla tanto la gracia espléndida de Dios como su entrega generosa al Señor”. Cuarenta años después de morir, Santa Teresa de Jesús fue canonizada junto a San Felipe Neri.

El Cardenal destacó la importancia que las letras y los libros tenían en la vida de Santa Teresa, y subrayó que “además de aprender Teresa leyendo el libro vivo que es Jesucristo, se convirtió ella para nosotros en libro donde palpita la vida”, “en sus escritos no sólo cuenta y enseña, sino también oímos su oración, nos impacta su testimonio y nos alienta en el camino de Dios. Con su pluma comunica tantas cosas y se comunica personalmente”.

Santa Teresa advirtió del “peligro de la mediocridad”, “la insatisfacción y descontento en Teresa, mujer orante por vocación, se manifiestaban en la oración descuidada.

En la experiencia de Teresa, que ella vivió algún tiempo y expresó con claridad, podemos vernos corregidos, identificados y determinados al sí decidido a Dios”, ha subrayado durante la homilía, por eso ha recordado que “el encuentro personal con Jesucristo cambió radicalmente su vida”.

Ese cambio “fue como el amanecer de un tiempo nuevo”, porque cambió el horizonte de su vida. "Pasó del cansancio por no hacer nada a la dedicación incondicional en medio de trabajos, persecuciones, viajes, incertidumbres", "si antes estaba desganada para todo, ahora el celo por la gloria de Dios y la salvación de los hombres le quema el alma. A veces nuestros cansancios proceden no de los trabajos sino de las inapetencias. “'Sólo el amor descansa'”, ha subrayado.

Y también ha pedido que "de cara a la Asamblea próxima del Sínodo de los Obispos no planteemos la relación entre la justicia y la misericordia como dos realidades abstractas, sino contemplemos cómo en Jesús actúan la justicia y la misericordia del Padre Dios".

El Cardenal Blázquez ha recordado que la oración era el centro de la vida de Santa Teresa y que por eso "su misión consistió en enseñar, escribir, fundar, recorrer caminos, testificar lo que la oración significa en el seguimiento de Jesús. La oración se sitúa en el dinamismo de seguimiento del Señor, y nos introduce en el misterio vivificador de la Santísima Trinidad, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

"La oración auténticamente cristiana alimenta el amor de Dios y de los hermanos", "debe fructificar en buenas obras; no es un ensimismamiento autocomplaciente, no es una ocupación de aristócratas del espíritu, sino necesidad de los indigentes que buscan a Dios", ha subrayado.

Pero ha precisado durante la homilía en que "la oración en santa Teresa, a la que inicia a sus hermanas, es oración apostólica", "oración y actividad evangelizadora se alimentan mutuamente en el corazón de la Iglesia".

Y ha recordado que el Papa Francisco ha convocado a la Iglesia "a una etapa nueva de evangelización partiendo del encuentro con Jesucristo, que derrama gozo en la vida y el corazón de sus fieles y los envía bajo el signo de la alegría a evangelizar, a llevar buenas noticias con la palabra, las obras y la vida a todas las periferias del mundo", algo que según ha apuntado también hacía Santa Teresa.

"La oración, que cultiva el encuentro con el Señor, debe traducirse en el dinamismo apostólico para llevar a todos la noticia de que Dios nos quiere y de que lejos de Dios nos desviamos y vagamos sin sentido", ha subrayado.

Etiquetas: Asamblea plenaria, Iglesia en España, Santa Teresa de Ávila, V Centenario, Conferencia Episcopal España

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