El Consejo Directivo de Cáritas Diócesis de San Cristóbal de Las Casas denunció los “actos permanentes de violencia” que azotan el estado mexicano de Chiapas, y pidió a las autoridades que ayuden a una solución plena en la región y desarmen a los grupos paramilitares.

En un reciente comunicado, Cáritas de San Cristóbal de Las Casas agradeció “la solidaridad local, estatal, nacional e internacional que se ha expresado a lo largo de los dos últimos años de violencia incesante, recrudecida por la pandemia del Covid-19 y recientemente por las fuertes lluvias”.

“La situación de sufrimiento provocado por la discordia inducida que padecen los pueblos de esta región, una vez más nos ha hermanado, pues el pasado día 18 fue herida de bala nuestra hermana y compañera agente de pastoral, María Isabel Hernández Rea, Hermana Dominica de la Reina del Santo Rosario, mientras conjuntamente con el Fideicomiso por la Salud de Niños Indígenas de México, nos encontrábamos entregando despensas y cobijas a familias sometidas a las intimidaciones de la violencia y la muerte”, señaló.

El ataque en el que resultó herida la religiosa dominica se produjo el 18 de noviembre. Ese mismo día Mons. Rodrigo Aguilar Martínez, Obispo de San Cristóbal de Las Casas, exigió a las autoridades “desarmar y desarticular a los grupos civiles armados de corte paramilitar de esta zona y junto a quienes les proveen de las armas aplicar el peso de la ley”.

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La violencia en la región durante varios años ha sido provocada por los enfrentamientos entre las comunidades de Santa María Magdalena (Aldama) y Santa Marta, dijo el Prelado en esa ocasión.

Cáritas por su parte subrayó que “nos hemos mantenido en contacto directo con familias desplazadas por la violencia en la región”, y señaló que “conocemos de cerca su sufrimiento y el miedo constante con el que viven, con el que sus hijos están creciendo”.

“Todo ello nos provoca profundo dolor y nos llama a mantener nuestra presencia, intentando llevar no sólo despensas y algo con qué cubrirse provenientes de la solidaridad nacional e internacional, sino, sobre todo, con acompañamiento y esperanza”.

Cáritas pidió a las autoridades una “actuación expedita” para que “favorezcan la resolución plena y en apego a la justicia del conflicto que lastima a toda la sociedad y que también tome las determinaciones apremiantes y necesarias para el desarme de los grupos paramilitares que, envalentonados, operan en esta zona y en otras del estado de Chiapas”.

Además, hizo un llamado “a quienes sufren la violencia y la injusticia, a ser perseverantes en su convicción de justicia y de paz por caminos no-violentos y de reconciliación. Sepan que la Verdad habrá de iluminar como el sol sobre todos. E, igualmente, hacemos un llamado fraterno a quienes toman las armas con la intención de afectar, meter temor, lastimar e incluso matar a sus propios hermanos a que cambien de actitud, a que puedan expresar todo su malestar con palabras y buscando acuerdos” y “que no se dejen envenenar su corazón”.