La Argentina celebra el 25 de noviembre el Día de la Libertad Religiosa, instaurado en 2020 por el Gobierno Nacional. Representantes de diferentes cultos se unieron en una oración por la paz.

La fecha recuerda la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones, proclamada el 25 de noviembre de 1981.

Para conmemorar la fecha, se realizó este jueves en la sede ceremonial de la Cancillería, un acto convocado por la Secretaría de Culto de la Nación, que llevó el lema “Argentina unida por la construcción de una paz duradera”.

El evento, encabezado por el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, y Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, reunió a representantes y líderes religiosos de las diferentes confesiones del país en una oración por la paz.

A su turno, el Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. Óscar Ojea, recordó la visión del profeta Isaías sobre la venida del Hijo del Hombre y el ascenso de los pueblos al Monte Sión. 

Al respecto, reflexionó: “En la convivencia y en la diferencia, en ese lugar en donde se da el encuentro, todo ser humano está llamado a vivir la paz”. 

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En ese sentido, animó a caminar “a la luz del Señor, construyendo la paz, deponiendo las armas y transformándolas en herramientas de paz y de trabajo”.

“El Señor nos conceda, vivir de este modo una auténtica fraternidad y la posibilidad de construir día a día la paz entre todos”, expresó.

Durante el encuentro se plantaron dos olivos en el Jardín de los Cardenales, un sector del Palacio San Martín donde funciona la Cancillería, en el que se conserva un fragmento del Muro de Berlín donado por el gobierno de Alemania.

El Día de la Libertad Religiosa

En 2020, al declarar el Día de la Libertad Religiosa y de Culto, el gobierno nacional argumentó la decisión en "la ejemplar convivencia y el diálogo entre las diferentes religiones, que es deber del Estado promover".

La declaración fue firmada por el secretario de Culto y suscrita también por autoridades de provincias y municipios del país.

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El documento resalta que la Libertad Religiosa y de Culto es un derecho humano constitucional, y asegura que Argentina es, en defensa de la misma, “un verdadero modelo hacia el mundo”.

Durante el tiempo de pandemia, el gobierno valoró “la colaboración mediante las acciones de desarrollo social que realizan las religiones”

En la declaración, el Estado Nacional, las provincias y los municipios reafirman su compromiso de "recíproca cooperación con las religiones", procurando el bienestar de la Nación y sus habitantes.

Suscribieron al compromiso 15 provincias y 25 municipios.