eElement(o), m=s.getElementsByTagName(o)[0];a.async=1;a.src=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','https://www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-526318-1', 'auto'); ga('require', 'GTM-MKNZDXB'); se le perdona,

El mensaje de la parábola puede sintetizarse así: no se mide la situación real de un hombre frente a Dios, solamente por los pecados –muchos o pocos- que haya cometido. Hay mucha gente que no peca nunca o casi nunca, al menos espectacularmente, y que permanece toda su vida en la tibieza o en la pobreza del amor de Dios. Por el contrario, los amantes apasionados de Dios, se hallan con frecuencia entre los viejos pecadores.

Dos personajes: un fariseo de la burguesía, tiene la moral del hombre que vive bien, cumple la ley etc. Representa un genero de creyente sin pasión ni vibración, es de aquellos de quienes la Biblia dice que Dios los “vomita” de su boca porque no son ni frios ni calientes. (Apocalípsis)

Una mujer pecadora, una amante apasionada, que representa en cambio a quienes, de regreso de una vida desordena son capaces de amar plenamente al descubrir el valor de lo que aman.


EL SIERVO SIN CORAZÓN
Perdón con perdón se paga

Mateo 18, 23-35

Esta parábola puede encuadrarse dentro de las enseñanzas del Padre nuestro. Puede ser el comentario a una de las últimas peticiones: “Perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

Jesús destaca en esta parábola que la razón por la cual debemos perdonar, es porque nosotros también necesitamos perdón. Somos pecadores. Esto nos debe llevar a una actitud de humildad y de amor.

La penitencia es una invitación a todos para que entremos en la dimensión del amor de Dios, de su misericordia, de su perdón a todos por igual. No hay acepción de personas.

Las enseñanzas de Jesús nos llevan a considerar que en el ser humano la caridad debe contar mucho más que la justicia.

Recordemos que en un primer tiempo era una Ley de represalia. Ver Génesis 4, 23-24. La venganza de Lemek será “setenta veces siete”.

En un segundo tiempo la Ley de justicia impuesta es una represalia igual: “ojo por ojo y diente por diente”. Es la Ley mosaica del talión. Exodo 21,23

En un tercer tiempo Cristo impone la caridad y el perdón: No hay represalia y debe haber perdon. Mateo 5, 38-39. “Han oído que se dijo ojo por ojo y diente por diente, yo les digo…”

Escuchemos la pregunta de Pedro: Mateo 18, 21-22. Cuántas veces debo perdonar…?

EL MANDAMIENTO DEL AMOR TIENE UNA NOTA ASCENDENTE:

Amar al prójimo como a nosotros mismos - Mateo.22, 35-39

Amar al prójimo como a Cristo Mateo - .25,40

Amar al prójimo como Cristo nos ama a nosotros - Juan.15,12

Amar al prójimo como Cristo ama al Padre - Juan.17,21-22


LA OVEJA DASCARRIADA
Una fiesta en el cielo y en la tierra

Lucas. 15, 4-7

La conclusión de la parábola es una fuente de esperanza para el pecador arrepentido.

Jesús nos quiere decir que la conversión de un solo hombre a Dios es algo muy grande y valioso

Podemos decir en un lenguaje figurado que esta conversión implica “una fiesta en el cielo”. Hay un regocijo espiritual por una conversión. Aunque es una frase antropomórfica, nos ilumina cómo la bondad y el amor de Dios se pueden manifestar al modo humano de alegría como fue la del padre del hijo prodigo.

Hay una fiesta en la tierra desde el punto de vista de que nosotros también nos alegramos de que una persona recobre la paz espiritual y vuelva al buen camino.

A veces dudamos de los buenos propósitos de una persona que quiera iniciar su camino de retorno al Señor. Sin embargo aunque nos cueste trabajo creerlo, deberíamos alegrarnos y sentir el regocijo de quienes recuperan un amigo, de añadir un puesto mas en la mesa para compartir el pan. Es el momento de animar al hermano, de comprometerlo más, de apoyarlo y caminar con el.

Examinemos nuestras actitudes al respecto.

A veces pensamos que esta parábola no es para nosotros, pero fue dicha para todos. Cada uno de nosotros debe dejarse encontrar por el Buen Pastor, dejarse recoger por él para que nos lleve al redil y cada uno de nosotros puede, con su conversión a Dios, provocar una fiesta en el cielo.


EL HIJO PRÓDIGO
Regresar al Padre misericordioso

Lucas. 15, 11-32

Esta parábola resume los diversos temas y mensajes de las parábolas de conversión y perdón que hemos visto anteriormente.

Es una radiografía de todo el proceso de la conversión.

PRIMER MOMENTO: PECADO

1. “Un hombre tenia dos hijos”: Paternidad divina y fraternidad humana.

El mundo de la gracia esta construido sobre un esquema de familia: consiste en la paternidad de Dios y en la fraternidad de todos los hombres redimidos por Cristo.

2. “El menor dijo a su padre: Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde”:

Ruptura con el padre y con los hermanos.

Dentro del cuadro de familia cimentado sobre la gracia, el pecado supone una ruptura con el Padre y con los hermanos.

3. “Y el padre les repartió sus bienes”. Respeto a la libertad.

La conducta transigente del padre expresa de algún modo la lógica de libertad con que gobierna Dios a los hombres; no quiere esclavos sino hijos.

4. “Se fue a un país lejano”. El pecado es alejamiento de Dios.

El pecado se completa a través de un doble movimiento: dar las espaldas a Dios y volverse a las criaturas, entregándose al disfrute desordenado de las cosas de Dios en contra de Dios mismo.

5. “Malgastó todos sus bienes”. El pecado es la ruina de todos los valores.

El pecado reporta como triste consecuencia la quiebra y la perdida de los valores espirituales y humanos. El hombre retrocede a actitudes de animalidad.

SEGUNDO MOMENTO: ANGUSTIA, DOLOR DE CORAZÓN

1. “Comenzó a sufrir privaciones”: Experiencia de carencia y angustia producida por el pecado.

El pecado provoca estados negativos de vacío y penuria que pueden causar reacciones saludables hacia la reconquista de los valores perdidos.

2. “Entonces fue y se puso al servicio de uno de los habitantes”: Evasión y búsqueda de alternativas de Dios.(alienaciones)

El primer efecto del estado de angustia producido por el pecado puede ser embarcarse hacia nuevas lejanías y buscar sucedáneos del bien infinito que se ha perdido.

3. “Lo envió a su campo para cuidar los cerdos. El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas”. Esclavitud y abyección.

El pecado termina en la esclavitud.”El que peca se hace esclavo del pecado” Juan.8,34.

4. “Pero nadie se las daba”: El pecado aisla, vacío y soledad.

Por mucho que se engañe con sus evasiones, no puede el hombre recibir de los sucedaneos de Dios lo que sólo Dios puede darle. El alejamiento de Dios conduce a la nada y al hambre total.

TERCER MOMENTO: ARREPENTIMIENTO, REGRESO Y CONVERSIÓN

5. “Entonces volvió en sí”: De la angustia a la reflexión y de la reflexión a descubir su verdadera identidad como hijo de Dios.

A través de las experiencias negativas derivadas del pecado, el Padre misericordioso revierte la situación y extrae de ella siempre un bien mayor. En este caso ha ido preparando el retorno del hijo rebelde.

Comentarios

Síguenos:

Cara a cara con Alejandro Bermúdez

Tendencias:

Libros del padre José Antonio Fortea
El blog de Mons. José Gómez