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XXXIII semana de tiempo ordinario
21 de noviembre de 2013

Liturgia de las Horas: 1ra. Semana del Salterio

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

    Primera opción

  • Primera lectura

    I Macabeos 2:15-29
    15 Los enviados del rey, encargados de imponer la apostasía, llegaron a la ciudad de Modín para los sacrificios.
    16 Muchos israelitas acudieron donde ellos. También Matatías y sus hijos fueron convocados.
    17 Tomando entonces la palabra los enviados del rey, se dirigieron a Matatías y le dijeron: «Tú eres jefe ilustre y poderoso en esta ciudad y estás bien apoyado de hijos y hermanos.
    18 Acércate, pues, el primero y cumple la orden del rey, como la han cumplido todas las naciones, los notables de Judá y los que han quedado en Jerusalén. Entonces tú y tus hijos seréis contados entre los amigos del rey, y os veréis honrados, tú y tus hijos, con plata, oro y muchas dádivas.»
    19 Matatías contestó con fuerte voz: «Aunque todas las naciones que forman el imperio del rey le obedezcan hasta abandonar cada uno el culto de sus padres y acaten sus órdenes,
    20 yo, mis hijos y mis hermanos nos mantendremos en la alianza de nuestros padres.
    21 El Cielo nos guarde de abandonar la Ley y los preceptos.
    22 No obedeceremos las órdenes del rey para desviarnos de nuestro culto ni a la derecha ni a la izquierda.»
    23 Apenas había concluido de pronunciar estas palabras, cuando un judío se adelantó, a la vista de todos, para sacrificar en el altar de Modín, conforme al decreto real.
    24 Al verle Matatías, se inflamó en celo y se estremecieron sus entrañas. Encendido en justa cólera, corrió y le degolló sobre el altar.
    25 Al punto mató también al enviado del rey que obligaba a sacrificar y destruyó el altar.
    26 Emuló en su celo por la Ley la gesta de Pinjás contra Zimrí, el hijo de Salú.
    27 Luego, con fuerte voz, gritó Matatías por la ciudad: «Todo aquel que sienta celo por la Ley y mantenga la alianza, que me siga.»
    28 Y dejando en la ciudad cuanto poseían, huyeron él y sus hijos a las montañas.
    29 Por entonces muchos, preocupados por la justicia y la equidad, bajaron al desierto para establecerse allí

  • Salmo responsorial

    Salmo 50:1-2, 5-6, 14-15
    1 Salmo. De Asaf. El Dios de los dioses, Yahveh, habla y convoca a la tierra desde oriente hasta occidente.
    2 Desde Sión, la Hermosa sin par, Dios resplandece,
    5 «¡Congregad a mis fieles ante mí, los que mi alianza con sacrificio concertaron!»
    6 Anuncian los cielos su justicia, porque es Dios mismo el juez.
    14 «Sacrificio ofrece a Dios de acción de gracias, cumple tus votos al Altísimo;
    15 e invócame en el día de la angustia, te libraré y tú me darás gloria.»

  • Evangelio

    Lucas 19:41-44
    41 Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella,
    42 diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos.
    43 Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes,
    44 y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.»

  • Segunda opción

  • Primera lectura

    Zacarías 2:14-17
    14 Grita de gozo y regocíjate, hija de Sión, pues he aquí que yo vengo a morar dentro de ti, oráculo de Yahveh.
    15 Muchas naciones se unirán a Yahveh aquel día: serán para mí un pueblo, y yo moraré en medio de ti. Sabrás así que Yahveh Sebaot me ha enviado a ti.
    16 Poseerá Yahveh a Judá, porción suya en la Tierra Santa, y elegirá de nuevo a Jerusalén.
    17 ¡Silencio, toda carne, delante de Yahveh, porque él se despierta de su santa Morada!

  • Salmo responsorial

    Lucas 1:46-55
    46 Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
    47 y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
    48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
    49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre
    50 y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
    51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
    52 Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
    53 A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
    54 Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
    55 - como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»

  • Evangelio

    Mateo 12:46-50
    46 Todavía estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con él.
    47 Alguien le dijo: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.»
    48 Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?»
    49 Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos.
    50 Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

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