Cargando...

XXIV semana de tiempo ordinario
19 de setiembre de 2013

Liturgia de las Horas: 4ta. Semana del Salterio

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

    Primera opción

  • Primera lectura

    I Timoteo 4:12-16
    12 Que nadie menosprecie tu juventud. Procura, en cambio, ser para los creyentes modelo en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en la fe, en la pureza.
    13 Hasta que yo llegue, dedícate a la lectura, a la exhortación, a la enseñanza.
    14 No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros.
    15 Ocúpate en estas cosas; vive entregado a ellas para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.
    16 Vela por ti mismo y por la enseñanza; persevera en estas disposiciones, pues obrando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.

  • Salmo responsorial

    Salmo 111:7-10
    7 Verdad y justicia, las obras de sus manos, leales todas sus ordenanzas,
    8 afirmadas para siempre jamás, ejecutadas con verdad y rectitud.
    9 Ha enviado redención a su pueblo, ha fijado para siempre su alianza; santo y temible es su nombre.
    10 Principio del saber, el temor de Yahveh; muy cuerdos todos los que lo practican. Su alabanza por siempre permanece.

  • Evangelio

    Lucas 7:36-50
    36 Un fariseo le rogó que comiera con él, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa.
    37 Había en la ciudad una mujer pecadora pública, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro de perfume,
    38 y poniéndose detrás, a los pies de él, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume.
    39 Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: «Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora.»
    40 Jesús le respondió: «Simón, tengo algo que decirte.» El dijo: «Di, maestro.»
    41 Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta.
    42 Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más?»
    43 Respondió Simón: «Supongo que aquel a quien perdonó más.» El le dijo: «Has juzgado bien»,
    44 y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con lágrimas, y los ha secado con sus cabellos.
    45 No me diste el beso. Ella, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies.
    46 No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume.
    47 Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.»
    48 Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados.»
    49 Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?»
    50 Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz.»

  • Segunda opción

  • Primera lectura

    Filipenses 2:13-18
    13 pues Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece.
    14 Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones
    15 para que seáis irreprochables e inocentes, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación tortuosa y perversa, en medio de la cual brilláis como antorchas en el mundo,
    16 presentándole la Palabra de vida para orgullo mío en el Día de Cristo, ya que no habré corrido ni me habré fatigado en vano.
    17 Y aun cuando mi sangre fuera derramada como libación sobre el sacrificio y la ofrenda de vuestra fe, me alegraría y congratularía con vosotros.
    18 De igual manera también vosotros alegraos y congratulaos conmigo.

  • Salmo responsorial

    Salmo 112:1, 4-7, 9
    1 ¡Aleluya! ¡Dichoso el hombre que teme a Yahveh, que en sus mandamientos mucho se complace!
    4 En las tinieblas brilla, como luz de los rectos, tierno, clemente y justo.
    5 Feliz el hombre que se apiada y presta, y arregla rectamente sus asuntos.
    6 No, no será conmovido jamás, en memoria eterna permanece el justo;
    7 no tiene que temer noticias malas, firme es su corazón, en Yahveh confiado.
    9 Con largueza da a los pobres; su justicia por siempre permanece, su frente se levanta con honor.

  • Evangelio

    Juan 15:12-17
    12 Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado.
    13 Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.
    14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
    15 No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
    16 No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda.
    17 Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.»

Comentarios

Síguenos:

Actividad reciente: