Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia (Memoria)

junio 1, 2020

Color: Blanco

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Génesis 3:9-15, 20

    9Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?» 10Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.» 11El replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?» 12Dijo el hombre: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí.» 13Dijo, pues, Yahveh Dios a la mujer: «¿Por qué lo has hecho?» Y contestó la mujer: «La serpiente me sedujo, y comí.» 14Entonces Yahveh Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.» 20El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes.

    OR

    Hechos 1:12-14

    12Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, el espacio de un camino sabático. 13Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago. 14Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 87:1-3, 5-7

    1De los hijos de Coré. Salmo. Cántico. Su fundación sobre los santos montes 2ama Yahveh: las puertas de Sión más que todas las moradas de Jacob. 3Glorias se dicen de ti, ciudad de Dios: 5Pero de Sión se ha de decir: «Todos han nacido en ella», y quien la funda es el propio Altísimo. 6Yahveh a los pueblos inscribe en el registro: «Fulano nació allí», 7y los príncipes, lo mismo que los hijos, todos ponen su mansión en ti.

  • Evangelio

    Juan 19:25-34

    25Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. 26Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 27Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. 28Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.» 29Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. 30Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu. 31Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. 32Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. 33Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, 34sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.