18 de febrero de 2022 9:17 pm

Obispo en Camerún suprime seis “congregaciones” en su diócesis y expulsa a miembros

Por Diego López Marina

El Obispo de Buea (Camerún), Mons. Michael Bibi | Crédito: ACI África

El Obispo de Buea (Camerún), Mons. Michael Bibi, ha “suprimido sin excepción” a seis supuestas “congregaciones” que se hacían pasar por institutos de derecho diocesano, de tal manera que ya no podrán operar en su sede episcopal.

En su carta pastoral del miércoles 16 de febrero, Mons. Bibi dio un ultimátum de seis días a los miembros de los Hijos Misioneros de San Pedro, Pequeños Hijos de la Eucaristía, Misioneros Hijos de Santa Mulumba, Hijas de la Sagrada Pasión, Mater Domini, e Hijas de María Madre de Jesús Eucaristía.

Haciendo referencia a las seis “congregaciones”, dijo que “las asociaciones mencionadas anteriormente están suprimidas sin excepción y ya no pueden operar en la Diócesis de Buea”.

“Los miembros de estas asociaciones tienen hasta el 22 de febrero a más tardar para abandonar la Diócesis de Buea”, dijo el obispo camerunés sobre los miembros de las “nuevas 'congregaciones' que han llegado a la diócesis” (todas de Nigeria).

El Prelado explicó que “en sus constituciones, por ejemplo, estas asociaciones se refieren a sí mismas como Institutos de Vida Apostólica cuyos miembros hacen los tres votos públicos de obediencia, pobreza y castidad. Irónicamente, no hay un solo documento de mi predecesor en el que se dirija a alguna de estas entidades con este título”.

Indicó que el obispo emérito de la Diócesis de Buea “se refiere invariablemente y explícitamente a las mismas como Asociaciones de Fieles Laicos de Cristo con intención de convertirse en un instituto religioso”.

“No hubo ningún decreto de mi antecesor que elevara a estas asociaciones a la categoría de institutos religiosos, ni se emprendió un proceso con ese fin. Por lo tanto, referirse a sus miembros como religiosos, con etapas de incorporación que comienzan con el prenoviciado, el noviciado y la profesión religiosa, era inconsistente con sus estados”, señaló Mons. Bibi.

Añadió en referencia al canon 579: “Está muy claro que el Obispo Immanuel Bushu, bajo cuya tutela ejercieron su apostolado estas asociaciones, aún no había otorgado a estas entidades el estatus de Institutos de Vida Consagrada; no hay absolutamente ninguna manera de que esto hubiera sucedido sin la debida observancia de la ley”.

En la carta pastoral de siete páginas fechada el 16 de febrero, el Obispo de Buea describe, además, como vagos y confusos los estatutos de las asociaciones que acaba de suprimir, así como el proceso de reclutamiento y formación de candidatos a la vida religiosa y al sacerdocio.

Haciendo referencia a las seis asociaciones, aseguró que el “estudio de los archivos respectivos revela que hay tanta vaguedad y confusión que caracterizan sus estatutos que, en el análisis final, es imposible decir de qué se tratan estas asociaciones”.

También contó que algunos miembros de los Hijos Misioneros de San Pedro expresaron descontento sobre lo que denominaron un “fraude de ordenación”, situación que habría ocurrido el momento en que la asociación aprobó a los diáconos que continuarían “en el proceso del orden presbiteral”.

“El P. Peter Mary Omini Okoi, como superior, engañó al obispo, eliminando cinco de los nombres aprobados y reemplazándolos con personas de las que había recaudado grandes sumas de dinero, que no son miembros de la asociación”, reveló el obispo camerunés.

“Esto habla de fraude, engaño y simonía, practicado por algunas de estas asociaciones de las que mi predecesor puede no haber tenido conocimiento, por lo tanto, siendo atraído como un santo pastor para ordenar a personas que personalmente no conocía”, agregó Mons. Bibi.

Agregó que “esta podría ser la razón por la cual algunos miembros de estos grupos que existían en Nigeria tuvieron que buscar alojamiento en la Diócesis de Buea, lejos de sus diócesis de origen donde eran bien conocidos”.

Mons. Bibi dijo que aunque no hubo dudas sobre la idoneidad de los candidatos para ser admitidos a las órdenes sagradas, los superiores de las asociaciones se encargaron de anunciar las prohibiciones, obtener los resultados y presentar los candidatos a los obispos, lo cual es contra la ley de la Iglesia.

“La ley no les da tal autoridad y por tanto las cartas dimisorias que concedieron no solo eran inválidas sino ilegítimas, y por ello, según lo prescrito en el canon 1383, los que presentaban para la ordenación y los que fueron ordenados quedan ipso facto suspendidos “, dijo.

Mons. Bibi dijo que su diócesis no tiene ninguna obligación hacia las personas que pertenecen a estas asociaciones.

No obstante, expresó que “todos los que fueron ordenados en las sagradas órdenes en estas asociaciones, y tienen el deseo de incardinarse en la Diócesis de Buea, deben presentar una carta de intención a tal efecto, a más tardar el martes 22 de marzo de 2022, en la Cancillería de la Diócesis de Buea”.

Quienes deseen unirse a otras diócesis “podrían ser recomendados si se les encuentra dignos”, dijo, y luego aconsejó a quienes fueron “incorporados por el rito de la profesión de los consejos evangélicos, mediante votos públicos… a trasladarse a cualquier otra instituto canónico o sociedad de su elección dentro o fuera de la diócesis de acuerdo con la norma de la ley”.

“La Diócesis de Buea aprecia profundamente la misión de las personas consagradas, que se comprometen en la castidad, la pobreza y la obediencia, y desea verla florecer entre nosotros”, concluyó Mons. Bibi.

Además, subrayó la necesidad de un “discernimiento adecuado para que la presencia y la acción de las personas consagradas en la diócesis sean verdaderamente oportunidades para la santificación del pueblo de Dios”.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en ACI África.

Etiquetas: África, Camerún, Iglesia en África, fraude, congregaciones