A las 10 p.m., en la festividad tradicionalmente conocida como la Candelaria, estudiantes de la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos) se reunieron en el campus norte para un evento poco común: la celebración de una Misa en una capilla hecha completamente de nieve y hielo.
Aunque las temperaturas no superaron los -6 °C, más de 2.000 estudiantes rodearon la Capilla St. Olaf, en South Bend, Indiana, una enorme estructura de hielo con “vitrales” de nieve, crucifijo y altar, para participar en la Misa de la fiesta, presidida por el sacerdote de la Congregación de la Santa Cruz, el P. Gregory Haake.
La capilla, construida por los estudiantes de último año Wesley Buonerba y Martin Soros, surgió cuando ambos vieron el enorme iglú de su amigo Liam Devine en el campus y quisieron sumarse a la iniciativa. Tras casi una semana de construcción, se inspiraron para pedir al P. Haake —su sacerdote residente en Coyle Hall (actualmente en Zahm Hall)— que celebrara la Misa en la estructura nevada.
Según el P. Haake, inicialmente rechazó la petición por las temperaturas extremas. Sin embargo, cuando el sacerdote de la Santa Cruz Pete McCormick, vicepresidente adjunto de pastoral universitaria, aceptó predicar la homilía, fue persuadido para celebrar la Misa junto con él y otros dos sacerdotes de la misma congregación.