El Papa llamó este jueves 5 de febrero a eliminar “los prejuicios” y desarmar los “corazones” para robustecer la unidad de los cristianos.
Al recibir en el Palacio Apostólico del Vaticano a sacerdotes y monjes de las Iglesias ortodoxas orientales que participan esta semana en una visita de estudio organizada por el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, León XIV afirmó que las “diferencias históricas y culturales” de las Iglesias representan un “maravilloso mosaico” del patrimonio cristiano compartido.
Cristo es la fuente última de "nuestra paz”
Del mismo modo, subrayó la necesidad de un compromiso concreto con la comunión lo que, según dijo, se traduce en “seguir apoyándonos unos a otros, para que podamos crecer en nuestra fe común en Cristo, que es la fuente última de nuestra paz”.
“Cuando eliminamos los prejuicios que llevamos dentro y desarmamos nuestros corazones, crecemos en la caridad, trabajamos más estrechamente juntos y fortalecemos nuestros vínculos de unidad en Cristo”, aseveró.
Para el Santo Padre, de este modo la unidad cristiana se convierte también “en fermento de paz en la tierra y de reconciliación de todos”.