El obispo cisterciense de Trondheim (Noruega), Mons. Erik Varden, será el encargado de dirigir los ejercicios espirituales de Cuaresma de la Curia romana, que se celebrarán del 22 al 27 de febrero en el Palacio Apostólico.
A las meditaciones están convocados los cardenales residentes en Roma y los prefectos de los dicasterios de la Curia, que cada año participan en este tiempo de retiro y reflexión espiritual junto al Papa y sus colaboradores más cercanos.
El ciclo de meditaciones llevará por título Iluminados por una gloria escondida y propondrá un itinerario espiritual inspirado en San Bernardo de Claraval, abordado desde una doble perspectiva: una dimensión idealista y, al mismo tiempo, una mirada realista sobre la experiencia cristiana.
A partir de ese marco, Mons. Varden articulará sus reflexiones en torno a tres grandes ejes: la libertad, entendida como un proceso hacia la plenitud; la verdad, presentada como una realidad que irradia y transforma; y la esperanza, planteada como un desafío concreto para el tiempo presente.
Los ejercicios espirituales de Cuaresma del año pasado estuvieron dirigidos por el fraile capuchino Roberto Pasolini, quien fue nombrado por el Papa Francisco predicador de la Casa Pontificia, y se centraron en la esperanza de la vida eterna y la reflexión teológica.
Bajo el lema Anclados en Cristo, el fraile Pasolini profundizó en la necesidad de una esperanza universal e instó a los presentes a vivir "arraigados y cimentados" en la promesa de la vida nueva.