El Vaticano respondió al anuncio hecho el lunes por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) de que planea consagrar obispos —hasta ahora sin la aprobación de Roma— señalando que el diálogo continúa y tiene como objetivo evitar rupturas o decisiones unilaterales.
En una breve declaración enviada al National Catholic Register el martes 3 de febrero, el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, dijo que “continúan los contactos entre la Fraternidad San Pío X y la Santa Sede, con la voluntad de evitar rupturas o soluciones unilaterales con respecto a las problemáticas surgidas”.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), que se encuentra en un estado de “irregularidad institucional” o “comunión imperfecta” con la Santa Sede, anunció el lunes que planea consagrar nuevos obispos el 1 de julio, incluso sin autorización del Vaticano.
La FSSPX celebra exclusivamente la Misa tradicional en latín y mantiene diferencias doctrinales con ciertas enseñanzas y reformas del Concilio Vaticano II.
El superior general de la FSSPX, el P. Davide Pagliarani, dijo que había solicitado una audiencia con el Papa León en agosto pasado para presentar, “de manera filial”, la situación actual de la FSSPX, incluida su necesidad de obispos.
Posteriormente, envió una segunda carta, expresando explícitamente la necesidad de la FSSPX de nuevos obispos para continuar su ministerio, pero afirmó haber recibido una respuesta que no atendía sus solicitudes. Pagliarani, con el apoyo unánime de su consejo, decidió que se procederá unilateralmente con la consagración de nuevos obispos en julio.